Jueves 4 de febrero de 2021

Escribe: Mireya Dávila Brito

En la conferencia de prensa de ayer 3 de febrero, la Diputada nacional por el Frente de Todos, Paula Penacca y el Legislador porteño, Leandro Santoro, alertaron sobre la ausencia de diálogo y consenso entre los gremios y organizaciones de docentes y no docentes y el Gobierno de la Ciudad sobre el regreso a la presencialidad en las escuelas públicas y privadas a partir del próximo 17 de febrero.

A principios de enero, Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno, anunció “la vuelta a clases” (omitiendo que durante la ASPO las y los docentes estuvieron impartiendo clases de forma virtual, con mucha dificultad tanto para ellas/os y para las/os estudiantes). La decisión fue tomada sin considerar la participación de la comunidad docente, padres, madres y representantes y personal no docente, por tanto, la presencialidad en las escuelas porteñas responde al marketing político que Larreta lleva a cabo, destacó la diputada.

Presencialidad
Paula Penacca, diputada nacional por el Frente de Todos.

Santoro, por su parte, señaló la necesidad de convocar a la comunidad educativa para un abordaje integral de la presencialidad: resolver el protocolo, garantizar la vacuna del personal docente y no docente, y monitorear el proceso de aprendizaje presencial para tomar decisiones adecuadas y así  evitar que los acontecimientos se superpongan. En definitiva, para tener la capacidad de anticiparse ante eventuales sucesos. Para ello, se necesita el diálogo, sentenció: “Estamos en una situación absolutamente inédita que requiere mucha creatividad, mucha flexibilidad, mucha buena predisposición, porque este proceso de reincorporación de los chicos a las aulas y de reincorporación del personal docente y no docente a la presencialidad va a significar el necesario monitoreo permanente para saber, efectivamente, cómo va evolucionando la enfermedad y qué tan práctico puede ser o no cada una de las medidas que se toman, y si hay que tomar alguna contramedida, tomarla en el marco de un consenso general.”

Sobre el protocolo presentado por el Gobierno de la Ciudad

Ambos representantes políticos coinciden que no es claro ni consensuado el protocolo que deberán aplicar las escuelas; contando, además, que las experiencias y situaciones de las escuelas son muy distintas entre sí. Por cuanto, se requiere escuchar a la comunidad educativa y a las familias para hacer frente a las necesidades de infraestructura, comedores escolares, personal docente y no docente, planificación horaria, transporte público y escolar, requerimientos de algunas/os pibes que se encuentran en situaciones particulares, entre otras, que se agravan en un contexto de pandemia.

Presencialidad
Leandro Santoro, legislador porteño.

“El primer problema es que ese borrador de protocolo está hecho a las apuradas, sin diálogo, sin tener en cuenta las particularidades de la comunidad educativa, es por ello que tiene objeción. Son cuestiones que tienen que ver con aspectos estructurales, las condiciones de cada unidad educativa, no todos los edificios permiten el distanciamiento de metro y medio; hay cuestionamiento a que los docentes compartan más de una burbuja; hay un cuestionamiento a que cada burbuja sea un aula, porque sabemos que las matrículas son dispares: hay escuelas en el norte que tienen una matrícula muy baja por cada grado, pero hay escuelas en el sur donde la matrícula llega a treinta alumnos y alumnas. Por lo tanto, es difícil pensar en medidas de distanciamiento con esa cantidad de chiques. También implicaría un aumento de los cargos docentes, y eso no está contemplado en este protocolo. Hay pocas precisiones sobre el ingreso y egreso de la escuela, es difícil que no se genere ese amontonamiento habitual de las escuelas. Hay una incerteza y una imposibilidad de planificación de las familias, porque el gobierno de Larreta en vez de abrir el diálogo a tiempo, lo hace a las apuradas”, apuntó la diputada Penacca.

