Sábado 6 de marzo del 2021

Escribe: Julián Andreu

Punto. Alberto Fernández judicializará el manejo de la deuda por parte de los funcionarios del gobierno de Macri y de el ex presidente en particular.

Coma. Como primera reflexión voy a poner a este debate un poco de polémica, Asi como entiendo que la causa de “dólar a futuro” que pudimos ver la audiencia de Cristina y Axel no es judicializable, porque es una decisión soberana de política económica del gobierno que tomas la medidas y en este caso fue de esta manera, el manejo de los fondos que llegaron por parte del FMI a la administración anterior, tampoco son judicializables.

Presidente y Vicepresidenta, en apertura de sesiones legislativas 2021.

¿Cuál sería el delito en este caso si lo hubiese? No haber cumplido el acuerdo con el organismo internacional? Esto no sería un delito. ¿Que el FMI incumplió su Artículo VI?, “ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”, tampoco lo es.

Me parece absolutamente correcto el avance sobre lo realizado por el gobierno anterior, pero no por el lado judicial como cuestión central; sí por el lado de la política, máxime en un año electoral.

Permítanme volver a un párrafo: “El país fue puesto bajo la voluntad de acreedores externos -expuso-. La existencia de un vínculo explícito entre la deuda externa, la entrada de capital externo de corto plazo y altas tasas de interés en el mercado interno y el sacrificio correspondiente del presupuesto nacional, no podía pasar inadvertido para las autoridades del Fondo Monetario Internacional (FMI) que supervisaban las negociaciones económicas”. Ustedes me dirán, eso corresponde al gobierno anterior? No, es del fallo del juez Ballesteros sobre la causa de la Deuda Externa investigada por Alejandro Olmos.

Alejandro Olmos.

Ballesteros, en su fallo final, más allá que marca la existencia de “instrumentos ilegítimos” y si hubiese delitos ya estarían prescriptos al momento del presente fallo, julio de 2000, cursa una copia de todo lo actuado al Congreso de la Nación y expone: “No debe resultar impedimento para que los miembros del Honorable Congreso de la Nación evalúen las consecuencias a las que se han arribado en las actuaciones labradas en este Tribunal para determinar la eventual responsabilidad política que pudiera corresponder a cada una de los actores en los sucesos que provocaran el fenomenal endeudamiento externo argentino”.

Debe ser la política y el perjuicio económico que provocó el gobierno de Macri sobre las grandes mayorías, lo que habría que poner sobre la mesa. Podría ir en segundo plano lo judicial, pero no judicializar la política, repitiendo lo que también hizo la administración anterior. Si hubiese sido central para el electorado lo judicial, claramente con todo lo que expusieron hubiesen ganado las elecciones de 2019 y esto no pasó.

Macri, Garavano, Peña, junto a Rozenkrantz y Highton de Nolasco, jueces Supremos. Partes de una mesa judicial para perseguir opositores y asegurarse victorias electorales para el neoliberalismo.

La oposición tuvo una semana en baja, sobre todo por la fallida marcha del sábado, ni hablar de las bolsas mortuorias y los argumentos ramplones para justificarlas, además de sus internas que siguen sin resolver y las expresan cada vez que aparecen sus figuras principales en los medios amigos.

El presidente tomó otra vez el centro de escena con su mensaje ante la Asamblea Legislativa y la reforma al monárquico poder judicial, mas allá de los temas a exponer, es básico manejar la agenda, esto desordena a esa oposición dispersa y los expone, pero siempre….siempre es por la política y de la mano con la economía, y no por lo judicial.