Viernes 23 de octubre del 2020

Entrevista con el Dr. Eduardo Barcesat, Abogado Constitucionalista, defensor de los Derechos Humanos, en #NoNosQuedaOtra por Radio Rebelde AM 740 sobre el posible traspaso de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, el funcionamiento del Poder Judicial de la Argentina y de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la posibilidad de modificar su cantidad de miembros. Una Reforma Constitucional como horizonte, y la representatividad del Poder Judicial.

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Eduardo Barcesat, abogado constitucionalista.

El posible traspaso de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli

“Todos los que tenemos algún grado de conciencia democrática y de lo que son las instituciones estamos preocupados porque no se puede convalidar el traspaso de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli –así sea por un periodo temporal- una designación que ha sido hecha violando la Constitución Nacional porque las nulidades constitucionales son insalvables, es decir, no hay forma de modificar o de hacer compatible algún otro criterio con lo que taxativamente impone la Constitución Nacional, y por lo tanto lo único que corresponde es declarar esa nulidad como se hizo ya a través de la expresión del Congreso de la Nación de negarles el acuerdo a estos jueces que ni siquiera se presentaron para ser examinados sus pliegos, que fue convalidada también por un Decreto del Poder Ejecutivo que ordena volverlos al juzgado de origen a donde habían llegado por legitimidad procesal y también la Cámara Federal de Casación Penal estableció que debían volver inmediatamente a sus juzgados de origen”.

Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli.

“En medio de esto aparece la Corte Suprema de Justicia de la Nación queriendo decir: Acá estamos nosotros en una suerte de narcisismo institucional pero la Corte va a tener que contradecir su propia doctrina en Acordadas del 2018 donde estableció una suerte de apología del mecanismo constitucional que ahora aparentemente y según los trascendidos estaría dispuesta a violentar, a quebrar la doctrina del acto propio en función de darle una temporalidad de permanencia a estos tres jueces. Esto es una especie de transacción en una materia que no admite transacciones, la nulidad absoluta es insanable, por lo tanto cualquier cosa intermedia por más de que haga precaria la permanencia de estos jueces en los cargos que actualmente ocupan es contraria a la Constitución Nacional y que el Tribunal que es la cabeza del Poder Judicial de la Nación –custodio último del deber de obediencia de la supremacía de la Constitución Nacional- salga a hacer esta gambeta para dejar semi-satisfechos a todos es un ultraje institucional y que amerita el pedido de juicio político si es que realmente así vota la mayoría de la Corte”.

“es un ultraje institucional que amerita el pedido de juicio político”

“No se cuánto tiempo va a llevar el reemplazo porque las ternas ya han sido entregadas al Ministerio de Justicia, tiene que pedir el acuerdo del Senado sobre aquel o aquellos candidatos que sean propuestos para cubrir las dos vacantes de la Cámara Federal Porteña y después de eso, recién el decreto de nombramiento y la jura y puesta en posesión del cargo de los nuevos camaristas. Se viene encima la feria de enero y por ahí estamos hablando recién de que –siendo todo rápido- en febrero, principios de marzo podría contarse con jueces que han concursado y llegado por el mecanismo constitucional a ocupar el cargo. Eso es mucho mejor que decir que los traslados son válidos y que por lo tanto que permanecerán allí hasta que se jubilen, se retiren o mueran -lo que suceda primero-“.

“No se puede en materia constitucional hablar de transacciones, es decir, o es la Constitución Nacional o es otra, y si es otra cosa no es la Constitución. De manera que en esto la actitud ciudadana debe ser inflexible, si la Corte no es capaz de sostener –primero la supremacía constitucional, segundo lo que ha decidido en las Acordadas del 2018 respecto de la legalidad de los procedimientos para acceder a la Magistratura, entonces vamos a estar en una situación de las peores del gobierno de los jueces que son los que dicen en última instancia qué es válido y qué no y esto es sumamente riesgoso en un país como el nuestro que tiene una estructura jerárquica del orden jurídico positivo. En el pináculo está la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, después siguen los Tratados con las potencias extranjeras, después las leyes de la nación, las sentencias judiciales, las resoluciones administrativas, y los actos jurídicos de los particulares”.

“El vértice es la Constitución y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, obrar contra esos textos es realmente tirar abajo esa estructura jerárquica del orden jurídico argentino que es un valor incorporado por nuestro pueblo, no tenemos costumbres del Common Law donde los fallos de los jueces son los que dicen qué dice la Constitución, esto no es nuestro, esto es de las corrientes anglosajonas, es otro mundo jurídico y pienso que nosotros no podemos abandonar los principios de legalidad y de humanismo penal que insuflan nuestra Constitución Nacional y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos. Además, son jueces de pésimos antecedentes en los desempeños que han tenido en la Cámara Federal porteña, es decir que no estamos preservando dos alhajas del saber jurídico, sino dos que han cometido fallas garrafales que han encubierto el “lawfare” de manera que difícil lograr alguien que tenga una performance tan negativa en el ejercicio de la función en que están ocupando sin nombramiento legítimo”.

