Un genocida a cargo de la política criminal marplatense

Entrevista: Santiago Moraudián y Julieta Dorio.

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) a cargo, entre otras cosas, de la gestión del archivo de inteligencia de la Policía Bonaerense; denunció que el fiscal general de la Ciudad de Mar del Plata, Fabián Uriel Fernández Garello, revistó en la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires durante la última dictadura y participó de forma activa de un operativo que, en 1982, terminó con la vida de una militante del Partido Comunista. “Está demostrada, más allá de toda duda, la carencia absoluta de idoneidad moral de Fernández Garello para seguir ocupando el lugar que detenta y definiendo la política criminal de una las ciudades más importantes de la provincia”, afirmó Sandra Raggio, de la Dirección de Áreas de la CPM.

“Nosotros gestionamos el archivo de inteligencia de la Policía Bonaerense desde hace más de 10 años entre otras cosas digitalizándolo todo y hemos aportado pruebas, siempre por pedido de los juzgados y las fiscalías, para los juicios de crímenes de lesa humanidad; desarrollando una tarea investigativa en función de lo que nos va demandando la justicia”, explicó Raggio. “En ese marco fuimos requeridos por el Juzgado Federal de San Martín, que lleva adelante la causa por Campo de Mayo. En particular, en una causa por el asesinato de una militante del Partido Comunista (PC) que fue secuestrada, torturada y asesinada en 1982. Y encontramos en el archivo de la misma un seguimiento pormenorizado, tanto de la víctima, Ana María Martínez, como de su grupo político y gremial; hecho en 1981 por la delegación San Martín de la Dirección General de Inteligencia. Cuando nos pusimos a investigar quienes componían ese destacamento, encontramos que había un agente cuyo nombre coincidía con el del fiscal general de Mar del Plata”.

En exclusiva para #NoNosQuedaOtra, Raggio aseguró que las pruebas contra Fernández Garello, distan de ser circunstanciales. “Tenemos a alguien que hoy conduce y define la política criminal de Mar del Plata desde un lugar muy importante del Ministerio Público Fiscal, que participó activamente en la comisión de delitos de lesa humanidad. Porque no es que hacía inteligencia general o tareas múltiples, sino que estaba abocado específicamente a la persecusión política en el marco del terrorismo de estado. Participó, entre otros, de un operativo donde se secuestró y torturó a militantes del PC. En su momento uno de esos militantes radicó una denuncia, por lo que hay un acta del procedimiento en el que es detenido. Tenemos también informes con los resultados del interrogatorio -y sabemos todos como se interrogaba durante la dictadura-. E incluso una nota sobre el secuestro de “material subversivo”, que era literatura marxista. Todo esto está documentado de manera contundente, con actos administrativos de la Dirección de Inteligencia de la bonaerense, producida por los mismos agentes. Es un informe hecho por él mismo”.

Raggio, afirmó que se trata de un caso testigo, que permita llevar ante la justicia no sólo a quienes cometieron materialmente los crímenes, sino también a los que participaron en su planeamiento. “A nosotros nos interesa, como comisión, lograr que los actos de inteligencia sean considerados también como delitos de lesa humanidad. Porque si bien hay gente que fue condenada, fué siempre por sus actos operativos -porque torturaron o asesinaron-, pero queremos que también se incluya a quienes se infiltraron, que hicieron seguimientos, recabaron información y ayudaron en la elección de los blancos. Consideramos que fue parte constitutiva sin la cual no se podría haber llevado a cabo el exterminio”.

Asimismo, ponderó que la posible continuidad del funcionario en el cargo, es una muestra del desprestigio y el alejamiento de la sociedad que aqueja a la justicia bonaerense. “Lo que nos parece importante es demostrar la fuerte conexión que tenían las agencias de inteligencia con el aparato represivo del estado. Particularmente, la delegación San Martín, trabajaba de manera muy coordinada con Campo de Mayo. Y recordemos que allí funcionó el infame batallón 601. Es muy difícil, después la justicia ponderará que tipo de delito cometió o si esto puede ser tipificado en alguna figura penal; pero nosotros creemos que está demostrada, más allá de toda duda, la carencia absoluta de idoneidad moral de Fernández Garello para seguir ocupando el lugar de Fiscal General. Que él siga en sus funciones, habla a las claras de qué tipo de justicia tenemos en la Provincia de Buenos Aires”.

Por último, reveló que el poder judicial se ha sido refugio para muchas de estas figuras y que esto provocó que perdurasen durante el período democrático, de prácticas propias de la dictadura. “La justicia es uno de los poderes que menos renovación y democratización ha tenido, al igual que las agencias de seguridad. No se puede generalizar, porque nuestro país es uno de los que más avances ha hecho en el mundo en este sentido. Pero sí es claro que tiene que ver con la impunidad a las violaciones a los derechos humanos hoy, como el gatillo fácil, la tortura y todo lo que depende de la actuación policial; que la justicia claramente convalida y es muy débil a la hora de sancionar a los responsables. Esto ve particularmente en Mar del Plata, donde uno encuentra continuidades claras con ese período infame de nuestra historia. Necesitamos seguir adelante con los juicios, indagando, investigando y tratando de descubrir que paso. Porque esas personas siguen estando entre nosotros y no sólo porque nos los encontramos en el supermercado, sino porque están cumpliendo funciones públicas clave para la democracia en la Argentina”.

Escuchá la entrevista completa acá.

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