Miércoles 9 de diciembre del 2020

Escribe: Gabriel De Milo

Este último fin de semana, organizada en conjunto entre el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y la Fundación del Libro, se llevó a cabo FELBA, Feria de Editoriales y Librerías de la Ciudad de Bueno Aires.

Cronológicamente hablando, el año está por terminar, apenas si le quedan algunos días. Ahora, si nos remitimos a la sensación que nos abraza a los humanos del mundo, pareciera que el año estaría comenzando.

En Buenos Aires, las nuevas aperturas, de parques y plazas, llevaron a un sinfín de actividades para volver a vernos las caras, tapabocas mediante, durante un rato. Aprovechando la oportunidad, desde la redacción de Hamartia desempolvamos los lentes de sol, el protector solar y pasamos a visitar lo que fue la primera feria del libro al aire libre de Latinoamérica, llevada a cabo en el hermoso Parque de la Estación (Perón 3326 entre Agüero y Gallo).

FOTO: Gabriel De Milo.

Con más de 80 stands al aire libre y una gran variedad de charlas y lecturas, la primera cita literaria en modalidad presencial fue un éxito. Con un promedio de 1.500 asistentes diarios y un clima que acompaño cada velada.

Entre los aspectos a destacar de la feria, se encontraron las charlas sobre diversos temas como novela histórica, feminismos, literatura juvenil y diversidades, dictadas por Luciana Peker, Gabriela Saidón y Dolores Reyes. También se pudo presenciar Bibliómanos en vivo, Eugenia Zicavo y Maximiliano Tomas llevaron adelante su competencia sobre libros, transportando a los presentes a una experiencia similar a la que suelen realizar en el ciclo televisivo.

FOTO: Gabriel De Milo.

Entre puños, coditos, alcohol al 70% o en gel (a la hora de tocar los libros) y barbijos, esta experiencia nueva y no por eso menos interesante nos deja la agradable sensación de un retorno a la tan postergada “normalidad”. Por debajo de los barbijos uno imagina gente sonriente que aprovecha la oportunidad para volver a juntarse con amigos, o bien que, como lectores, vieron en esta feria la oportunidad de volver a tener contacto con los libros y con los libreros de cara a cara, cosa que no es poco.

Foto: Gabriel De Milo.

Al consultar con algunos puesteros sobre las ventas, sostuvieron que durante los cuatro días hubo un buen caudal de ventas y casi todos ellos comentaron que más allá de las ventas, poder volver a proyectar un futuro cercano en la modalidad que sea era casi indispensable, ya que la realidad económica está golpeando a todos los rubros. Cabe destacar que lo importante es la gran aceptación de que este tipo de ferias continúe aún post pandemia, ya que posiblemente la misma gente no va a querer volver a los espacios cerrados por un largo tiempo.