Martes 3 de noviembre del 2020

En la columna semanal “Ciencia en alpargatas” entrevista con el Físico Diego Hurtado, Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencias, Tecnología e Innovación en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, e Innovación de la Nación, y profesor titular en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) en comunicación con #NoNosQuedaOtra por Radio Rebelde AM 740. Proyecto de creación de una Agencia Espacial Latinoamericana y la importancia del desarrollo de la ciencia y la tecnología en el país y en la integración de la región. Los desafíos que trae el cambio climático.

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agencia espacial latinoamericana
Diego Hurtado. Imagen: Internet.

El acuerdo de cooperación espacial con México

“La idea de crear una Agencia Espacial Latinoamericana es un proyecto que viene desde hace algunos años. La historia de la colaboración científico-tecnológica en América Latina es una actividad enorme de colaboración, pero sin intervención de los Estados. El caso de Argentina con Brasil es paradigmático, uno puede retrotraerse a la década del 40 para ver cómo desde la ciencia biomédica, desde la ciencia física, las propias comunidades se las ingeniaron para generar actividades de colaboración. Al punto de que, a comienzos de la década de los 60, se crea una Sociedad Latinoamericana de Física, y lo mismo pasa en la década de los 80 con biología molecular. Hoy entendemos que la ciencia y la tecnología deberían jugar un rol fundamental, y que la integración no debe ser solo comercial, debe ser en sectores estratégicos”.

“Hay escasísimos ejemplos de experiencias bilaterales, no regionales. Entonces, en ese sentido, hay que instalar este primer paso modesto, pero que finalmente es un primer paso concreto entre Argentina y México de firmar un documento que supone asumir un compromiso de empezar a avanzar –ahora sí, de manera concreta- en generar una agencia latinoamericana. Esto no se trata solo de México y Argentina, en realidad son los que dan el primer paso, pero hay conversaciones con muchos países de la región donde hay acuerdos. El ámbito es la CELAC, donde surgen otras variables también. Vemos la debilidad, hoy, de América Latina cuando uno compara con el ciclo anterior de gobiernos progresistas en la región y, después, la contraofensiva reaccionaria, neoliberal, de la derecha conservadora. Es importante avanzar con la ciencia y la tecnología en áreas estratégicas, porque esto ya no es colaboración científica ocasional –que también es valiosa- sino que se trata de proyectos de mediano y largo plazo; un próximo paso puede ser avanzar en el desarrollo de un satélite meteorológico, donde colaboren muchas agencias espaciales de servicios meteorológicos de países latinoamericanos. Estamos frente al inicio de una trayectoria muy novedosa, muy original y que puede colaborar de manera muy concreta a la integración de nuestros países, en este caso en un área tecnológica”.

agencia espacial latinoamericana
Reunión presidida por los cancilleres de México y Argentina, Marcelo Ebrard y Felipe Solá. Diego Hurtado, abajo a la derecha. Embajador argentino en México, Carlos Tomada, abajo a la izquierda.

Principales obstáculos en el desarrollo de áreas estratégicas

“Hay condicionamientos geopolíticos claros que quieren que América Latina siga siendo una región dependiente de la compra de tecnología importada a las economías centrales, como EE.UU., que pareciera estar decidido a recuperar su “patio trasero”Cuando vos citás el ejemplo de la Agencia Brasileño-Argentina de Contabilidad y Control de Materiales Nucleares (ABACC) es un muy buen ejemplo bilateral, donde Argentina y Brasil se dieron cuenta de que si se asociaban y se vigilaban mutuamente, desarticulaban un mecanismo por el cual se quería hacer creer al mundo que Argentina y Brasil eran potenciales competidores, que podían desencadenar una guerra fría nuclear en América Latina y, por lo tanto, había que controlarlos. Entonces, Argentina y Brasil hicieron un gesto ostensible al mundo colaborando y vigilándose mutuamente. Así generaron una agencia, ejemplo mundial de innovación institucional, que podrían estar imitando Pakistán y la India, o en Medio Oriente: cómo las políticas tecnológicas en sectores estratégicos necesitan afrontar, a través de una política exterior, condicionamientos geopolíticos y, ahí, perfectamente la Agencia Espacial Latinoamericana se enmarca en un campo de fuerza semejante”.

