Nada grande se puede hacer con la tristeza

Martes 16 de febrero del 2021

Escribe: Sol Miranda

Este febrero se cumplen 10 años de la restitución del feriado por carnaval, luego de 34 años de ser prohibido por la dictadura militar y borrado del calendario por decreto del gobierno de facto en junio de 1976.

En noviembre de 2010, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner decretó la vuelta del feriado carnaval tras años de lucha y movilización por parte de las agrupaciones carnavaleras, reinstalando una fiesta popular en las calles de todo el país y reivindicando la diversidad de todas las identidades culturales a lo largo del territorio. Además, al establecerse como feriado puente y días no laborales se favorece la reactivación de la economía, el turismo, y la movilización de millones de personas, especialmente hacia Corrientes, Entre Ríos, el norte del país y Mar del Plata.

CFK hacia 2010.

En 2010, y para celebrar la restitución del feriado, se lanzó el Plan Federal de la Alegría, con fiestas y corsos en 80 localidades distintas de la Argentina que representaban las culturas e identidades regionales y provinciales abrazando la diversidad y reconquistando la alegría como política. “Para sojuzgar a la gente lo primero que hay que sacarle es la alegría, porque la alegría es rebeldía”, señalaba la Presidenta.

La premisa instalada por la Presidenta para acompañar el Plan era “nada grande se puede hacer con la tristeza”, una frase de Arturo Jauretche que venía a hacernos recuperar la memoria. “Yo siempre digo, se acuerdan que en el Bicentenario habíamos puesto una frase de Jauretche, que tenía una teoría que decía que quienes no querían que los pueblos fueran fuertes y las naciones desarrolladas, querían pueblos tristes, porque los pueblos tristes nunca pueden construir destinos, nunca pueden construir independencia, nunca pueden dar crecimiento económico y entonces necesitaban para sojuzgar pueblos tristes. Debe haber algún punto de contacto con esa realidad, por eso queremos que vuelva la alegría, como volvió en este Bicentenario, que lo festejamos en las calles con la verdadera alegría. Esa alegría que no provoca violencia, esa alegría que es contagiosa, esa alegría que respeta al otro, esa alegría que comparte y esa alegría que queremos que vuelva a todos los argentinos”.

Este año las propuestas a lo largo del país varían según el territorio e incluyen una serie de encuentros cuidados al aire libre, en parques y plazas como así también transmisiones en vivo y celebraciones virtuales. A su vez, las agrupaciones de carnaval pintaron murales murgueros, identificados como “murgales” en lugares de ensayo, corsos, plazas y otros espacios que refuerzan la memoria y la identidad carnaval.