Editorial N°16 – 14 de septiembre

Me recontra chupa un huevo si los matafuegos sirven para apagar incendios o para escupir asados. No me mueve ni un pelo el hecho de que los fumigadores suban por el ascensor hasta el último piso y después bajen por las escaleras como liebres echando veneno por los pasillos o tocando timbre con la lanza. Podría olvidarme por un buen rato de que los parques parecen psiquiátricos o de que las rejas calman el miedo y se consumen compulsivamente como alguna vez, el alcohol en gel. Le doy una envergadura flaca y flácida al mito de que la gripe A se acabó cuando la agarró Rodríguez Larreta. Pero sí hay algo que definitivamente me perfora la paciencia es esa vocación de los PRO por vender el cambio en dosis inyectables.

En el bar, me clausuraron por exhibir un sánguche de milanesa con lechuga y tomate. Es que, claro, es entendible la coherencia bromatológica de que no se puede mezclar alimento cocido con crudo en un mismo ambiente. También me clausuraron por dejar cantar a un vecino un tango endiablado en el medio de la noche. Es que, claro, ellos interpretaron que se trataba de un show musical en un lugar no propicio para el canto. Pero eso no es todo, el año pasado, me clausuraron el cheboli por no tener un carta en sistema braille. Lo más lindo de todo es que yo tengo una clientela no vidente que de ciegos no tienen nada y no sabés cómo le dan a la lengua, te reconocen hasta por el perfume y enseguida advierten con qué clase de gente están tratando. Ellos obviamente no vieron la foto de Perón que te recibe en la puerta de entrada. No vieron los Che, los Chávez, los Néstor y los Evo que cuelgan de las paredes. Eso sí, no les llevó demasiado tiempo avisparse de que Macri y Mauricio eran el mismo tipo. Lo cierto es que me vi obligado a informarles que la casa cobraba un impuesto del mil por ciento a quién se reconociera macrista. Y claro, la grande de muzza les hubiese dolido 900 pesos. Estoy seguro de que si la situación hubiera sido al revés, un buen peronista se levantaría de la mesa y se mandaría a mudar. Porque vamos a ser sinceros: A nadie le gusta que le toquen el culo gratuitamente. Se vuelve una costumbre muy cara para el alma, naturalizar la cobardía y la traición.

Hoy, no quiero hablar del vaciamiento del Correo Argentino, de las barbaridades que este señor hizo en la empresa Sevel, en un caso por el cual tuvo que haber ido preso 30 años por contrabando. Caso en el que salió ileso con ayuda de la Corte Suprema del Carlo y donde dos jueces perdieron su cargo en concepto de costo político por su absolución. No voy a hablar de la UCEP, de todas las denuncias por violencia que hubo, particularmente una en dónde una embarazada denunció además de abuso de poder, abuso sexual.

Hoy no voy a recordar las maniobras de Boca. Las dudosas transferencias de jugadores. No hace falta señalar que Mauricio fue procesado por sobreprecios, por una administración fraudulenta respecto de la contratación de sistemas de videos por seguridad. La seguridad siempre está presente, sea para defenderse de lo popular o para aplastarlo.

Tampoco voy a hablar de la deuda de 2 mil millones de dólares que construyó el Gobierno de la Ciudad, cuatriplicando la que heredó en el 2007. No voy a hacer ni mención de los centros de salud que cuestan 39 millones pesos de mantenimiento y sencillamente, no existen. No voy a nombrar a Fernando Niembro o al Fino Palacios. Hoy, no voy a informar de las persecuciones de la Metropolitana a los puesteros, de los talleres clandestinos, de los prostíbulos o de los 10 km. de subte. No hace falta referirme a las cuevas legalizadas y a la manipulación del precio del dólar.

Hoy no voy a recordarte que Macri está procesado por escuchas ilegales. Ya va a haber tiempo para eso. Para hablar con los numerosísimos centros culturales clausurados, radios o milongas históricas. Perderíamos el tiempo si desarrolláramos la noción del Tango como patrimonio cultural de la humanidad o del tango soja que se exporta. El tango se encarna y se baila. Suena en la jungla de cemento para detener la noche, para expropiarnos de ese engranaje opulento que propone el consumo en las grandes ciudades. Para qué ponernos a escarbar ahora en el blindaje mediático por parte de los grupos concentrados, en las infinitas mentiras que se construyen diariamente para generar bases de descontento, consumidores de la tragedia. Tampoco hoy, voy a hablar de la máquina de fabricar dependencias judiciales en lo contencioso administrativo y en lo tendencioso coercitivo.

