Alejandro Olmos Gaona, historiador, escritor, docente y especialista en deuda externa, en diálogo con el equipo de #NoNosQuedaOtra AM 740 Radio Rebelde. Los orígenes de la Deuda; el manejo de las empresas que se dicen privadas pero dependen del Estado; funcionarios que tomaron deuda ficticia; la experiencia de Ecuador; los nombres de los responsables de la estafa, que se repiten a lo largo de la historia.

Escuchá la entrevista completa: 

Alejandro Gaona.

La deuda de la dictadura

“Nosotros generamos una deuda de la dictadura militar que era de 45 mil millones de dólares, y el 85% de esa deuda era un fraude; cuando mi padre inició el peregrinaje a los tribunales para que se investigara, los 6 peritos que quedaron dictaminaron que la deuda no tenía justificaciones ni económica, ni administrativa, ni financiera y que en gran parte se desconocía el destino de los fondos. Esa deuda fue aceptada como válida y legitima por el gobierno de Alfonsín cuando asumió y se siguió refinanciando permanentemente hasta el día de hoy. Es una ingenuidad suponer que la deuda de hoy no tiene nada que ver con la de la dictadura”.

“La deuda de hoy es esa vieja deuda que nadie quiso cuestionar, que todos han querido seguir pasando y nunca hubo la decisión de impugnarla, cuestionarla y ver qué parte era realmente reconocible como legal”

“En este momento el ministro Guzmán está negociando 66.500 millones de dólares, y en esto que está negociando, hay títulos emitidos de cuando la reestructuración de Kirchner en el 2005, y la señora Kirchner en el 2010. Esa reestructuración del 2005 y 2010, es reestructuración de títulos del ’90, y los títulos de la década del ’90 son títulos que vienen del plan Brady, que es la deuda de la dictadura refinanciada permanentemente”.

“Hay que tener una decisión política para enfrentar eso. En la década del ’80 cuando estalló el problema de las deudas, se hizo un ensayo de simulación, de qué pasaba si Latinoamerica no pagaba sus deudas; una catástrofe para el sistema financiero, que ningún país individualmente podía impugnar esto excepto la República Argentina, por su gran estructura económica, por la posibilidad de ser uno de los mayores exportadores de alimentos, porque tiene petróleo, minería, etc. Esto quedó en el olvido. Adolfo Rodríguez Sáa ordenó la suspensión de los pagos en el 2001, que fueron reiniciados después del canje de Kirchner en el 2005: los pagos empezaron a hacerse recién en el 2006. Del 2001 al 2006 en la Argentina no se produjo ninguna catástrofe sino que precisamente los indices económicos empezaron a mejorar aceleradamente, entre ellos, el crecimiento del producto bruto interno“.

La experiencia en Ecuador

“Por otro lado, cuando Rafael Correa asumió la presidencia del Ecuador en 2017, una de las primeras decisiones que tomó su gobierno fue auditar la deuda de su país, y hubo montones de trabas de toda la estructura del gobierno que no pudo cambiar, porque asumió con todo un Congreso en contra, tuvo que bancarse a un montón de sujetos que hicieron lo imposible. A pesar de eso, en 2008 le mostramos al presidente todo el escándalo de la deuda ecuatoriana, y cuando la comparo con Argentina, el proceso era igual, deuda originaria de la dictadura, refinanciación en la democracia, megacanje de títulos, mismos abogados, toda una estructura impuesta a todo un conjunto de países. ¿A Correa por qué le sirvió esta auditoría? Porque ahí estaban evidentes las pruebas de las presiones, amenazas del Fondo Monetario, del Banco Mundial: entonces un buen día, dado que no contó con ninguno de los apoyos de los países latinoamericanos, ante ningún apoyo, dijo, ‘bueno, algo voy a pagarles, pero ni remotamente lo que ustedes quieren. Voy a pagar 30% y ni un centavo más, si quieren más plata hagan los juicios que quieran y el Ecuador sabrá como defenderse. Ahora, ¿por qué pudo hacer esto? Porque tenía una auditoria donde había miles de documentos que probaba toda esta estructura fraudulenta. Eso la Argentina no lo hizo jamás. La Argentina siempre se defendió contra los buitres de Nueva York… Que estábamos en emergencia, que no podíamos, y una serie de cuestiones insostenibles en la justicia de los Estados Unidos, y así nos fue”.

La lógica de un país endeudado

“La prueba contundente es que Néstor Kirchner asumió con una deuda de 181 mil millones de dólares, y después de haber pagado casi 170 mil durante diez años, en diciembre de 2015, la deuda pública del país era de 240.665 millones de dólares. Hubo una gran transferencia de deuda externa a deuda interna que, si bien pagar una deuda interna es más fácil, es deuda que hay que pagar, porque fueron dineros sacados del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSES para pagar a acreedores privados. Al Congreso de la Nación jamás le interesó hacer nada y se reconoció todo sin cuestionar nada, y lo más grave es que el actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, cuando fue ministro en 2014 con una deuda registrada con el Club de París en un 60%, era deuda de la dictadura por compra de armamentos: no solo la reconoció en su integridad, sino que le pagó 3500 millones de dólares más acordando el pago en cinco cuotas”.

“la mitad de la deuda de la dictadura era deuda de las grandes empresas privadas de la argentina, nacionales y extranjeras, que un día dijeron vamos a hacer un pagadios y que lo pague el pueblo argentino. Crearon deudas ficticias que las transfirieron al estado”

“Una de las cosas que yo reprocho a todos los gobiernos es que, bueno, el gobierno no puede enfrentarse con los bancos extranjeros, no puede cuestionar lo que pasó; pero a las empresas locales… Es escandaloso que estas empresas le hayan transferido al pueblo argentino y hayamos tenido que pagar una deuda enorme. 23 mil millones de dólares en 1985 que fueron asumidos por el Estado Nacional, esa deuda actualizada hoy con intereses es una cifra escalofriante”.

¿Cómo es posible que el Estado haya reconocido eso y jamás les haya reclamado a las empresas que le devolviera la plata que el Estado pagó por ellas?

“Cuando uno ve que un gobierno, durante cuatro años 2016 y 2019, ha hecho un verdadero desastre en la economía y que tuvieron la audacia de emitir bonos cuando se empezaron a pagar a los buitres y funcionarios de ese gobierno compraban esos mismos bonos: Luis Caputo, Quintana, vicejefe de gabinete de Macri y Santiago Bausili, secretario de finanzas de toda la gestiones del macrismo, estando imputados penalmente, el juez no haya hecho nada hasta hoy. La causa sigue parada desde el 2018 y estos buenos señores han desaparecido. Hace dos semanas el titular de la oficina anticorrupción, Félix Crous, elevó un informe a la fiscalía federal de qué había pasado con los antecedentes girados a la oficina anticorrupción por estos señores, y ahí informa que un mes antes de que se fuera el macrismo, la señora Alonso había decidido que evidentemente el Dr. Bausili había infringido la ley de Ética Pública, porque era accionista del Deutsche Bank que era el que intervenía en las operaciones de deuda pública. Pero o por supuesto ahí quedó, no dijo nada sobre Caputo, ni de Quintana, porque era la misma mafia que gobernaba y se cubrían unos a otros”.