Martes 20 de octubre del 2020

Escribe: Leandro Soto

En el marco de las medidas sanitarias producto de la pandemia causada por el COVID-19, el acto por el Día de la Lealtad Peronista se llevó a cabo a través de múltiples plataformas virtuales. Un hecho que pone en escena los nuevos modos de mediatización de la política y la relación entre las movilizaciones sociales y las redes digitales.

El 17 de octubre de 1945 es una fecha fundacional en la memoria del Peronismo. Sin reducir un hecho de magnitud social y simbólica a una mera anécdota, aquel día fue el inicio de un proceso político que llega hasta la actualidad. Una gran movilización integrada por trabajadoras y trabajadores tomó las calles para pedir la liberación de Juan Domingo Perón.

Con el mismo apoyo popular, Perón logró llegar al cargo de Presidente de la Nación. Fue también un 17 de octubre pero de 1951 y en coincidencia con el sexto aniversario del Día de la Lealtad Peronista, que se realizó la primera trasmisión televisiva en Argentina. Se trató del discurso de renunciamiento a la candidatura de Eva Perón al cargo de vicepresidenta de la Nación.

Evita.

Desde aquel discurso hasta el momento actual mucho ha cambiado en las pantallas. Por un lado los medios masivos tradicionales, como la televisión, debieron adaptarse a nuevos modos de producción, distribución y circulación de la información. En este sentido, el escenario mediático tradicional se ve alterado por la compleja convivencia con Internet y las nuevas plataformas.

Desde las redes sociales digitales, los consumidores-usuarios dejaron de ser meros espectadores para constituirse en sujetos que participan en la producción de mensajes, consumen diversos contenidos desde múltiples pantallas y por sobre todo generan intercambios.

Lejos de una visión plenamente inclusiva y democratizadora de Internet y sus redes, es necesario advertir: gran parte del consumo de los usuarios tiende a reforzar su propia visión del mundo, no todos los mensajes llegan fácilmente al espacio mediático y gran parte de ellos se encuentran mixturados por la presencia de noticias falsas, trolls y la influencia de algoritmos. Todo lo cual refuerza una escena comunicacional en continua tensión.

Con la pandemia causada por el COVID-19 y las medidas sanitarias como el distanciamiento social, las pantallas ocuparon un lugar central en la socialización. El acto en conmemoración de aquel 17 de octubre adquirió necesariamente una impronta digital. Bajo la consiga de “75octubres,” la celebración de un hecho histórico sería también un novedoso fenómeno comunicacional.

La convocatoria 75octubres.

La novedad no estaría puesta en la apropiación de las redes sociales por parte de un movimiento sociopolítico organizado para ocupar las calles. Al respecto se encuentran antecedentes, tanto en reclamos como para diversas celebraciones populares, desde el año 2011. Lo novedoso reside en que por primera vez el discurso del actual presidente Alberto Fernández podía ser “presenciado” desde la Plaza Mayo, mediante la elección de una identidad (Avatar) y un lugar entre el más de un millón de asistentes virtuales anunciados por la organización del evento.

Pocos minutos antes de iniciar el acto la plataforma 75octubres.com.ar por la cual se accedería a la movilización virtual recibió un “ataque masivo”. A resumidas cuentas una acción organizada, y económicamente costosa, para hacer colapsar los servidores por medio de robots e impedir el acceso a la plataforma. En consecuencia, lo que pudo haber sido un caso de referencia, en el marco de los nuevos modos de mediatización de la política y los movimientos en red, se traduce en las condiciones de posibilidad para nuevas claves de lectura.

Caputra tomada del instructivo en el sitio de TIempo Argentina (www.tiempoar.com.ar)

Un modo de habitar el espacio físico de manera virtual: la plaza es la red. Ocurre, entonces, una sinergia entre los cuerpos físicos y las redes digitales. Sin embargo mucho hay para decir sobre los movimientos en red. En gran medida porque a primera vista están fuertemente diferenciados de los lazos de liderazgo, permanencia, tradición afectiva y simbólica que unen a los movimientos políticos tradicionales que ocupan la calle.

Si bien la presencia del movimiento en las calles, leal a sus inicios pero con los cuidados de la pandemia, fue por medio de una caravana de autos. El ataque que logró impedir la movilización virtual de “75octubres” también pone el foco respecto al protagonismo de las múltiples pantallas en el nuevo espacio público y la política. Al menos para ciertos actores que pretender disputar poder y sentidos. Vale entonces interrogar, ¿es la tecnología un actor que determina la acción política?

Si bien es necesario establecer nuevas estrategias para nuevos tiempos, pese al avance digital, lo que se pone en escena es la importancia del cuerpo en la política. Parafraseando a Hannah Arendt el poder no está en un lugar, surge cuando las personas se juntan y desaparece en el momento en que se dispersan.