Hoy no voy a hablar de ese Macri. Hoy voy a hablar del tipo que hace tres meses nos secuestró la voz. Se la llevó una mañana de Junio, luego de que una reconocida periodista de canal 13 destacada por su profundo nivel cultural e intelectual anunciara en su cuenta de Twitter que se iba a proceder a la clausura de radio Rebelde. No se sabe como esa mezcla de Graciela Camaño con Michael Jackson contaba con la información antes de que los inspectores se presentaran en el lugar pero lo cierto es que la ex integrante del programa de Jorge Larrata y tapa de la Revista Vova, no tuvo problema en desatar con orgullo una información que se materializaría horas después. Y hay que reconocer que esta vez la operación le salió bien a Mercedes y en ese sentido, desde nuestra máxima humildad, nos ponemos contentos en ese aspecto porque es reparador y porque hay que reconocer que las otras operaciones, las que se hizo en la cara, le salieron verdaderamente como el orto.

La página de la Agencia Gubernamental de Control publicó la clausura en su página y fue la portada de todo el mes. Es que los dirigidos por Gómez Centurión obtienen insignias muy prestigiosas por tamañas hazañas. Hoy voy a hablar de este Macri, el que nos va a tener que venir a buscar a Sierra Maestra si tiene la fantaseosa intención de vernos rendidos. Porque no hay nada más fantástico que la realidad y la realidad nos muestra que ni muertos nos van a sacar del aire. Aún disciplinando los cuerpos, reprimiendo nuestras agendas, persiguiendo nuestras ideas, lo que producimos con el corazón, lo que creamos, lo que inventamos, va a seguir flotando en el aire, pulverizando el smog de bronca y odio que nos quieren hacer respirar. Pero no, no podemos dejar que desde la República del Bigote se nos conmine a bajar las armas. Y en esto coincido con nuestro amigo Raúl González Tuñón: lica del Bigote se nos conmine de la Repos, va a seguir flotando en el aire, pulverizando el smog de bronca y odio que nos qui»No. No se puede ser libre enteramente ni estrictamente digno ahora / cuando el chacal está a la puerta / esperando / que nuestra carne caiga, podrida. Subiré al cielo, le pondré gatillo a la luna y desde arriba fusilaré al mundo, suavemente, para que esto cambie de una vez».

Hoy no voy a hablar del cambio, de las paradas del metrobús que cuestan lo mismo que tres departamentos o de los más de 20 muertos que ya acumula la gestión PRO y de quiénes nadie habla. Hoy voy a hablar del tipo que nos quitó el mate de lunes a viernes con los compañeros de 7.0, nos distanció, nos sacó la radio del cuerpo. Nos quiso borrar ese espacio nuestro que estaba destinado a meter un ladrillo arriba del otro cada día. Y que de pronto, se frena la obra. Te dejan afuera de una carrera en la que venías bien, que vuelta por vuelta fuiste ganando segundos, fuiste marcando también la velocidad de la información, te echan del baile por bailar.

Es que, queridos compañeras, compañeros y compañeres, hemos llegado a un límite. La resistencia ha sembrado sus frutos. Estamos en horas de pasar a la ofensiva. Ya quedó claro para ambas partes que somos rebeldes. Que no nos detienen con un matafuego, con un ascensor ni con 20 versiones distintas de «El Proceso» de Kafka. No nos detienen con una agencia gubernamental, un apriete institucional o una amenaza electoral. Ya saben, ya sabemos, que nos bancamos un by-pass, 2, 3 o 150. Porque hagan lo que hagan, pase lo que pase, vamos a seguir construyendo un mundo en donde el neoliberalismo tiene solo una opción: retroceder. Porque vamos por la patria de Bolívar, con los huevos del che, con la inteligencia de Néstor, con la firmeza de Fidel y con el corazón de Cristina. Hoy, 14 de septiembre de 2015, tenemos un mensaje para vos, Macri: el 38 está cargado. Y de acá a octubre vamos a llevar ese 38 en la mochila para construir la victoria del Frente. Porque, ¿Sabés qué, Mauricio? Ese 38 recortado, va a pasar los 40 y en octubre, toda esa mierda que estás repartiendo se te va a venir encima. Porque más temprano que tarde vamos a volver a llenar las calles de tu pensamiento.

Bienvenidos a Radio Rebelde, un piquete en el medio del díal.