Corramos la alfombra

Miércoles 9 de diciembre del 2020

Escribe: Julián Andreu

En estos días asistimos a la pelea por fondos que recibió la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por Rodríguez Larreta durante la presidencia de su socio, o ex socio político, Mauricio Macri.

Por un decreto simple, Macri aumentó de manera discrecional fondos que le corresponderían a la Ciudad de Buenos Aires, en enero del 2016. A través del Decreto 194/2016, el valor pasó de 1,40% a 3,75%, un incremento que superaba el doble. Esos recursos fueron enviados a la Ciudad, sin el consentimiento de ningún gobernador de ninguna provincia.

Incluso el propio Ministro del Interior del gobierno anterior, Rogelio Frigerio, aceptó públicamente en el canal monopólico televisivo TN el «error», y prometió corregir dicho decreto por pedido de los gobernadores, algo que nunca cumplió.

No es coparticipación

La excusa que usó el gobierno de Macri para transferirle estos fondos a la Ciudad de Buenos Aires fue que cuando se sancionó la Ley de Coparticipación en 198, no existía como ciudad autónoma, sino como territorio nacional. Por lo tanto, Nación no le saca nada al Estado porteño, sino que le quita recursos que le pertenecen al propio Estado nacional, al conjunto, donde se incluyen el resto de las provincias.

La pregunta es: ¿sólo ese fue el aumento de las transferencias de Nación a la Ciudad de Buenos Aires? La respuesta es no.

Las transferencias prespuestarias de capital pasaron de $389 millones a $4.415 millones. Pero también esta cifra es imprecisa: el total fue de $7.068 millones, como se puede ver en esta tabla:

Hay una diferencia que no se explica a dónde fue a parar, y un crecimiento del 1034%.

Otra cifra escandalosa es la referida a Vivienda y Urbanismo, que trepó de $14 millones a $1181 millones, un crecimiento del 2825%. Estas cifras son del año 2016 al 2017, y son los últimos datos disponibles, ya que para los años 208 y 2019 no se encontró información alguna.

Pero hay algunas cuestiones llamativas. En el «rubro» Educación y Cultura, se pasó de $519 millones a $4.244 millones. Remarco lo de llamativo, por que todos sabemos del poco apego que tiene el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por la educación y la cultura. La nueva pregunta entonces sería: ¿a dónde fueron a parar esos fondos?

Es válido recordar que el 2017 fue un año electoral, y se entiende por qué la ciudad de Buenos Aires, bastión electoral del Pro, partido del ex presidente y del actual jefe de gobierno, fue la principal beneficiaria de dichas transferencias directas.

Macri transfirió plata a la Ciudad más privilegiada del país.

Queda claro que no sólo el aumento discrecional de fondos de 1,40% a 3,75% de la Nación a la Ciudad por un decreto simple de Macri fue abusivo, sino que además es escandalosa la transferencia directa que se puede ver en el cuadro que se adjunta. ¿Será por eso que levantaron la voz? No sólo Nación y las provincias recuperaron esos fondos, además se habrán equilibrado esos envíos directos sin privilegios, sobre todo como una ciudad tan privilegiada como lo es la CABA.