Martes 24 de Noviembre de 2020

Carlos Caramello, periodista y escritor, en comunicación con el equipo de #NoNosQuedaOtra AM 740 Radio Rebelde. La construcción de la unidad en la historia del peronismo y en la actualidad, los espacios críticos; qué significó la batalla de Pavón para la sociedad argentina, el “albertismo” y los personalismos.

Escuchá la entrevista completa:

unidad nacional
Carlos Caramello

La construcción de unidad nacional y la crítica

“Si vos vas con el movimiento nacional y popular que ha encabezado históricamente el peronismo, sabés que te enfrentás a disidencias internas: eso se ha dado en todos los frentes que hemos construido. Pasó en el gobierno de Néstor. La crítica es una forma constitutiva de nuestro movimiento. Cuando Perón dice que nosotros somos como los gatos, que cuando nosotros nos estamos peleando nos estamos reproduciendo, lo que está diciendo es eso, que cuando nosotros estábamos conformando el movimiento, lo primero que hicimos es el derecho a la crítica; ayer Alberto dijo que él odiaba los personalismos y que creía en los partidos, y yo pensaba “qué lindo mensaje para los que están armando el ‘albertismo’, ¿no?”. Mientras Alberto dice que, para él, el tipo mejor preparado para ser presidente es Massa, hay gente que está armando el “albertismo”.

Pavón y una histórica grieta

“Cada cual tiene su interpretación, cuando yo hice esa nota y la publicamos, el hijo del señor Mauro Viale dijo: “¿Cuándo la Argentina pasó a convertirse en una porquería?”, yo le contesté a La Nación que era, precisamente, en el momento en que ganando la Batalla de Pavón, Urquiza había dado vuelta el caballo y se fue al paso, entregando la posibilidad de que esta historia cambiara: es lo que hace con esa renuncia y, para mí, particularmente, gran traición. Ahí se bifurca la historia de la Argentina. Habiendo podido ganar definitivamente la federación, habiendo podido instalar el federalismo en la Argentina, vuelven a ganar los porteños, después de haber firmado la Constitución y haber ingresado con notables ventajas en la Constitución de 1860, deciden aniquilar el federalismo, y digo ‘aniquilar’, porque Mitre pasó a degüello al Ejército federal, y esto es una cosa que el interior, que tanto y tan mal ama a Buenos Aires -porque creen que la ‘porteñidad’ es una cosa superior- debería recordar todos los días”.

“En la batalla de Pavón se bifurca la historia de la Argentina. Habiendo podido  instalar el federalismo, los porteños deciden aniquilarlo”

“Ahora, con el tema del Covid, la Ciudad de Buenos Aires vuelve a pasar al degüello al interior, porque la cosa estaba localizada acá, y si no hubiéramos insistido con los grupos libertarios y los corredores del running institucional de Rodríguez Larreta, y no hubiéramos abierto Buenos Aires para que vengan los trabajadores del AMBA a dar servicios a los porteños, porque les cuesta mucho limpiarse el inodoro, probablemente, nosotros no hubiéramos tenido esta disparada, y nadie lo dice; no lo dice ni siquiera el Presidente, que debería estar preocupado, porque un éxito grande que fue la primera etapa de la cuarentena, un éxito político, se transformó en una derrota, porque Alberto sale duramente golpeado de esta cuestión, le van a achacar todos los males de la economía”.

unidad nacional
Urquiza y Mitre. Ilustración:

“Mitre, que fue un pésimo General, si buscás en la historia la única victoria que tiene es Pavón: era un hombre culto, formado, con una idea política y enfrentaba a tipos de peso en su propia Constitución. Mitre fundó el diario y la que hace usufructo del diario hoy es Esmeralda, yo creo que se debe estar revolviendo en la tumba y, además, quienes están al frente del diario son solamente negociantes, no hacen una defensa ideológica. Y no lo van a confesar nunca, pero Clarín tiene intereses muy importantes adentro de La Nación: ¡Mirá si Mitre hubiera permitido que el dueño de la Argentina le compre una parte de La Nación! De ninguna manera. Entonces, en aquellas grandes traiciones se cocinaban también grandes momentos históricos: el devenir, hoy, es un devenir tan chiquito en donde las grandes cosas pasan por debajo de las narices de la gente y no se dan cuenta. El interior no se ha dado cuenta que ha sido infectado de Coronavirus por Buenos Aires: se están contagiando 1500 tipos por día en Santa Fe, y en Rosario te siguen diciendo ‘no, pero si vivís en la Capital es otra historia’, son esas cosas que no terminan de comprenderse”.

Pueblo y elite

“Ya hay atisbos muy interesantes en Sudamérica de este precio que van a empezar a pagar las elites, y sobre todo las elites de la clase política. Yo lo atribuiría a una suerte de mudanza, una suerte de Pavón de la política que es cuando descubren en Argentina el marketing político. La campaña de Alfonsín logra, de alguna forma, que los partidos políticos empiecen a pensar en construir candidatos y dejen de pensar en construir dirigentes; y los candidatos son productos del marketing, que es una palabra que quiere decir mercadeo y viene de mercado: de alguna manera son prisioneros del mercado”.

“Cuando la política es tributaria de un banquero, flaco favor puede hacerle al pueblo en su conjunto. En este país los únicos que no han hecho un mea culpa después de la matanza y el Proceso son los jueces y los bancos; los únicos que no mostraron su arrepentimiento por su participación en semejante locura que fueron los años de fuego, son los bancos y los jueces, y si el pueblo depende de alguna cosa en el mundo, esas dos cosas son significativas: si no tenés justicia y no tenés financiamiento… Los tipos están reclamando en base al sistema financiero, nunca reclaman por el sistema productivo. Si en el mundo hay mil millones de dólares de commodities, hay dos mil millones de dólares o mucho más circulando de efectivo sin ningún tipo de control, es solo efectivo circulando en las computadoras y demás, y los tipos lo que defienden es eso”.

“Me parece interesante cómo se empiezan  caer algunas mÁscaras frente al proyecto de aporte solidario”

“El Aporte Solidario me parece interesantísimo y aun mucho más interesante cuando veo cuánto costó poner la cosa en el debate público, porque si no fue al Congreso antes fue porque no pasaba y no pasaba. Y me parece interesante, además, que en la decisión de este gobierno que no es Alberto, pero que Alberto acompaña, ya que el proyecto es de Máximo y de Carlos Heller, se empiecen a caer algunas máscaras, vemos cómo Graciela Camaño vota en contra de este proyecto, como algunos socialistas votan a favor y el trotskismo se abstiene: me parece que estos proyectos clarifican. El debate y la comunicación no pasa por dónde debería pasar, esto no aparece en la discusión. Estas cosas son las que hay que poner en relevancia, nadie discute las pavadas que se dijeron el otro día en defensa del 0,02% por parte de 115 diputados”.

“Es con el pueblo siempre, de 1845 a 1860 pasaron cosas bastante graves e importantes en este país que reciben de todas maneras a la elite: Rosas pierde en Caseros, Urquiza dice ‘ni vencedores ni vencidos’; se hace la Constitución del ’53, Buenos Aires asume una posición separatista, pero la verdad es que nadie le pregunta a la gente qué es lo que quiere, y la grieta ya está, ya existe en ese momento. Y vuelve a ser de la misma manera. Ahora, la cuestión viene de la misma manera, y guarda porque a los que nos van a pasar a degüello es a nosotros, las elites van a seguir discutiendo. La unidad nacional se hace de abajo para arriba”.