Martes 23 de febrero del 2021

Enrique Martínez, ex presidente del INTI y coordinador del Instituto Para la Producción Popular, en comunicación con #NoNosQuedaOtra por #La990. La creación del Consejo Económico y Social y quienes lo conforman; regulación de precios y la discusión ausente por la distribución de los alimentos. Cadenas de valor, salarios y por qué hace falta sumar más productores a la mesa de discusión.

Escuchá la entrevista completa:

Enrique Martínez, ex presidente del INTI, y coordinador del Instituto para la Producción Popular.

Creación del Consejo Económico y Social

“Contar con un Consejo Económico y Social puede tener dos grandes objetivos: uno, generar una mesa de encuentro de gente que se supone que tiene miradas contrapuestas. Reunir en una mesa a sindicalistas, a trabajadores independientes con empresarios de los más concentrados; al menos unos y otros dirán lo que les parece y alguien podrá dirimir el conflicto. Esa es una mirada que después podemos discutir si es útil o no, en función de la forma en que se seleccionó la gente. La segunda mirada es algo que se ha difundido con un título bastante pomposo que es “construir el país de largo plazo”. Eso exige otra composición del Consejo Económico y Social, exige pensadores más críticos del sistema económico actual, por lo menos, para esperar que ellos puedan aportar ideas que puedan transformar la situación actual. Eso, en el actual Consejo Económico que se eligió, brilla por su ausencia. No hay nadie que sea capaz de sostener que al sistema hay que transformarlo sustancialmente. No se ha convocado a los economistas más cuestionadores del sistema; hay notorias ausencias de selección como para poder decir que ese Consejo va a diseñar el país del futuro”.

“No hay nadie en ese Consejo capaz de sostener que al sistema hay que transformarlo sustancialmente”

“Todos reconocemos que los formadores de precios existen, sobre todo en los alimentos; que tienen la capacidad de decidir qué se reduce, dónde se vende, etc. Y después hay una discusión que a mí me sorprende, que se ha dado entre los economistas “heterodoxos”, que dicen, ‘los formadores de precios no son los causantes de la inflación, los formadores de precios tienen la facilidad de trasladar a precios sus aumentos de costos; la verdadera causa de la inflación son los costos de los insumos que aumentan, el dólar que se devalúa, las tasas de interés e incluso los llamados costos salariales’. Pareciera que los formadores de precios no tienen la culpa, sino que simplemente son gente con facilidad para llevar su aumento de costo a los precios y no bancarse la necesidad de absorber ningún aumento de costo. Si a esa discusión no la dilucidamos rápidamente otra vez estamos discutiendo con la tribuna”.

Regulación de precios

“A ninguna empresa la llamaron y le fijaron precios máximos per se. Las sentaron en una mesa, discutieron los Precios Máximos y acordaron. Si después de acordar esos Precios Máximos o los Precios Cuidados las empresas no abastecen, efectivamente están en grosera falta. Ahora, si ese acuerdo no tenía rigidez formal, si nadie tenía obligación, la empresa inmediatamente que la intiman va a decir, no proveo porque no me compran, la demanda cayó, el salario real cayó, el nivel de vida en general cayó, ¿para qué voy a proveer?. No la están intimando a la empresa por esconder mercadería, sino por no producir mercadería. Es bastante novedosa esa intimación. Creo que las empresas van a zafar con toda facilidad de ese planteo”.

“Incorporemos a todos los actores posibles. En el caso de la producción de alimentos; la producción de alimentos no se limita al pan de envasado. Antes del pan envasado que tiene una presencia en el mercado del 5 o 10%, hay infinidad de actores que tienen que ver con la producción del trigo, con la molienda del trigo y las panaderías diversas de la Argentina. Eso implica que esos actores tienen que ser encuadrados en una estructura de producción que, por un lado, con facilidad, se separe del mercado internacional. Podemos producir para el mercado interno a costos del mercado interno. Por otro lado, deberíamos respetar la presencia de los chicos e incentivarla de la manera más activa posible. Hay algunos pocos casos en donde está tan concentrada la industria que es difícil sacar chicos del estante, por ejemplo, el aceite. Pero en el caso de la leche, los quesos, el azúcar… Hay que poner sobre la mesa a las cooperativas de producción de azúcar que hoy por hoy no tienen esquema de distribución y comercialización y tienen que entregarles su producción a las empresas para que las comercialicen“.

“La responsabilidad consiste en meterse en  cadena de valor por cadena de valor y hablar con los protagonistas que están casi invisibles”

“De ese modo entiendo que se va a multiplicar la oferta, se va a mejorar la competitividad y seguramente va a disminuir el abuso sobre los precios que hoy es muy notorio. Hasta el momento los que están participando de la mesa son los hipermercados, que son en definitiva los comercializadores y tienen mucho poder, las grandes empresas productoras y allí se corta. Evidentemente las grandes empresas fijan la pauta del sector. No veo que en esa mesa estén participando las empresas pequeñas. Son mecanismos de concertación de precios sobre estructuras que ya preexisten. Nadie pone en discusión por ejemplo, que el Mercado Central difunda un precio mayorista de las verduras y un precio sugerido minorista que habitualmente es un 50% o más de ese precio mayorista. La consecuencia es que se está respetando la estructura de comercialización en verdulerías diseminadas que es ineficiente, y por lo tanto, recarga sobre el consumidor el precio de esa estructura, y no nos sentamos a discutir cómo debería ser la estructura alternativa”.