Cinco inventos de Xul Solar

Domingo 27 de diciembre del 2020

Fuente: Ministerio de Cultura

Xul Solar, u Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari, nació en la localidad de San Fernando el 14 de diciembre de 1887. Su abuelo era pianista y su padre tocaba la cítara; Xul aprendió a tocar los dos instrumentos y compartió la pasión por Bach, Wagner y la música clásica.

Forjó amistad con el músico Juan de Dios Filiberto y con Vicente Scaramuzza, profesor de piano del Conservatorio Nacional. Sus dos pasiones fueron las artes plásticas y la música, pero también se interesó por los idiomas, las religiones, la antroposofía, la numerología y la astrología.

Pero además de todas las obras pictóricas que dejó este gran vanguardista argentino del siglo XX, Xul Solar también incursionó en el campo de la invención, siempre con la intención de recrear y, sobre todo, mejorar la realidad.

Xul Solar.

Estas son algunas de sus creaciones:

Panajedrez

Consta de un tablero de 13 casillas por 13 (el convencional es de 8 por 8) que representan constelaciones. Cada jugador tiene, no 16 piezas, sino 30. El propio Xul explica: “El juego pleno es el libre, entrando con cualquiera pieza en cualquiera escaque no ocupado por el adversario, aunque no se puede jaquear al rey contrario en el primer movimiento. Esto resulta en un diálogo efectivo con palabras u otros elementos racionales, cuya sabiduría o belleza no dependen solo de la habilidad del jugador, sino sobre todo de su gusto, cultura y fantasía”. En otras palabras, es una reversión del clásico ajedrez, pero donde cada turno de juego es un mundo propio que se convierte en un infinito azar.

Foto: Museo Xul Solar

Teclado de piano

Xul decía que el teclado de los pianos era muy largo, por eso lo redujo solo a tres filas de teclas, con colores y relieves diferentes. Hay rayas y lisas, rectangulares y cuadradas. Él también sostenía que con este tipo de teclado, se podía aprender a tocar más rápido, con una escala musical de seis notas. Entonces sacó todas las teclas negras (sostenidos y bemoles). De esta forma, el músico evitaba “trabarse los dedos”.
Foto: Museo Xul Solar

Neocriollo

Se trata de una mezcla entre el español y el portugués, entre otros elementos del inglés, francés, alemán, latín y griego. De esta forma, Xul intentaba crear un idioma para unificar a todos los habitantes de América Latina. A partir de allí, comenzó a nombrar muchas de sus obras con esta lengua. Algunos de sus términos son: Sur (sobre o súper), g’ral (en general), dootri (en otra parte), pir (de fuego o ardor), pli (complicado, complejo), man (humano), bau (edificio, construcción).

Panlengua

Es el otro de los dos idiomas que creó. La panlengua no tiene gramática y se trata de concretar un lenguaje universal y combinable para todos los hablantes. Guiado por la astrología, este idioma tiene una gran funcionalidad taquigráfica, ya que muchos elementos se reducen y simplifican. Por ejemplo: la “T” denota cantidad. Ti (poco), Tu (mucho), To (más), Te (menos).

Títeres para adultos

En 1953, fabricó una serie de títeres con los nombres del zodíaco. Xul comenzó a experimentar con la idea de crear un teatro de títeres para adultos. Cada uno de ellos tiene una gran expresividad: sus ojos y boca pueden moverse con facilidad para captar en sus personajes distintos estados de ánimo, como alegría, tristeza o asombro.

En 2017, el Museo Nacional de Bellas Artes abría su temporada con una exposición del gran vanguardista argentino: Xul Solar: panactivista.