“El mensaje debe ser al diálogo y a la practicidad”

El legislador porteño destacó la importancia del diálogo. “Nosotros somos conscientes de que hay una presión social muy fuerte y que el gobierno tiene que responder a esa presión por dos motivos: Primero, porque efectivamente los chicos la han pasado muy mal durante el año pasado, la falta de vínculo con sus pares, los llevó a muchos de ellos tener problemas emocionales, problemas psicológicos, problemas de falta de interés en el aprendizaje, eso genera una angustia en el núcleo familiar que se traduce en una demanda política legítima, absolutamente. En segundo lugar, quienes analizan estos asuntos soslayan el tema de que las familias de las y los docentes también han sufrido mucho estrés; también han sentido que han hecho un esfuerzo sobrehumano y han sentido que no se les reconoció ese esfuerzo: cada vez que dicen, “no hubo clases”, yo estoy seguro que quienes prepararon las clases desde muy temprano a la mañana y se esforzaron por mantener la atención de los alumnos a través de los dispositivos electrónicos, se deben sentir muy mal. Entonces, se trata acá de construir comisiones para el diálogo y el acuerdo. ¿Qué hacemos frente a la posibilidad de que algunas familias no quieran llevar a sus hijos o problemas como los que pueden llegar a suceder si algún docente se enferma, o si el esquema que tenemos pensado de burbuja no funciona? Se tiene que resolver en el momento de manera participativa, no es desde arriba hacia abajo que se construye la solución, es de abajo hacia arriba. Además, en el caso de la Ciudad de Buenos Aires están obligados por la Constitución de la Ciudad a convocar al conjunto de las fuerzas vivas que protagonizan la comunidad educativa. Tenemos que ser prácticos para resolver este problema, no es un debate ideológico que estamos afrontando, siempre hay aristas ideológicas en todos los debates, pero este es un debate que tienen una dimensión práctica, ¿cómo hacemos para, en un contexto de pandemia tan condicionante y tan cambiante, articular una respuesta a las necesidades complejas y divergentes?”

Larreta y Acuña, por el marketing político.

Por su parte, la diputada Penacca subrayó: “Las y los docentes también entienden que la presencialidad hoy es una necesidad para dar continuidad al proceso pedagógico educativo. Eso no es algo que solamente esté planteando el jefe de Gobierno. Tiene que haber una vocación de construir consenso para que eso se lleve adelante, cuidando a todos y a todas, y garantizando las condiciones mínimas de salud en el marco de una pandemia”.

Santoro añadió “Nosotros reclamamos el diálogo y el consenso no como un slogan, sino como una forma de preservar la vida de la gente y, fundamentalmente, garantizar que la vuelta a clases presenciales sea virtuosa y que no sea un proceso traumático que tenga que ser revertido como consecuencia de improvisaciones”

En tal sentido, ambos representantes se pronunciaron al intento de confrontar a la comunidad educativa con la sociedad. Al respecto, Santoro explicó, “el Gobierno de la Ciudad trata de dibujar una línea divisoria entre los padres y los docentes, encontrando como enemigo a la representación gremial de docentes. Lo hacen para tratar de desviar la atención, en primer lugar. Y para tratar de acumular políticamente sobre un criterio que, para nosotros, no suma en este momento: la polarización extrema de cada uno de los debates que se dan.” Por tanto, “Es momento de deponer esa actitud de confrontación, de especulación electoral, y llamar a una mesa de diálogo a los distintos representantes de cada uno de los sectores”.

Paula Penacca destacó que, aunque “no podemos poner este debate estrictamente en términos políticos-ideológicos. No solo es una decisión de gestión de Larreta, es una decisión acompañada de su espacio político -Juntos por el Cambio- de hacer de esta una bandera para construir una oposición al Gobierno Nacional e intentar ir en desmedro de las medidas que el gobierno de Fernández está intentando proponer en el marco de una pandemia”.

La recusación del juez Gallardo

Ayer se dio a conocer la recusación que realizó el Gobierno de la Ciudad al juez Andrés Gallardo, luego de que éste citara a una audiencia a la ministra de Educación, Soledad Acuña y a Fernán Quirós, ministro de Salud, para que informaran cuál es el plan de testeos de coronavirus a personal docente y no docente, y explicaran en qué consiste el protocolo para la reincorporación presencial en las escuelas. El jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, señaló al juez de parcialidad y pidieron a la Procuración de la Ciudad apartar de la causa al magistrado, aduciendo que citó a cuatro gremios de docentes a la misma audiencia con los ministros, “para inclinar la balanza en el proceso judicial de acuerdo a sus propias preferencias”.

