Domingo 22 de abril del 2020

Escribe: Pedro Peretti (*)

Edición del 26 de agosto del 2020: se agrega al final de la nota un video filmado por el propio autor, donde visita el criadero Baiocco Hnos., en Máximo Paz, Santa Fe. Junto a Domingo Baiocco, muestran cómo se trabaja en una chacra mixta.

No está mal acordar un convenio de venta de carnes de cerdos con la República Popular China. No está mal incrementar el número de cerdas madres en gestación para abastecer dicho acuerdo. No está mal la intención ni la iniciativa. Lo que está mal, muy mal, es el criterio. Como es el de hacerlo sin incluir a pequeños y medianos productores agropecuarios en su diseño y desarrollo. Lo que está mal es no medir el impacto ambiental de esas mega-factorias antes de desarrollar el proyecto, no después, como anunciaron los funcionarios de la cancillería argentina. Este criterio de dejar para lo último la evaluación ambiental es muy “noventista”, y más después del Covid-19. Lo ambiental es lo primero, no lo último.

Lo que está mal es hacer un enclave exportador de “tipo africano” en la Argentina, localizado en áreas geográficas específicas, cuyo único fin es achicarles los costos de fletes de camión, a un minúsculo puñado de terratenientes diversificados (banqueros, futbolistas, megas millonarios) que siembran maíz en las tierras que desmontaron. Eso no es industrializar la ruralidad, eso es depredar la poca ruralidad que queda.

Lo que está mal es que se hable de inversión china si el 100% de los insumos en infraestructura genética y veterinaria para la cría, recría y faena son nacionales. Si todas las maquinarias para los mataderos y frigoríficos son producción nativa, y todo se paga en pesos argentos, ¿De qué tipo de inversión estamos hablando… de verdad?

Lo que está mal es sostener que las provincias pueden controlar el aspecto ambiental, sanitario o social de estos emprendimientos. No pueden controlar los desmontes y las fumigaciones, menos van a poder reglar estos mega emprendimientos.

Lo que está mal es que no se consulte al INTA en primera instancia, no de última, y especialmente al INTA Marcos Juárez, que hace 40 años que desarrolla un módulo porcino muy rentable y perfectamente sustentable. Por eso la cabeza del proyecto debe ser el Ministerio de Agricultura y no la Cancillería. Es lo que corresponde.

Lo que está mal es que no se convoque al Foro de Agricultura Familiar, a la FECOFE, al Movimiento Arraigo, a la FAA, a la UTT, a la CTEP, etc, es decir a toda la base social, electoral y militante del Frente de Todos. Y lo que está peor aún, es que todo ese negocio va a las manos de los que siempre desestabilizan a los gobiernos populares. Todo eso está mal y no es poco.

Predio del Inta Marcos Juárez.

Queremos acuerdo, pero para que haya desarrollo rural, ocupación geopolítica del territorio de manera racional al servicio del de todo el país, no de un minúsculo grupo de capitales nacionales concentrados. No desaprovechemos la oportunidad de reconvertir una parte de los productores que quedan del monocultivo sojero a la chacra mixta. No dilapidemos una gran oportunidad de generar arraigo extendido y del bueno. Solo para que los que tienen todo, tengan más.

No escuchemos a los profetas del volumen a cualquier precio y de cualquier forma y a los que sostienen que el tamaño de las la explotaciones agropecuarias no importa. Eso es neoliberalismo en estado puro. El volumen es importante si lo generan miles de productores de rostro humano, es la única forma en que “derrama” bienestar y arraigo; sino es peor el remedio que la enfermedad. El tamaño de las explotaciones es un factor clave para analizar la viabilidad y sustentabilidad de un proyecto agrario. Latifundio, feedlot, mega granjas porcinas son todos sinónimos de concentración en pocas manos y no dejan más que depredación ambiental, miseria y magros salarios. Son la contracara imprescindible del modelo de sojización inducida con concentración de tierras y rentas. Eso sí que es volver al siglo XX. Esa política de moderna y progresista nada tiene. Somos un gobierno nacional y popular, por lo tanto la porcinocultura, también, la hacemos con rostro humano y sustentabilidad ambiental. Salud y cosechas.

Chacra mixta vs Mega granjas porcinas

(*) Chacarero, escritor. Miembro de Movimiento Arraigo, Manifiesto Argentino y la Internacional Progresista.