Por una organización trabajadora feminista

 

La marginalidad en tiempos de neoliberalismo se impone con furia y crudeza en las clases trabajadoras más pobres y excluidas, y eso no es ninguna novedad en los tiempos que corren, al menos para todx aquel que conste de una mirada mínimamente solidaria y crítica.

 

Ahora bien, ser mujer fortalece la situación de marginalidad porque se enfrentan a un campo laboral que, en pleno siglo XXI, no les ofrece la misma remuneración por el mismo trabajo que a un hombre, solo por tener genitalidad distinta. Más de 100 años pasaron desde la aparición de aquellas sufragistas de la primera ola del feminismo, para un movimiento que es incansablemente persistente en su pedido de empoderamiento igualitario.

 

Resultaría conveniente que nosotrxs, pueblo,  considerando nuestra organización política trabajadora y feminista en un contexto que considero de avanzada (aunque lastimosamente, dicho contexto no es azaroso; ya que ante tal expansión neoliberalista es entendible que se fortalezcan, inevitablemente y a los golpes, al menos algunos focos de resistencia social), redoblemos la apuesta y comencemos a problematizar, ampliar y resignificar el escenario de los sujetos políticos que deberíamos abarcar en nuestra batalla para ser victoriosos y borrar del mapa a los poderes hegemónicos.

 

Pensemos entonces, redoblando la apuesta y sin dejar pisar los logros organizativos ya conseguidos en la lucha, en la situación del/la compañerx de sexualidad disidente. Pensemos también, en la del/la compañerx de pueblos originarios, en la del/la compañerx trabajadorx sexual y en la situación de muchos otros actores sociales aún relegados del campo discursivo.

La lucha crece y fuerte en las heridas abiertas por el auge neoliberalista. Debemos lograr interpretar este momento histórico como una oportunidad para la unidad y organización. Y para ello, vamos a necesitar de todxs para dar esta batalla.

 

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En el día internacional de los trabajadores, Gaspar Mirabete rinde tributo a la mujeres y recuerda que es hora de que el movimiento obrero en su conjunto, enarbole su lucha de igualdad.