“Bruglia, Bertuzzi y Castelli son jueces de pésimos antecedentes en los desempeños que han tenido en la Cámara Federal porteña”

Una Corte pero cuántos jueces

“Hay una propuesta girada a esta Comisión de Notables para que examinen la funcionalidad de la Corte y en función de esa funcionalidad determinen qué numero de miembros es aconsejable. Yo soy de los que participa de la idea de que la Corte debe dividirse en salas por materia –tres Magistrados en cada una de ellas- y una que tenga específicamente la función del control de constitucionalidad y de convencionalidad. Por supuesto que esto habría de diluir el poder que hoy ejercen efectivamente tres Magistrados que forman mayoría y tendríamos seguramente una mucha mejor calidad institucional y mayor rapidez en la resolución de las causas judiciales que se amontonan por años en sede de la Corte sin lograr recibir tratamiento alguno. Pero hasta ahora la Comisión de Notables no ha producido sus dictámenes y por lo tanto el Poder Ejecutivo no ha tomado ninguna medida. El número de Ministros de la Corte Suprema es una decisión que se establece por Ley de la Nación, de manera que no se necesita de una reforma constitucional para integrar una nueva Corte Suprema con una funcionalidad acorde. Elevar el número de Magistrados manteniendo la misma estructura no me parece resolución de nada, podrá licuar un poco o no el poder de los tres pero sigue siendo una Corte pesada en el trámite de las causas que llegan a su conocimiento y decisión”.

Los actuales miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

“El número de Ministros de la Corte Suprema es una decisión que se establece por Ley, no se necesita de una reforma constitucional para integrar una nueva Corte”

“De modo que estamos en un impasse porque no se ha dado seguimiento en la Cámara de Diputados todavía al debate y aprobación de la Ley de Reforma del Fuero Federal Nacional y eso evidentemente obedece a que hay presiones y sectores que no están totalmente convencidos de la necesidad de adecuar el Poder Judicial y la amenaza latente de que el Poder judicial pudiera declarar inconstitucional alguna de las postulaciones de este proyecto que hoy tiene media sanción –que no comprende a la Corte Suprema- pero sí a todos los Tribunales inferiores – de Casación para abajo hasta jueces de 1° Instancia-. Es una situación complicada desde el punto de vista institucional porque estas demoras que se están produciendo ya próximo a fin de año, y en la medida de que no se resuelva en uno u otro sentido se está embarrando la cancha y es un momento que necesitamos definiciones claras. Este Poder Judicial con esta Corte como está no sirve, hagamos las cosas necesarias dentro del marco de la ley, sin llegar a una reforma constitucional y démosles una solución, un camino a este entuerto jurisdiccional”.

“Este Poder Judicial con esta Corte como está no sirve”

La posibilidad de una Reforma Constitucional

Yo soy partidario desde hace muchos años y lo vengo sosteniendo junto con otros colegas  en la necesidad de una nueva Constitución Nacional, uno de cuyos puntos fundamentales es lograr que el Poder Judicial de la Nación sea un poder representativo y republicano como establece el art. 1 de la Constitución y no un poder aristocrático, vitalicio, contra-mayoritario, pensado para prevenir posibles desbordes demagógicos o populistas de los poderes políticos. Estas no son mis palabras, son las palabras del texto de El Federalista donde se diseñó la Constitución de EEUU, y que la nuestra se inspiró en ella en lo que hace al Poder Judicial, es decir, es un poder aristocrático, vitalicio, contra-mayoritario. Para mi eso ya perdió total sentido de vigencia porque para lo único que ha servido es para preservar los privilegios de los sectores dominantes o de las clases sociales dominantes que son la oligarquía agropecuaria y financiera y han descuidado en su totalidad aquello que refiera a derechos del pueblo a las grandes mayorías que se sienten violentadas por estas formas de actuación de la justicia”.

“No es casual que el grado de credibilidad del Poder Judicial haya descendido a su nivel más bajo en la historia institucional argentina”

“Estamos en una situación muy difícil y crítica. Además, con el factor de los poderes económicos que están presionando al gobierno para obtener una devaluación, todo esto está en el mismo paquete y creo que hay que tener firmeza, claridad de objetivos y de metas y que hay que resolver las dos cosas. Para todo esto la solución es la Reforma Constitucional. No puedo ser optimista, en su momento pensé que la Corte había hecho este impasse para dar lugar a que hicieran un pronunciamiento que convalidara lo hecho por los tres poderes –el Consejo de la Magistratura, el Senado, el Poder Ejecutivo y la Cámara Federal de Casación Penal- pero los trascendidos indican que quieren sacar una solución de compromiso y eso significa violentar el texto constitucional. No puede haber transacciones en materia constitucional, esto significa llegar a un punto medio como si el punto medio estuviera contemplado en la Constitución, o es el texto de la Constitución o es otra cosa, y si es otra cosa es inconstitucional”.