“Argentina y Brasil generaron una agencia que es un ejemplo mundial de innovación institucional”

“El negocio para las economías centrales –que por eso lo son- es vender valor agregado y comprar productos primarios. Las reglas de juego globales hoy son muy adversas a nuestros países, tiene que ver también con una crisis del capitalismo de financiarización, con la crisis de la pandemia y con la crisis climática que pone al capitalismo en una situación de absoluta vulnerabilidad y, entonces, ahí es donde se nos abren algunas ventanas de oportunidad. Además, el crecimiento de la economía china -que pone en jaque una geopolítica unipolar- y, en esa oportunidad, me parece que nuestra región debería ser muy virtuosa en entender las debilidades históricas, y en ver cómo las podemos superar, y pareciera ser que la CELAC como marco institucional es el más adecuado por la propia trayectoria y por sus antecedentes”.

“el crecimiento de la economía china pone en jaque una geopolítica unipolar”

“Deberíamos tomar el ejemplo de la tecnología espacial y de una Agencia Espacial Latinoamericana y tratar de ver cómo rápidamente lo podemos reproducir en otras áreas, por ejemplo, en el sector de salud –hoy tan necesario, enfrentando una pandemia- y habiendo mostrado la pandemia el nivel de vulnerabilidad de nuestros países en áreas de salud. Un gobierno como el de Mauricio Macri que se va y nos deja –a dos meses de la pandemia- sin Ministerio de Salud y sin Ministerio de Ciencia y Tecnología”.

Agronegocio, transgénicos y desarrollo

“En un escenario global tan restrictivo, tan reactivo, tenemos que lograr que nuestros países puedan generar senderos viables de desarrollo, de sustentabilidad, con equidad creciente, con ampliación de derechos, con justicia social y con justicia ambiental, porque ningún país de la región se salva solo en esto. Me parece que debe haber una conciencia muy clara de la necesidad de impulsar procesos institucionales de colaboración real, de colaboración sinérgica, de búsqueda de complementariedades que involucre a los más de 600 millones de latinoamericanas y latinoamericanos”.

Trigo HB4
Trigo HB4, transgénico..

“Argentina logró desarrollar el trigo HB4 que, a diferencia de la soja transgénica, es un desarrollo nacional, cuya comercialización está en manos de una empresa de capitales nacionales que va a generar ingresos para el CONICET y para algunas universidades. Esto significa también que puede enmarcarse en un sendero de salida, hay que pensarlo como proceso de mediano y largo plazo. Hoy Argentina está en un pantano. Parte de ese pantano son los grupos concentrados, el modelo de agronegocios. Hay que lograr que la Argentina salga del modelo de agronegocios. El trigo HB4 se proponía aportar una mejora de los rendimientos y algunas soluciones parciales a problemas ambientales propios del monocultivo. Por ejemplo, la rotación soja-trigo que disminuye el uso de agroquímicos, y así lograr un incremento de rendimiento en ambientes secos y en algunas regiones económicas que son consideradas marginales podría aumentar su capacidad productiva. Ese es el marco en el que deberíamos poner el trigo HB4. Por otro lado, blanquear un sendero de salida del modelo de producción del agronegocio, supone la legitimidad política y la sostenibilidad de un proyecto de país, en este caso, lo está encarnando el gobierno actual. Todos sabemos que si en el 2023 gana un gobierno de derecha conservadora, la Argentina vuelve a virar 180° y olvidémonos de un sendero de salida del agronegocio. Cuando hablamos del trigo HB4, no solo tenemos que plantear argumentos científicos-técnicos, sino también en qué contexto económico, político, social, cultural se enmarca”.

“Hay que lograr que la Argentina salga del modelo de agronegocios”

“Después apareció un documento en el que alrededor de mil científicos se oponen a la comercialización del trigo HB4. En Argentina, hay 61 eventos transgénicos aprobados, desde que se aprobó la soja transgénica en el 96 y durante el gobierno de Macri se aprobaron 24 eventos transgénicos de los 61. Y estos mismos científicos reaccionan frente a un trigo modificado, desarrollado en Argentina, pero no hubo ningún documento pidiendo que no se apruebe. Sí hay intelectuales que denuncian, que están en contra del agronegocio, que vienen señalando el problema de los eventos transgénicos, pero es la reacción política de un sector. La discusión tiene que ver con cómo generar un sendero de salida de un contexto productivo primarizado, desindustrializado que nos va a obligar a encontrar una transición y hay que pensarla como tal. En ésta transición tenemos que asegurarnos que haya regulaciones rigurosas, un marco jurídico-legal, porque hoy vemos que pobreza e impacto ambiental van de la mano, quienes pagan las consecuencias son los sectores más vulnerables, esto fue lo que entendimos en las últimas décadas con el modelo del agronegocio y el modelo de minería intensiva”.

