Lunes 12 de abril de 2021

Escribe: Magy Meyerhoff

Es cierto que cada par de años se estrena alguna película que contempla la idea de diferentes tipos de viajes a la estratosfera. Sea cual sea su forma, se cuela en los premios, en las mejores del año, haciendo de este tipo de ciencia ficción uno de los géneros que todo el mundo quiere dirigir (más allá del presupuesto). Desde Hamartia nos propusimos hacer una lista con las más significativas, a propósito del aniversario de los sesenta años de la llegada de la humanidad al espacio.

Viaje a la luna: Como no empezar con esa imagen que todo el mundo alguna vez vio, desconociendo que se trata de una de las mejores películas de la historia del cine. Innovadora por sus espléndidos efectos especiales, se trata de una adaptación de la novela de Julio Verne, ‘De la tierra a la luna’, y la de H.G. Wells, ‘Los primeros hombres de la luna’. La genialidad y la modernidad de la obra deben su mérito, sin duda, a su creador, el pionero George Méliès.

2001: Odisea espacial: Si hay una película que nos haga pensar y sentir la inmensidad de la existencia es esta. Desde la evolución humana hasta la presencia de Dios, abordando también la paradoja tecnológica del célebre Hall 9000, este clásico del gran Stanley Kubrick tiene todo para volver a verla cada tanto.

Solaris: La contraparte soviética de ‘2001’ es esta maravilla de Andrei Tarkovski, estrenada en 1972, cuatro años después que su competencia estadounidense. En tiempos de guerra fría, Tarkovski adaptó la novela homónima de Stanislaw Lem, autor de otras obras capitales del género como ‘Ciberiada’ o ‘El congreso’. En el 2002, tuvo su remake dirigida por Steven Soderbergh, protagonizada por George Clooney que no le llega ni a los talones.

La mujer en la luna: Fritz Lang y su por entonces mujer, la guionista Thea von Harbou, fueron quienes inauguraron el género de la ciencia ficción cinematográfica. Y no solo se quedaron en ‘Metrópolis’, sino que fueron hasta el espacio. Es evidente que su imaginativa nave nos resulta muy caricaturesca al día de hoy y su precisión científica es nula, pero sin embargo, hace ya 90 años que este tipo de cine nos hacía reflexionar sobre lo mismo cuando mirábamos al espacio: Nos hacía dar cuenta que siempre nos ha exigido pensar más hacia nuestro propio mundo, cuando cada vez estábamos más lejos.

Distrito 9: Pero no todo sucede con la humanidad viajando al espacio, también es el espacio viniendo hacia acá. A Sudáfrica, más específicamente. El debut de Neill Blomkamp es una de las películas más aclamadas de los últimos años. Se trata de un apartheid intergaláctico en la que la exclusión la someten los humanos a los alienígenas que han llegado a visitarnos. Producido por Peter Jackson, obtuvo cuatro nominaciones al Oscar del 2009.

Moon: Siguiendo la estela de la ciencia ficción filosófica, esta aventura lunar del personaje interpretado por Sam Rockwell nos chocó por su calma, su estética y su compleja trama. En un futuro no muy lejano, un astronauta vive aislado durante tres años en una excavación minera de la Luna. Cuando su contrato está a punto de expirar, descubre un terrible secreto que le concierne. Otro muy buen debut, esta vez en manos del hijo de David Bowie, Duncan Jones.

IKARIE XB 1 (Viaje al fin del universo): Los soviéticos son los auténticos maestros de la ciencia ficción y si escarbas un poco descubrís cosas como esta. Con los años, esta desconocida película checoslovaca se ha convertido en fundamental del género, reivindicada hasta en las referencias (nunca oficialmente afirmadas, pero indudables) de ‘2001’. Está película, estrenada en 1963 (cinco años antes que la de Kubrick) arranca cuando una tripulación en el espacio encuentra otra nave a la deriva.

WALL-E: Los estudios de Pixar se arriesgaron con una narración romántica muda y llevaron esta historia de amor a las estrellas, literalmente. En el año 2700, en un planeta Tierra devastado y sin vida, tras cientos de solitarios años haciendo aquello para lo que fue construido (limpiar el planeta de basura) el pequeño robot (¿o la pequeña robot?) WALL-E descubre una nueva misión en su vida cuando se encuentra con una moderna y lustrosa robot exploradora llamada EVE (que quizás tampoco deberíamos llamar en femenino). Este maravilloso film, obtuvo el Oscar a Mejor largometraje de animación y otras cinco nominaciones, incluida una al Mejor Guión Original.

Portada de Alexey Akindinov, “El desayuno de Gagarin”