Presencialidad
Juez Andrés Gallardo

La diputada Penacca destacó que no se resolverá solamente por vía judicial sino con la participación de la comunidad educativa. Teniendo en cuenta que la justicia se encuentra condicionada por el poder económico, deberá ser la organización colectiva quienes empujen los reclamos y hagan cumplir sus demandas.

Ante el vaciamiento de la educación pública

Penacca recalcó que la experiencia de organización colectiva es fundamental para sostener las demandas de familias, pibas y pibes, personal docente y no docente. Existe una preocupación creciente por cómo proteger la salud y la vida de la comunidad educativa y de las familias. Muchxs chicxs conviven con personas en riesgo o adultos mayores, por ejemplo. Gremios y familias entienden la necesidad de continuar con el proceso de aprendizaje y enseñanza mediante la presencialidad, pero es imperante “reclamar ese diálogo en función de que rápidamente se pueda tener una previsión de cómo hacer ese retorno.”

“En línea con su ideología, este modus operandi viene sucediendo desde hace mucho en la Ciudad. Es desarticular, vaciar, intentar desprestigiar la educación pública. El único método que encuentran es estigmatizar a los diferentes actores de la comunidad educativa.”

La diputada también advirtió que “es difícil dar la discusión pública, porque hay un nivel de protección muy profundo de parte de los medios masivos de comunicación al gobierno de Larreta, en particular, a su gestión, vendiéndolo como un gran gestor. Pero se ha generado en la Ciudad, sobre diferentes situaciones concretas que la población padece en el día a día, algunos procesos de organización, de actores de la sociedad civil que desenmascaran esto. En el ámbito educativo es muy claro, producto del desfinanciamiento, del intento continuo de desestimar a la representación legítima de los sindicatos y la falta de diálogo constante con diferentes actores de la comunidad educativa, se fueron organizando diferentes colectivos como La Vacante es un Derecho, Padres y Madres por la Escuela Pública, y más recientemente, Familias por el Retorno Seguro. Esos colectivos y actores van capilarizando a la sociedad, porque expresan reclamos reales, más allá de lo que sale en la tele; más allá de la protección mediática, más allá de las conferencias de prensa y anuncios marketineros, logran expresar y romper un poco con esa protección mediática tan profunda, la realidad que viven las familias de la Ciudad; las que tienen que atravesar la dificultad para conseguir una vacante, fueron por la vía judicial; la posibilidad de que a sus hijes les caiga el techo de la escuela en la cabeza, o que no hay viandas suficientes, todo eso va generando procesos de organización. La tarea de los representantes del pueblo de la Ciudad es acompañar a esos procesos organizativos, convertirnos en voz, tener la capacidad de denunciar, pedir el acceso de la información concreta en cada uno de los casos en la legislatura”.

Algunos datos

Penacca ofreció algunos datos que muestran la desinversión en el sistema educativo público: “desde que asumió el gobierno de Macri para acá. En 10 años cayó 9 puntos la inversión en Educación. Lo que representa en el presupuesto para este año, es el porcentaje más bajo. Si contamos desde el 2010 para acá, estamos en un 17,18% del total del presupuesto, es un número muy bajo. Además, dentro de lo que se destina a Educación, también fue cayendo abruptamente lo que tiene que ver con infraestructura educativa, que es una de las cuestiones centrales para pensar la presencialidad. Si no hay asignación presupuestaria a la infraestructura no se pueden mejorar las condiciones edilicias; no se puede construir nuevos edificios. Sabemos que hay una carencia enorme de vacantes, 25 mil pibas y pibes se quedaron sin su vacante el último año de inscripción en la Ciudad de Buenos Aires. El recorte de infraestructura escolar es del 70%, como un número muy significativo.”

“Hay una apuesta por vaciar la educación pública en la ciudad de Buenos Aires.”

Penacca advirtió que no tienen nada en contra de la educación privada, pero el Estado debe garantizar la inversión en la escuela pública. Es al Gobierno de la Ciudad a quien le corresponde resolver los problemas de infraestructura: techos caídos, aulas rotas, inundaciones, problemas de cloacas, además de proveer las viandas con comida de calidad para lxs pibxs. Redistribuir el presupuesto sobretodo en una ciudad que es la más rica de Argentina.