Martes 29 de diciembre de 2020

Escribe: Mireya Dávila Brito

 

“Podemos afirmar que ya no estamos solas,

sino junto a muchas otras mujeres”

Dora Coledesky

Fundadora de la Comisión por el Derecho al Aborto

Cuando Argentina retornaba al orden democrático en 1983 las mujeres ya habían acumulado suficiente experiencia social e histórica ocupando el espacio público y de la política. Mas, recientemente, habían dado muestras de lucha y constancia agrupadas en Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, denunciando y reclamando justicia por lxs muertxs, torturadxs y desaparecidxs durante la última dictadura cívica-militar (1976-1983). Por tanto, el reclamo por el aborto legal iniciado por las mujeres tiene sus antecedentes en la larga lucha por los derechos que las mujeres (y más, recientemente, disidencias) han construido con esfuerzo en alianzas, asambleas, reuniones y discusiones ampliamente colectivas. Durante los primeros años de democracia las mujeres se organizaron para reclamar equidad y legalidad a un conjunto de problemas sociales que impactaban de manera distinta y desigual a mujeres y varones. En esta disputa la agrupación Lugar de Mujer, presentó propuestas legislativas para los proyectos de ley: Igualdad jurídica de hijos matrimoniales y extramatrimoniales (junto con el derecho de la madre a ejercer la patria potestad se convirtió en ley en 1985) y la adhesión de Argentina a la resolución emitida por la ONU en 1979, la Ratificación de la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. Estas propuestas, impulsadas por las organizaciones de mujeres y asumidas por diputadxs aliadxs, fueron sancionadas en leyes. Algunas tentativas no se concretaron. Tal fue el caso, en 1992, de la presentación del proyecto de ley Anticoncepción y Aborto que encontró el apoyo con Florentina Gómez Miranda, diputada nacional (UCR) y defensora de los derechos de las mujeres.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Encuentro Nacional de Mujeres (1991)

En 1999 la Comisión por el Derecho al Aborto propuso la creación de una coordinación nacional para promover el aborto legal. Esta Coordinadora también jugó un papel importante en defender excepciones legales del artículo 86 del Código Penal (1921) que considera el aborto no punible sólo en caso de violación a una mujer demente o menor. La Coordinadora armó un proyecto de reglamentación -antecedente de la actual reglamentación de algunas provincias- para que se aplicara extendido a todas las mujeres que fueran víctimas de violación sexual. Fue discutido en reuniones con diputadas y las activistas Martha Rosenberg, Diana Maffia, Vilma Ripoll y Olga Cristiano. La intervención de mujeres en el ámbito de la política nacional fue decisiva y continua durante los años 80 y 90.

En 1994, Mujeres Autoconvocadas por el Derecho a Decidir en Libertad (Madel) ejerció presión sobre los convencionales constituyentes que se reunían en Santa Fe para la reforma constitucional. Las Madel buscaban impedir la cláusula conservadora sobre “la defensa de la vida desde la concepción” en la Constitución, promovida por Carlos Menem y su ministro de Justicia, Rodolfo Barra. Además, difundieron una carta, encabezada por María Elena Walsh, oponiéndose a la iniciativa del oficialismo. También firmaron una segunda solicitada publicada el 8 de marzo en la prensa. La primera fue difundida el 27 de septiembre de 1992 por Página 12, poniendo el tema en la agenda pública. Históricamente, los derechos adquiridos para las mujeres y disidencias ha sido el resultado de trabajo arduo, tesón y militancia de los movimientos feministas.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Anteproyecto Anticoncepción y Aborto (1991). Fuente: Archivo digital Comisión por el Derecho al Aborto.

De la Comisión a la Campaña

Las agrupaciones de mujeres y feministas han insistido en la interrupción voluntaria del embarazo, y su experiencia de organización plural, popular y federal ha resonado en América Latina. En el movimiento confluyen estudiantes, profesionales, partidos políticos, trabajadorxs de la salud, docentes, sindicatos, campesinxs, desocupadxs, personalidades, organizaciones culturales, académicxs y científicxs. Desde sus inicios se han ocupado de realizar campañas de difusión, talleres, eventos, festivales, publicaciones, manifiestos, acompañamiento de mujeres que deciden abortar y, también, propuestas legislativas para despenalizar y legalizar el aborto. Mujeres y disidencias basan sus demandas en el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y en la responsabilidad que tiene el Estado de brindar salud integral a toda la ciudadanía y garantizar atención sanitaria adecuada a las mujeres y personas gestantes que así lo soliciten. Además, buscan acompañar la interrupción voluntaria del embarazo con la ley de Educación Sexual Integral sancionada en 2006. Se trata de un conjunto de acciones para evitar la muerte de cientos de mujeres que abortan anualmente, entendiendo que las complicaciones por aborto impactan con más fuerza en el cuerpo de las mujeres pobres, trabajadoras y racializadas; y que la clandestinidad, mata.

Hace cuatro décadas que comenzaron a darse pasos para instalar el tema en el debate nacional y, a partir de entonces, construyeron redes con profesionales, ampliaron el tema hacia los derechos sexuales y reproductivos e incorporaron la campaña al movimiento Ni Una Menos, contra las violencias hacia las mujeres. El desafío fue sacar la cuestión del aborto del ámbito privado y familiar, para politizarlo y demandar que sea tratado como un asunto de salud pública.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Encuentro Nacional de Mujeres (1991). Fuente: Archivo digital Comisión por el Derecho al Aborto. Foto: Alicia Cacopardo.

