Domingo 20 de septiembre del 2020

Escribe: Débora Bonfanti (*)

 El principal objetivo de este relato es reflexionar sobre la importancia del acceso a internet y a computadoras en los barrios populares.

Después de mucho tiempo de entregar tareas por mensajes de celular hoy logramos brindar a nuestros estudiantes una clase virtual por una de las aplicaciones habilitadas para ello.

La sensación de verlos conectados a la clase fue la de una alegría enorme, fue realmente darnos cuenta de que les estábamos ofreciendo justicia e igualdad de una vez por todas en medio de un contexto donde cuidar la salud incluye poder estudiar de manera virtual.

Mientras que en diferentes ámbitos se debate sobre la importancia del acceso a internet y computadoras para los estudiantes de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, hoy pudimos comprobar la urgencia de la demanda dando una clase virtual que incluyó lectura de un cuento por parte de la docente en el marco de una secuencia didáctica, intercambio de lectores, explicación de consignas de las tareas a realizar y las intervenciones que un docente necesita realizar para ayudar a la progresión del proceso de aprendizaje de sus estudiantes.

computadoras
Villa 20.

Además otra instancia de aprendizaje en esta circunstancia tiene que ver con la alfabetización informática: los estudiantes aprendieron en el transcurso de la clase a utilizar diferentes herramientas del programa utilizado para comunicarse y escribir por el chat en el transcurso de la clase, además del manejo y desempeño del uso de dicho dispositivo.

Estos estudiantes que hoy tiene acceso a internet son unos de los pocos que tienen este privilegio, que más que llamarlo así debería ser un derecho. Miles de chicos y chicas de las villas se están perdiendo la oportunidad de tener sus clases virtuales y la guía de sus docentes que forman parte en este contexto de garantizar el Derecho a la educación y que dicho derecho involucre la calidad educativa que garantice a sus tiempos el progreso de sus aprendizajes en contexto del ASPO.

Por eso entendemos que la única manera de incluir realmente a estos niños y niñas a una educación de calidad es que se garantice conectividad y computadoras.

Creemos en la educación como puente para salir de la pobreza.

Nuestros pibes son inteligentes, son creativos, aprenden mucho cuando se les da la oportunidad.

Necesitamos que la igualdad los alcance para poder seguir educando.

(*) Profesora de nivel primario de una de las escuelas de Villa 20, Lugano.