13 de agosto de 2020

Escribe: Julián Andreu

Hay una amiga de la casa PRO. La jueza en lo contencioso administrativo María Alejandra Biotti frenó la posibilidad que el Senado, con una precautelar, revise la designación irregular de dos jueces Pablo Bertuzzi, y Leopoldo Bruglia, llevada adelante mediante un mecanismo de traslado de un puesto a otro, que no cumplió todos los pasos y requisitos legales, como recibir acuerdo de dicha cámara.

Jueces Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia.

Vamos a hacer un poco de historia reciente. El Congreso aprobó en mayo del año 2016 la ley de blanqueo de capitales en la que prohibió expresamente que se puedan acoger a esa medida los familiares de quienes hayan sido presidente y vice, gobernador y vice, jefe de gobierno y vice, intendentes o personal de organismos de inteligencia del 1 de enero de 2010 a la actualidad.

Pero luego el gobierno dictó el decreto 1206/2016 que sí que permite a familiares beneficiarse con al blanqueo “exclusivamente respecto de los bienes que acrediten se encontraban incorporados en su patrimonio con anterioridad a la fecha” en que sus parientes ingresaron a la función pública.

La oposición criticó que el decreto estaba hecho a la medida del empresario Franco Macri, padre del Presidente, y que el acuerdo político para aprobar la ley era que los familiares queden excluidos para evitar cualquier suspicacia ante la posibilidad de que se utilice esa herramienta para legalizar bienes delictivos de ex o actuales funcionarios.

Esta magistrada María Alejandra Biotti le dio una gran mano al gobierno anterior en general y a Macri en particular: rechazó un amparo presentado por Felipe Solá, en ese momento diputado nacional, para que se declare la inconstitucionalidad del decreto porque viola la división de poderes.

La Cámara en lo contencioso administrativo, habilitó el curso de su planteo. Ya en primera instancia, esa jueza María Alejandra Biotti sostuvo que el tema había devenido en abstracto y el caso volvió a la Cámara, que le dio la razón al denunciante. El tema llegó a la Corte por un recurso de queja presentado por el ex presidente. “Ahora se debe resolver si tengo razón o no”, indicó Solá, a la vez que se manifestó esperanzado por un fallo favorable. “Cuando planteé el tema en el Congreso y dije que ese decreto era una ‘vergüenza’, ni uno de los 105 diputados (macristas) me dijo nada. Se ve que tenían la cola sucia o por lo menos sabían que yo tenía razón”, criticó.

Felipe Solá, ex diputado, actual canciller.

La causa se encuentra ahora en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para su resolución, pero desde hace mas de un año y medio descansa en los cajones de los cortesanos. Recordemos la interna que vivió ese organismo jurídico superior durante el final del mandato del macrismo.

No hay que ser inocentes para darse cuenta que ese fallo no salía solo para generar un apriete al mismísimo Mauricio Macri. Uno de los blanqueadores fue su propio hermano Gianfranco Macri con casi u$s 35 millones. Claramente, como decía Solá, no solo los diputados tenían la cola sucia, también las había y muy sucias en Balcarce 50.