En marzo de 1988 varias mujeres, entre ellas, Dora Coledesky, Safina Newbery, Laura Bonaparte (Madres-Línea Fundadora), Alicia Scheijer, María José Rouco Pérez, Erica Dummontel, Laura Klein, Susana Sommer y Rosa Farías, crearon la Comisión por el Derecho al Aborto (Codeab), la primera en organizarse para reclamar la IVE. Allí se incorporaron Alicia Cacopardo, Susana Mayol, Silvia Coppola, Nadine Osídala y Zulema Palma. Con el lema “aborto legal para no morir, anticonceptivos para no abortar” promovieron el debate público en torno a varios puntos que aún hoy se discuten: anticoncepción y aborto no se contraponen, van juntos con la educación sexual integral; despenalizar y legalizar para garantizar abortos de manera oportuna y sin riesgos; la ampliación de la noción de salud de la OMS por “bienestar psicofísico integral, y una importante campaña para desmontar aquella creencia social sobre el supuesto “trauma” para la mujer que decide abortar. El trabajo realizado, por años, en asambleas y reuniones de mujeres y feministas rindió frutos en los sentidos sociales que hoy se inclinan a favor del aborto y en el legado que tomaron las más jóvenes en la denominada “Revolución de las hijas” del último lustro.

Muchas fueron las intervenciones políticas que las mujeres, de forma autónoma y en alianza con actores políticos, llevaron adelante durante los 90, en una época de creciente neoliberalismo en Argentina y en el resto de América Latina. La marcha hacia la conformación de una campaña nacional por el aborto legal, seguro y gratuito, de carácter federal, tuvo sus antecedentes en los Encuentro Nacional de Mujeres y en espacios abiertos de discusión. Sin estas articulaciones, el derecho al aborto hoy no tendría cabida en la sociedad. Entre 1989 y 2007 la Codeab editó dieciséis números de Nuevos Aportes sobre el Aborto. Esta publicación comenzó de manera artesanal, hojas de fotocopias, realizadas por sus propias manos para, luego, convertirse en una revista impresa que disputaba sentidos por el aborto en perspectiva feminista. En el primer número, divulgaron las estadísticas por complicaciones y muertes por aborto clandestino, realizada por el personal de salud del Hospital Muñiz de la Ciudad de Buenos Aires, y ofrecida por Rosa Farías, enfermera de aquel hospital.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Activistas en El Molino, Callao y Rivadavia, Ciudad de Buenos Aires. Década de los 90. Fuente: Archivo digital Comisión por el Derecho al Aborto

Otra de las acciones realizadas en 1990 fue la declaración del 28 de septiembre como Día de la Lucha por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en San Bernardo. La propuesta vino de la Codeab y de la agrupación Católicas por el Derecho a Decidir (Uruguay), al realizarse un taller que contó con la participación de 200 mujeres de toda la región. Apunta a la internacionalización de un reclamo que acompaña a las víctimas de abortos inseguros en el continente.

Cabe destacar la participación de la Coordinadora en las Asambleas populares en 2001-2002, y la instalación de la Asamblea por el Derecho al Aborto que ofreció talleres para unas 300 mujeres, previa al XVIII Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario de 2003. En aquel encuentro, Católicas repartió los pañuelos verdes en los que se leía “derechos sexuales y reproductivos”, “aborto legal”, “por el derecho a decidir”. El pañuelo verde está inspirado en el pañuelo blanco de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, es símbolo de aquel encuentro entre feminismos y derechos humanos y homenaje a la perseverancia de estas mujeres que reclaman en la calle.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Militantes feministas en El Molino, Callao y Rivadavia, Ciudad de Buenos Aires. Fuente: Archivo digital Comisión por el Derecho al Aborto

En Rosario convocaron a una asamblea con la participación de organizaciones feministas, mujeres trabajadoras, piqueteras, estudiantes, diputadas, mujeres de los partidos políticos de izquierda, Madres y trabajadoras del Estado. La diversidad de sujetas políticas que allí se reunieron le dio un carácter popular al derecho al aborto. Dos años después se conformó la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito con cerca de 70 agrupaciones, hoy son más de 300 organizaciones sociales, culturales, feministas y de derechos humanos que la integran.

Interrupción Voluntaria del Embarazo
Fuente: Archivo digital Comisión por el Derecho al Aborto

Un proyecto de ley postergado

Hoy se debate en el Senado un proyecto enviado por el Ejecutivo, con algunas modificaciones al Proyecto histórico de la Campaña, pero que ha sido posible por la iniciativa popular de las mujeres. Desde sus inicios, la Campaña apuntó a eliminar la penalización del aborto y a legalizar la atención durante y post aborto en el sistema de salud pública y privada. La propuesta legislativa de despenalizar y legalizar el aborto es el resultado de la experiencia colectiva que construye y amplía derechos a más de la mitad de la población, mujeres y personas gestantes, considerando que es “una cuestión de salud pública, de justicia social y de derechos humanos”. Por primera vez, el Proyecto fue presentado en el Congreso de la Nación en 2007 y, a partir de entonces, no han dejado de insistir en la maternidad deseada y han reclamado una ley que obligue al Estado a cuidar la vida de las mujeres y personas gestantes que decidan interrumpir un embarazo. Más aun, cada proyecto de ley entregado ha estado acompañado por miles de firmas, marchas, manifestaciones públicas y vigilias que expresan la voluntad política, colectiva y popular de las mujeres y disidencias.