Ducha para la gendarmería

 

Texto: Julián Andreu


En una entrevista en el on line de Clarín y siguiendo con la nueva estrategia, Mauricio Macri vuelve a defender la actuación de la Gendarmería en la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Retoma la teoría de “no tuvieron nada que ver”, la misma que decía que no habían tenido contacto con los integrantes de la comunidad mapuche Pu Lof y que no habían llegado al río, algo que ya esta demostrado que si. Ambas teorías se confirmaron.

Sostiene la absurda teoría de que el caso es un “invento” del kirchnerismo y, lo mas importante que desliza y que muestra una falta total de respeto a la familia de Santiago, es que encuadra el caso en clave electoral, cuando fue el oficialismo en la boca de Rogelio Frigerio y del jefe de gabinete ante el Senado, Marcos Peña entre otros, los que pidieron no utilizar el caso para ventajas políticas. Parece que los focus group mostraron que no tendría incidencia electoral y por eso ahora se atreven a hablar del tema con total desprecio como lo hace hoy Macri.

También “desconoce” el principio del derecho que dice que todos somos inocentes hasta que se compruebe lo contrario y vuelve a atacar a los organismos de DDHH. Nadie desconoce la poca importancia que esta gestión tiene con respecto a la lucha por memoria, verdad y justica.

Le resta importancia al hecho de que es una fuerza de seguridad, o sea, el Estado es el que está siendo investigado por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, que hay responsabilidades penales y responsabilidades políticas en el encubrimiento, situación remarcada por la CIDH, hecho por el cual se puede inferir el faltazo a la Asamblea Anual de la ONU.

Hay un claro lavado de los uniformados por parte, ya no de alfiles, sino que hoy es el propio presidente el que lo hace. Parece que del «no vamos a tirar un gendarme», a querer tirarlos a todos y querer salvar la fuerza, pasó la nada Nisman.

Mauricio MacrI refuerza la posición de todo su gobierno, le resta importancia a la desaparición forzada de Santiago Maldonado, lo circunscribe a una cuestión electoralista y vuelve a defender a la Gendarmería por intereses “judiciales”.