“hoy vemos que pobreza e impacto ambiental van de la mano, quienes pagan las consecuencias son los sectores más vulnerables”

“Nosotros -desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación-, estamos retomando la idea de que Argentina debe tener un plan de ciencia y tecnología de mediano y largo plazo que el macrismo clausuró. Teníamos el plan 2020, un primer ejercicio de planificación de una Argentina que sale del infierno y que en el 2004 tiene una ley de software; una política de revalorización, una ley de biotecnología; en el 2006 crea ARSAT y relanzan el plan nuclear, en el 2007 crea un Ministerio de Ciencias, y en el 2011 logra hacer un ejercicio de planificación. Al día de hoy, lo vemos muy superable, lo vemos muy mejorable. Para 2011, el plan Argentina Innovadora 2020 fue enorme, más allá de que hoy notamos algunas debilidades.”

“Argentina debe tener un plan de ciencia y tecnología de mediano y largo plazo”

“En algún sentido, el problema del desarrollo argentino es el problema de los poderes fácticos. Siempre recuerdo una frase de Cristina Kirchner: “Quien gobierna la Argentina tiene el 30% de poder”. El problema es que el otro 70% lo tiene grupos concentrados que nadie votó, y que quieren un proyecto de país que se beneficia con el no desarrollo, con la desigualdad y la no inclusión, con la primarización y extranjerización de la economía, con el endeudamiento. Desde el Ministerio debemos poder generar políticas de ciencia y tecnología que vayan detrás de las políticas públicas, respondiendo a demandas, a problemas que plantean el resto de las políticas públicas, y a nuestras economías regionales. De forma tal de darle sostenibilidad, sustentabilidad al proceso político, generar capacidades para el Estado, generar legitimidad política y capacidad institucional. Eso nos va a permitir poder hablar de que tenemos capacidad de control y regulación. Esto lo podés hacer con una semilla de la que tenés el control, pero no lo podés hacer con una semilla en manos de grupos concentrados donde tienen puertos de salida, donde no controlan el caudal exportador, porque no se los factura o sobrefacturan las importaciones de insumos”.

Cambio climático y transición energética

“El neoliberalismo es un marco jurídico. Tenemos problemas con el Código Minero y con la Ley de Inversiones Extranjeras que venimos heredando de la dictadura, y no avanzamos sobre eso, porque detrás está la defensa de intereses. El caso del litio, ¿cuál es hoy la cadena de valor del litio en Argentina? Tenés los salares en Catamarca, Salta y Jujuy, se extrae el carbonato de litio y sale por el paso de Atacama, esa es la no cadena de valor. Para nosotros, desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología e Innovación, es imprescindible tratar de pensar una cadena de valor para el litio en la Argentina. Pero lo que nos está faltando es capacidad de coordinación, la decisión de entender por dónde tenemos que ir, no podemos competir en baterías de litio para celulares, pero para electromovilidad en buses, sí”.

“es imprescindible tratar de pensar una cadena de valor para el litio en la Argentina”

“Cuando hablamos de cambio climático hay muchos intereses en juego y es crucial entender cómo tiene que pensar un país en desarrollo o semiperiférico como la Argentina, o América Latina, el problema del cambio climático. Desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, entendemos que el problema del cambio climático viene intrínsecamente asociado al problema de la desigualdad y al estancamiento en las mejoras de los niveles de equidad que se produce en Argentina y en América Latina en los últimos años. Esto está demostrado, hoy cambio climático, desigualdad y pobreza son parte del mismo problema. Entonces, cuando decimos cambio climático en Alemania, no es lo mismo que decir cambio climático en Argentina, porque los países centrales se fumaron el planeta en pipa y son los que tienen hoy la responsabilidad de bajar las emisiones”.

“Los países centrales se fumaron el planeta en pipa y son los que tienen hoy la responsabilidad de bajar las emisiones”

“La Argentina generando desarrollo con equidad es como puede colaborar al cambio climático, en ese marco, es donde entra la posibilidad de pensar una transición energética, pero con las temporalidades propias, nosotros tenemos una industria eólica potencial. Argentina, con otra temporalidad y con un proceso gradual de industrialización del sector eólico, podría generar una política de aerogeneradores de reemplazo de hidrocarburos por aerogeneradores nacionales, generando puestos de trabajo calificados, con buenos salarios, lo mismo con la energía nuclear y la termo solar. Ahí aparece un plan de transición energética que debe tener otra mirada, porque el interés de las potencias es que hay una catástrofe y todo es urgente. Nos está faltando debatir, discutir, acordar y consensuar una mirada contextualizada respecto de qué significa la transición energética y el cambio climático para América Latina”.