Escribe: Natalia Seoane

La falta de acceso a la vivienda digna es una problemática social compleja que afecta profundamente a la población del colectivo trans; es por eso que organizaciones sociales, dependencias estatales y desde algunos despachos de la Legislatura porteña exigen que se declare la emergencia habitacional de la población travesti y trans en la ciudad, dado que se ha visto agravada durante la crisis sanitaria por COVID-19.

Sin bien el Artículo 31 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires reconoce el “derecho a una vivienda digna y a un hábitat adecuado” e impela a resolver progresivamente el déficit habitacional, de infraestructura y servicios, con políticas específicas “dando prioridad a las personas de los sectores de pobreza crítica y con necesidades especiales de escasos recursos” el acceso efectivo a este derecho, es ficticio. Es por eso que las legisladoras Ofelia Fernández, Lorena Pokoik y Victoria Montenegro, con el apoyo de les legisladores Laura Velasco, Lucía Cámpora, María Bielli, Manuel Socias, María Rosa Muiños, Claudia Neira, Juan Manuel Valdes y Santiago Roberto, están trabajando para que se declare dicha emergencia y exigen, en el corto plazo, que se otorgue el subsidio habitacional a todas las personas travestis y trans que lo soliciten.

FOTO: Agencia Presentes.

La investigación “La Revolución de las Mariposas. A diez años de La Gesta del Nombre Propio” (2017) generó evidencia científica y es concluyente al expresar que es necesario continuar con el diseño e implementación de políticas que contribuyan efectivamente al reconocimiento del colectivo trans como sujeto de derechos. La investigación cuanti y cualitativa, dirigida por Josefina Fernández, llevada adelante en forma conjunta con el Programa de Género y Diversidad Sexual, la Fundación Divino Tesoro y el Bachillerato Popular Trans Mocha Celis analizó comparativamente información y explica que desde 2005 a la actualidad, el derecho a la vivienda ha empeorado “El número de quienes viven en habitaciones de alquiler, tanto en hoteles, pensiones, casas particulares/departamentos, sean lugares habilitados o tomados, ha aumentado. Mientras en 2005, quienes vivían en esta modalidad de alquiler era el 63.7%, en el 2016 ese número ascendió a 65.1%. Por otro lado, decreció la posibilidad de acceder al alquiler de una vivienda única (de 26.3% a 22.5%). El dato es más crítico cuando se trata de la vivienda propia; esta categoría que ya había mostrado un déficit en la encuesta anterior se muestra empobrecido en el 2016, descendió de un 8.8% a un 5.9%. Finalmente, la situación de calle es la alternativa en un 4%” mencionan en la gacetilla de prensa.

El acceso a la vivienda no tiene una solo vértice, se entrecruza con la situación de vulneración de otros derechos a los que sobrevive el colectivo trans, e intersecciona con otras características que lejos de ser una simple acumulación de rasgos profundiza diferencias. Según plantea la referente de Futuro Trans Marlene Wayar “La situación se ve agravada por la mafia hotelera”, y se enmarca en una situación de extrema vulneración de derechos, que se convierte en un “genocidio por goteo”, según refirió Pedro Paradiso Sottile de la Comunidad Homosexual Argentina.

Fotos: Ministerio Público de la Defensa

Como es sabido para acompañar, asistir y organizar la contención ante la emergencia socio-sanitaria durante la pandemia emergieron acciones solidarias de La Cooperativa 7 Colores Diversidad, El Teje Solidario/ Bachillerato Popular Mocha Celis, la organización la Rosa Naranja que articulan en todos sus frentes con Orgullo y Lucha. Sin embargo, el estado debe responder efectivamente. En este sentido, la Legisladora porteña Ofelia Fernández explicó que “la situación es dramática, y si de algún modo se está conteniendo es con recursos nacionales y las organizaciones sociales y comunitarias. El Gobierno de la Ciudad está restringiendo cada vez más el único subsidio que estaba otorgando, el subsidio habitacional” y aclara además, que no alcanza. En promedio una habitación sale $800 por día y el subsidio es de $5000 o de $8000 por mes y hay que llorar mucho para poder acceder al aumento. La Legisladora Lorena Pokoik, agrega que “esta pandemia nos está recordando la urgencia de resolver desigualdades estructurales que son preexistentes a esta situación de emergencia. En la CABA, no tenemos políticas públicas estructurales que tengan como objetivo cambiar de raíz la realidad de esta población”. Por su parte, Victoria Montenegro resaltó que “la ciudad no puede mostrarse indiferente ante las situaciones de abuso y crisis habitacional que padece la población travesti y trans”. La situación habitacional de la población travesti y trans es crítica antecede y excede el actual contexto pandémico, sin embargo, dada la extrema precariedad y falta de acceso a trabajo formal que tiene la población travesti y trans: Necesitamos medidas urgentes, necesitamos #EmergenciaHabitacionalTravestiTrans.