Cora Gamarnik, doctora en Ciencias Sociales, docente e investigadora, y también una de las coordinadoras del Área de Estudios sobre Fotografía de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), presenta el libro “El Fotoperiodismo en Argentina. De Siete Días Ilustrados (1965) a la Agencia Sigla (1975)”, en #NoNosQuedaOtra AM 740 Radio Rebelde.

El libro forma parte de la colección Pretéritos Imperfectos, una nueva colección de libros teóricos sobre fotografía argentina dirigida por Francisco Medail e impulsada por ArtexArte, Fundación Alfonso y Luz Castillo.

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Militante – Fototeca Benito Panunzi, BNMM

El fotoperiodismo en nuestra historia

“Lo que me interesó cuando empecé a estudiar y, de ahí el libro, es hacer la reconstrucción de la historia de este oficio y de las imágenes que fueron paradigmáticas en cada uno de esos periodos. Así como es tan omnipresente la imagen desde principio de siglo, así de no estudiado es el tema; cuando me puse a estudiar dije, bueno, empiezo por el principio o por donde hubo momentos clave. No existía una colección así de fotografía en Argentina: hay mucho material interesante para armar una colección de libros sobre investigación y fotografía, y ArtexArte y Francisco Medail la hicieron posible. Mucha gente me cuenta lo que era comprar la “Siete Días” en fines de la década del ’60 para mirar lo que pasaba en Vietnam, lo que pasaba con el Cordobazo, las luchas por la descolonización, las luchas antirraciales en Estados Unidos; todo un caudal de imágenes de los acontecimientos mundiales y nacionales que ocurrían en la década del ’60 y ’70 que la televisión no llegaba a cubrir: muy poca gente tenía televisión, aún era muy cara, era de mala calidad, no había repetidora, aún la televisión no era una competencia total y visualmente era lo más importante la fotografía de prensa”.

“Esos diez años fueron la época dorada del fotoperiodismo en Argentina, lamentablemente duró muy poquito porque llegó tarde -por eso se llama siete días ilustrados- la editorial Abril, distinta a lo que es la editorial Atlántida que es más vinculada a los sectores de derecha que va a ser la revista GENTE. Entonces, en aquél momento esas eran las dos grandes editoriales dispuestas a que la fotografía se luzca”.

Portada del libro “El Fotoperiodismo en Argentina. De Siete Días Ilustrados (1965) a la Agencia Sigla (1975)”

“Cuando empiezo a investigar, me doy cuenta de la ausencia total de investigación que hay, pero además que están absolutamente rotas las formas de transmisión generacional de esta profesión. Los nuevos fotógrafos y fotógrafas no tienen ni idea ni pueden tenerla aunque estén interesados, sobre qué sucedió con el fotoperiodismo en Argentina porque no estaba escrito. Por suerte pudimos empezar el periodo de la investigación, hay mucho por hacer; en el libro hay un primer capítulo que es de los antecedentes de antes de los ’65 hasta la década del ’70”.

“El riesgo ahora es que entre tanta abundancia de imágenes todo pierda sentido”

El fotoperiodismo con Internet y otras rupturas

“Nos parece que el surgimiento de Internet es una ruptura, pero también lo fue la imprenta, la imagen televisiva… Hubo otras rupturas muy fuertes que siempre vale la pena ir a ver qué pasó ahí: la inversión publicitaria que se corre a la tv cuando la tv empieza a tener más éxito, hay siempre posibilidades de ir a mirar en la historia para entender el hoy. Hay una lucha histórica de los trabajadores fotoperiodistas por revalorizar su profesión al interior de los medios, eso se ve claramente en la década del ’60: por ejemplo, que se le pongan el nombre del autor en sus fotos. Ningún texto saldría sin el nombre del autor, sin embargo, con las imágenes sí. La lucha por el derecho de autor se viene dando desde principios de siglo XX”.

Revista Siete Dias Ilustrados- La Argentina Secreta

La Revista Acción, ligada al Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, fue clave en la década de los ’80, fines de la dictadura, en la publicación de imágenes y de fotografía, y en el armado de un archivo esencial de fotoperiodismo en Argentina, porque era el único lugar que los fotógrafos comprometidos podían enviar fotografías que hablen del periodo de la dictadura. El último capítulo del libro habla de la importancia de las imágenes en la primera mitad del ’70, sobre revistas militantes. Lo que reconstruye el último capítulo es cuando la fotografía se utilizó como herramienta de lucha, al servicio de las causas políticas militantes y eso también es toda una zona absolutamente desconocida con fotos increíbles y fotógrafos increíbles”.

Una marea de imágenes

“El problema ahora es la cantidad de imágenes. Entre tanta abundancia todo pierde sentido. Por un lado, hay una lucha por la profesionalización, no es lo mismo que la saque un profesional que un aficionado. Durante el gobierno macrista perdieron trabajo 4000 periodistas. Por un lado, la revalorización de la profesión, y, por otro lado, la importancia de volver a ver las fotos con su posibilidad narrativa. Las fotos no son solo un cúmulo de imágenes que paso una tras otra, son cómo detengo el tiempo y saco una de ese flujo de imágenes y la hago contar cosas. Ese es un ejercicio que los medios deberían hacer”.

“El libro se está vendiendo en la tienda online de ArtexArte, con envío a domicilio, y una distribuidora los está haciendo llegar a las librerías de todo el país que tengan envío a domicilio”.