Miércoles 7 de octubre del 2020

Escribe: Julio Domínguez

El diario La Nacion da cuenta en forma de primicia que varias Sociedades Rurales de la zona núcleo pampeana habrían solicitado a sus productores afiliados que cierren sus cuentas en el Banco Credicoop como “venganza” ( asi lo plantea la nota) contra Carlos Heller en su rol de Diputado Nacional, coautor del proyecto de Aporte Solidario a las grandes riquezas.

Lo fundamentan como una medida “legal” de expresar el rechazo “ante este nuevo impuesto”, y agregan que esta “nueva imposición economica” atentará contra la inversión productiva.

Asimismo caracterizan a Heller como “ un permanente detractor de la producción rural, que ignora además cómo es la generación de valor productivo en nuestro país.

Más alla del interes manifiesto del diario La Nacion, de su exclusividad en fogonear estas acciones de fuerte connotación político partidaria opositora, cabe reflexionar sobre el alcance institucional de las políticas que emanan de las sociedades rurales señaladas como ejecutoras de semejante”plan de acción”, a la sazón: las de Pergamino, Rojas, San Pedro, Baradero, y algunas asociaciones de Productores como las de San Antonio de Areco, Arrecifes y Carmen de Areco. De todas ellas, me pregunto: ¿Es un objeto social fijado en sus estatutos propender entre sus asociados una acción contraria hacia una Institución, bancaria cooperativa como es el caso, para “cerrar sus cuentas”?, ¿esta en la misión corporativa de cada una de esas sociedades rurales la de ejercer un rol político que va mas allá que la de peticionar ante las autoridades o gestionar ante las entidades similares de grado superior como seguramente si figura en sus estatutos?

Independientemente de su posición ideológica, de su preferencia política, el productor asociado de esas Instituciones debe reflexionar sobre el correcto proceder de la dirigencia de las sociedades a las cuales esta asociado. Preguntarse por ejemplo, en función a que situación de emergencia nacional pueden esas comisiones directivas indicarles tomar una acción que en definitiva es de pura responsabilidad individual, empresaria y de usuarios de un servicio financiero, que en este caso presta una Cooperativa a la cual pertenece.

Los productores rurales asociados o no a las Soc. Rurales, asociados o no al Banco Credicoop, no deben ser manipulados política ni ideológicamente, ni caer en el juego de la campaña sucia orquestada a través de los trolls (que son empleados para bastardear la opinion publica), ya que se trata de pequeños y medianos empresarios con vastísima experiencia en diversas crisis que junto a las cooperativas lograron enfrentar y superar.

En ese sentido, cabe preguntarse e interpelar a las sociedades rurales implicadas en esta
andanada que busca esmerilar los proyectos de carácter progresista del Gobierno, donde quedan la responsabilidad social empresaria y la ética institucional que tanto ha pregonado el neoliberalismo en los coloquios de IDEA y a través de las páginas de La Nación.

Estos productores, asociados por tradición o pertenencia histórica a las sociedades rurales de cada región, les cabe reflexionar poniendo como foco la grave crisis y emergencia que esta transcurriendo en nuestro país, víctima de la pandemia socio económica y pólitica del gobierno de Cambiemos y del terrible flagelo de la Pandemia del coronavirus, enemigo invisible y silencioso de Todos, que entre Todos y en el marco de las políticas sanitarias del Gobierno lograremos superar.

