Quiero arreglar todo lo que hice mal

Miércoles 22 de diciembre del 2020

Escribe: Gabriel De Milo

Curiosidades de este 2020. Se cumplieron 20 años de “El Salmón”, el disco quíntuple de Andrés Calamaro que con algunos covers incluidos contiene 103 canciones.

No quiero hacer solo un repaso por la etapa personal en la que el artista se encontraba durante los cerca de cinco meses en los que casi frenéticamente, y junto a su amigo y compositor Marcelo “El Cuino” Scornik, se atrincheraron entre un departamento en el barrio de la Recoleta y un apart hotel en la zona de la plaza San Martin en Retiro.

Andrés Calamaro
Andrés Calamaro

Mucho se habló durante aquellos días del estado de Calamaro, que estaba flaco, que no dormía. En una nota para una revista, “El Cuino” dice: “Nuestros días duraban, como mínimo, 72 horas. Creo que la dedicación full time parte en ese momento…Así que, digamos, tanto del lado de Andrés como del mío, nos dedicamos, como se dice, en cuerpo y alma a escribir, grabar, mezclar y copiar canciones”.

¿Hubo cocaína, alcohol, orgías y excesos?, sí, seguro, por supuesto. El mismo Calamaro declararía en 2005 en una entrevista “Acá pasaron cosas que ni los Rolling Stones se atreverían a contar…ni Led Zeppelin”, haciendo referencia a Deep Camboya, una habitación en un entrepiso del departamento del artista en la calle Pacheco de Melo, donde según cuenta la leyenda, son cuatro paredes que guardan interminables rumores sobre noches de orgías, cocaína y alcohol, fue éste acaso el período más tóxico de los compositores, sus fantasmas y sus genialidades.

Hasta aquí, rumores sobre la vida de una estrella de rock. Ahora las certezas Había días en los que llegaban a grabar hasta diez canciones, el propio Andrés diría en una entrevista “Escribo más de una canción por día, He llegado a hacer cinco, y hasta diez por día, porque si escribo solo una, estoy apenas a un día de dejar de escribir una canción por día. Y eso sí que me da miedo”.

¿Calamaro doble?, no, quíntuple.

Recordemos que “El Salmón” no llega solo como un acto creativo maratónico y descomunal, el proceso de este Calamaro en uno de sus mejores momentos como letrista y compositor, arranca cuando lanza “Alta Suciedad” (1994), un disco plagado de letras y melodías hermosas que se transformaron con el tiempo en himnos del repertorio de la música en español.

Pero, claro, todo estaba por comenzar. Andrés nos tenía preparada otra grata sorpresa con “Honestidad Brutal” (1999), un disco doble laureado como uno de los 10 mejores de la historia del rock nacional. Pero se ve que con un disco doble aún quedaban canciones afuera y a principios del nuevo milenio el propio Andrés empezó a dar indicios de lo que vendría. Luego de finalizar tres largos meses de grabaciones, Andrés partió hacia España “con la maleta llena de música”, como él mismo dijo.

El Salmón
El Salmón

Andrés, llegó a la disquera DRO con 300 maquetas de canciones, lo que para muchas bandas, puede ser el trabajo de toda su vida. Había para todos los gustos, rock, jazz, pop, reggae, soul, tango, incluso varios covers. Fue luego del proceso de grabación que duro varias semanas que se decidió que “El Salmón” se dividiera en cinco discos. Tras un lanzamiento no muy exitoso, a pesar de ser para la industria algo novedoso, y atípico, al punto tal que no se volvió a repetir. Andrés decidió no salir de gira y se refugió en España, donde graba otras 200 canciones que no vieron la luz por decisión del mismo artista.

Veinte años de “El Salmon”, sin lugar a dudas un disco que confirma a Calamaro como un artista completo desde donde se lo mire, cinco discos, 103 canciones explotadas de magia.