Sábado 24 de abril del 2021

Escribe: María Victoria Fregenal

La segunda ola de contagios de Covid-19 en Argentina se encuentra en su pico más alto y muchos están lejos de estar a la altura que requiere la urgencia epidemiológica. Los comunicadores, actores fundamentales entre las instituciones y los ciudadanos, siguen generando desinformación y peligro. Las conocidas fake news, manipulación de la información y las cortinas mediáticas se convirtieron en factores principales a la hora de comunicar y generan incertidumbre.

En medio de las recientes medidas adoptadas por el gobierno nacional para frenar la cantidad de casos diarios de Covid y evitar el colapso sanitario, la desinformación y la manipulación juega con la salud de los argentinos. Los medios de comunicación articulados con las redes sociales, fuentes principales de consumo ciudadano, difunden notas o novedades falsas manipuladas con intereses propios para desestabilizar a los ciudadanos. La infodemia es un término utilizado para explicar el exceso de noticias falsas en relación al virus que generó la pandemia.

En Argentina, la puja de intereses entre los medios corporativos asociados a la oposición generó desinformación en la población, lo que desencadenó en posturas de enojo entre un sector de los ciudadanos y el gobierno. Durante el 2020 en el contexto del aislamiento social, preventivo y obligatorio, un gran número de periodistas avalados por representantes de la oposición adoptó el discurso “anti cuarentena” ignorando las recomendaciones oficiales de infectólogos para evitar la propagación del virus. La incertidumbre que generó la pandemia fue utilizada para propagar información falsa y que ponía en peligro la salud de las personas. El caso más conocido fue el de una periodista que consumió dióxido de cloro en el programa de televisión que conducía.

Sería inverosímil pensar que el periodismo es imparcial, ya que los intereses económicos o políticos (por nombrar los dos principales porque en realidad hay muchos más) manipulan constantemente la información. Lo que magnifica la infodemia en este caso, son las especulaciones políticas que se esconden detrás del manejo de la noticia. En medio de una pandemia que afecta a nivel mundial y cursando la segunda ola con un índice de contagio que actualmente está afectando a la franja etaria de 0 a 19 años, hay intereses que no pueden ir más allá de la salud. En esta línea actúa un sector enfocado en criticar sistemáticamente las decisiones tomadas para frenar los contagios masivos desatendiendo las necesidades actuales de transparencia y claridad que necesitan los ciudadanos frente a la confusión e incertidumbre.

Presidente Alberto Fernández.

En este contexto, la semana pasada, el presidente Alberto Fernández anunció nuevas medidas para frenar los contagios y evitar el colapso sanitario. En su alocución explicó el motivo por el cual hubo aumento de camas ocupadas y cómo esto se relacionaba a la baja de casos que hubo durante el verano, lo cual permitió al sistema de salud poder atender casos no relacionados al covid, que durante el 2020 se pospusieron por el aislamiento. El presidente se refirió a un “relajamiento del sistema de salud” en relación directa a lo mencionado anteriormente. Sin embargo muchos medios tergiversaron la frase para replicarla en las redes sociales generando enojo por parte de los trabajadores de la salud y de la ciudadanía.

Campaña de “fake news”.

Siguiendo la misma línea durante la conferencia de prensa que brindó el Jefe de gobierno porteño, un periodista le preguntó qué pensaba sobre el relajamiento del sistema de salud al que se había referido el presidente, a lo que Rodríguez Larreta contestó que no estaba de acuerdo. Y no, nadie estaría de acuerdo pero el problema no fue ése, sino la cortina mediática que tiene el gobierno porteño y el beneficio que saca a costa de la omisión y manipulación de la información. Es decir la misma persona que no reconoce al personal de salud, como son los enfermeros, critica los dichos de Alberto Fernández. Sin embargo fue el Ejecutivo nacional el que brindó reconocimiento económico al sector de la salud. Tener una información verídica y respaldada por el conocimiento científico es más que necesario para enfrentar la pandemia pero una oposición madura y seria evitaría más de un problema y ayudaría a concientizar a las personas de la situación actual de contagios y los cuidados necesarios. La responsabilidad de los comunicadores y dirigentes políticos en este contexto, es de suma importancia para poder articular con los ciudadanos y lograr un buen manejo que requiere la emergencia sanitaria.