Para esto ultimo, el del gran esfuerzo nacional que nos demanda enfrentar esta siniestra pandemia, es que se pensó y se puso en debate el Aporte Solidario de las grandes riquezas y por ello, a los pequeños y medianos productores del campo y aun de la ciudad, liberados de todo prejuicio político les debe quedar claro, las siguientes conclusiones:

1- No es un impuesto, es un aporte por Única Vez.
2- No es a los bienes personales, sino que se toma como base la DDJJ de Bienes Personales que a la fecha determinada por la ley (cuando se promulgue) se encuentre declarada ante la AFIP.
3- De esta forma estarían alcanzados tan solo el 0,08% de los contribuyentes, cercano a los 9.000 personas.
4- El aporte es de las personas con mas de $200 millones declarados (por ellos mismos, es su DDJJ). No pagan las sociedades, sean grandes o Pymes, sean SA o SRL.
5- El aporte es progresivo, como Todos (tanto el gobierno como la oposición) siempre han manifestado que se deben aplicar los tributos, alícuotas crecientes, a mayor patrimonio declarado, mayor contribución.
6- Hace una correcta distinción progresiva ante los bienes declarados en el país y en el extranjero.- A los bienes en el exterior los grava con mayor alícuota, como en cualquier país desarrollado en materia tributaria, y si los reingresa baja la alícuota.
7- La ley fija cinco destinos determinados de aplicación de lo recaudado, todos con su autoridad de aplicación especifica, para su seguimiento y control, entre ellos se crea un fondo de fomento,para subsidiar prestamos a las pymes (incluye las rurales) apostando al sostenimiento del empleo y producción, ademas de contribuir al fundamental presupuesto de salud, obras de infraestructura en barrios populares, un fondo para el desarrollo del gas, un 20% a las becas Progresar, apostando a la formación universitaria de los jóvenes de hogares mas humildes.
8- El aporte motorizará la inversión productiva, ya que destina fondos al desarrollo empresarial pyme, al entramado agroindustrial y a la obra publica.
9- En todo el mundo desarrollado, casos de Alemania, Francia, Reino Unido como en USA, Australia , Japon y Canadá, se están promulgando leyes impositivas de emergencia, a las grandes riquezas, por varios años o incluso de carácter permanentes en algunos casos. Con tasas muy superiores a las que se proponen en el Aporte Solidario para enfrentar los grandes déficits que esta provocando la atención de la pandemia y la recesión global.
10- Finalmente, para reflexionar por los productores de las SR, seguramente no estarán alcanzados por este aporte, de acuerdo a la estructura de declaraciones del impuesto a los bienes personales, pero si algunos lo estuvieran, pueden darse por satisfechos de haber alcanzado una situación muy holgada en un país con muchísimas desigualdades a resolver y entonces pensar que su aporte servirá para morigerar en mucho a muchos de nuestros compatriotas.

El proyecto de Ley no es exclusivo de Carlos Heller, es un proyecto del Frente de Todos, al que el Poder Ejecutivo le dio su aval, el que fue ampliamente debatido y comunicado varios meses previos a su tratamiento parlamentario, y es de una necesidad urgente para paliar en parte, el enorme esfuerzo fiscal que conlleva la atención de la crisis pandémica en nuestro país.

Aporte Solidario de la Grandes Riquezas, un proyecto de ley del Frente de Todos.

Mil veces le preguntaron a Heller en los meses anteriores cuándo salía el tributo, cuándo ingresaba al parlamento, mil veces lo explicó, lo puso en análisis, se le introdujeron cambios en los destinos, en la fecha de corte. Es decir, hubo mucho tiempo de debate, no es una imposición que bajó del Gobierno de un día para el otro. Nadie, ni las sociedades rurales, pueden argumentar que se vieron sorprendidos.

Eso sí, vale destacar por cierto, que el diputado Carlos Heller, reconocido Dirigente cooperativista, ha puesto un empeño tremendo explicando, argumentando, atendiendo todas las entrevistas solicitadas, para defender la necesidad y la oportunidad de poner proa con este Aporte Solidario hacia una mejor distribución de la riqueza en nuestro país, una necesidad elemental y vital, y eso Señores productores asociados de las Sociedades Rurales, es un acto claramente patriótico y con sentido humanista tanto del Gobierno y del Frente de Todos, como del Diputado Heller desde su compromiso histórico con el cooperativismo y el país.