Sábado 27 de marzo del 2021

Escribe: Magdalena Meyerhoff

El 25 de abril de este año se celebrará una nueva edición de los premios Oscars, la número noventa y tres, dos meses después de lo planeado originalmente, debido al COVID-19. Parte de esta edición con sus nominaciones fue habernos dejado de preguntar ¿y las mujeres?, ¿y los asiáticos?, ¿y las afrodescendientes?, ¿y les jóvenes?, porque esta vez no hizo (tanta) falta. Pero desde Hamartia nos preguntamos también si no fue demasiado tarde, para estos Oscars que ya no se ven tan blancos. Historicemos. 

Dos de los cinco nombres que compiten por mejor dirección son mujeres (por primera vez en la historia) y el resto no es ni Scorsese, ni Allen, ni Coppola, ni Eastwood, ni Cuarón, ni Inarritu,  ni Lee (sea Spike o Ang). En noventa y tres años solamente hubo siete nominadas (y ya que nombre a todos los que no) voy a darme el gusto y voy a decir que ni Lina Wertmüller, ni Jane Campion, ni Sofia Coppola, ni Greta Gerwig ganaron. La que si tuvo suerte (porque podemos hablar de suerte y no de talento, ¿no?) fue Kathryn Bigelow en el 2009, dirigiendo una película de guerra, con un elenco completamente masculino. Fue con The hurt locker que esa maldición se rompió y este año, con Emerald Fennell (por Promising young woman) y con Chloé Zhao (por Nomadland) compitiendo, y recalcando que es la primera vez que dos mujeres están nominadas en esa categoría,  esperamos que se rompa de nuevo. 

Kathryn Bigelow.

Con Judas and the Black Messiah, los Oscars abrieron la cancha de nuevo: sus tres productores son negros (pero hombres) pero esos alcanza para algo: es la primera película donde toda la producción es afrodescensiente. Y con ese tópico, Viola Davis y Andra Day se convirtieron en el segundo par de actrices negras en estar nominadas, después de que Diana Ross y Cicely Tyson (afrodescendientes también) lo estuvieran, en 1973 (y que el Oscar haya ido finalmente a Liza Minnelli por Cabaret). 

Hablando de Viola Davis, esta actriz también rompió un record, siendo nominada por cuarta oportunidad a los premios, esta vez interpretando a la célebre cantante de blues Ma Rainey. A partir de esto dijo: ‘Si yo, con estas cuatro nominaciones, me convertí en la actriz negra más nominada de la historia, eso es un testimonio de la gran falta de material que ha existido para los artistas de color.’ Podemos pensar también que, más allá de su logro, actrices como Jennifer Lawrence o Saoirse Ronan consiguieron esto con la mitad de su edad.

Por su parte Steven Yeun, se convirtió en el primer asiático en haber sido nominado como mejor actor. Conocido por su papel en The walking dead y por la genial película norcoreana Burning, en Minari protagoniza la adaptación de una familia que, desde Corea del Norte se muda a Arkansas, Estados Unidos. Pero él no es el único que abrió la cancha: el inglés Riz Ahmed es el primer musulmán, descendiente de pakistaníes, en estar nominado en está categoría. Activista también, fue la inspiración en la creación de un test que mide la representación musulmana en los medios audiovisuales y cómo esta se desarrolla (busquen cómo funciona el Riz test)

La comunidad que (casi) no participa esta vez es América Latina: solamente tiene una nominación como mejor documental la chilena El agente topo, que recientemente reseñamos. Después de que Inárritu, del Toro y Cuarón hayan ganado el Oscar como mejor director, este año la comunidad latina se quedó sin representación en todas las categorías principales.

En fin, desde acá creemos que sí es demasiado tarde. Porque ¿qué cambió desde el año pasado cuando Natalie Portman uso un vestido con todos los nombres de las mujeres directoras que no habían sido nominadas ese año hasta que haya dos de cinco en esa categoría este 2021? Yo diría que nada y eso es lo juzgable. Sé que la sociedad cambia pensamientos, modos, y hasta instituciones, pero esto parece más un lavado de culpa para seguir perteneciendo a que un cambio con alma. Vamos a ver qué pasa el 25 de abril para empezar a pensar si premios como estos pueden también cambiar desde adentro.