Lunes 28 de septiembre del 2020

Escribe: María Victoria Fregenal

En el día de la lucha por la despenalización y Legalización del embarazo en América Latina y el Caribe, que se conmemora cada 28 de septiembre, las voces y el pedido se alzan y toman mayor fuerza durante la pandemia exigiendo la sanción de la Interrupción Voluntaria del Embarazo en Argentina.

La campaña en conjunto con toda la región latinoamericana exige la legalización del aborto, sus condiciones y la regulación de un marco jurídico para garantizar el derecho a decidir de las mujeres y personas gestantes. En Argentina todavía no fue sancionada la interrupción voluntaria del embarazo, ya que en el año 2018 fue rechazada por el Senado. Todos los años el reclamo toma voz en la puerta del Congreso con un pañuelazo, pero este año debido a la pandemia por el covid-19, la convocatoria es a través de redes sociales para evitar contagios.

En el día de hoy a partir de las 18hs se espera un pañuelazo virtual para exigir el tratamiento del aborto durante este año. Desde la página oficial de la campaña por el aborto legal 2020 publicaron un documento con más de 500 firmas en donde exigen a las y los legisladoras, legisladores, diputadas, diputados, senadoras y senadores que se apruebe el proyecto de Ley. El presidente Alberto Fernández adelantó que el proyecto ya está preparado pero todavía no fue enviado al Congreso debido al contexto de la pandemia.

El pedido toma mayor fuerza en el marco de la pandemia ya que en la carta del colectivo por el aborto aseguran: “En este contexto de emergencia sanitaria se profundizan los obstáculos en el acceso a la salud sexual y (no) reproductiva. Los equipos sanitarios que hoy atienden las interrupciones legales del embarazo redoblan sus esfuerzos para garantizar este derecho, pero no alcanza”. En este mismo sentido, la carta pública de la campaña por el aborto, revela la realidad de muchas niñas de nuestro país que son forzadas a continuar con el embarazo no deseado, en muchas ocasiones provocados por abusos. No solo eso, sino también mujeres que mueren por producto de un aborto clandestino o son arrestadas por practicarlo. Se trata de una mirada integral hacia todo el país, la realidad que viven miles de niñas y mujeres y sobre un derecho fundamental, el derecho a elegir sobre sus cuerpos. Desde el colectivo confirmaron que cada año más de 49 mil mujeres son internadas relacionadas a abortos clandestinos. Es ahora, es alzando los pañuelos y las voces para pedir aborto legal, seguro y gratuito. El pañuelo verde simbolizó la lucha para la aprobación de la interrupción voluntaria del embarazo, pero también generó una red de hermandad y sororidad en todos los países latinoamericanos.

En la Ciudad de Buenos Aires, la Legislatura porteña aprobó durante el mes de Julio la adhesión al protocolo de interrupción legal del embarazo. Sin embargo, el Jefe de Gobierno  Horacio Rodríguez Larreta modificó algunos puntos, como por ejemplo los periodos gestacionales alcanzados por el protocolo y estableció que luego de las 24 semanas, la interrupción del embarazo podría efectuarse solo por riesgo de vida de la madre. Además desde el Ejecutivo afirmaron que cuando una persona embarazada se acerque a un centro de salud se le tiene que informar las diferentes alternativas y programas de acompañamiento. Dentro de las modificaciones que realizó Rodríguez Larreta se encuentra el refuerzo de los procesos para la adopción, en función de acelerarlos y simplificarlos. Si bien el Jefe de Gobierno no vetó la ley, las modificaciones que realizo fueron según una ideología y criterio personal, ya que Rodríguez Larreta en ese comunicado sostuvo: “creo que hay vida desde la concepción y creo que hay que hacer todo lo posible para resguardar esa vida”.

La pandemia no frena el pedido de aborto legal, seguro y gratuito, es una deuda en materia de salud pública sobre el derecho a decidir. En el día de hoy la hermandad latinoamericana se une, una vez más, para exigir la aprobación de la interrupción voluntaria del embarazo y abrazarse virtualmente para que la lucha por los derechos se haga efectiva.