Jueves 29 de abril del 2021

Columna del Imperio Yanquis Go Home, con Juan Garda para #NoNosQuedaOtra por #la990. El racismo sistémico y los “casos aislados” de Covid en Estados Unidos.

Escuchá la columna completa:

Lo que no cambia en Estados Unidos es el racismo.

100 días de Joseph Biden: lo nuevo y lo de siempre

Joseph Robinette Biden, 46to presidente de los EEUU alcanzó la arbitraria pero importantísima (para ellos) marca de los primeros 100 días de gobierno. Y hay que reconocer que algunas cosas empiezan a cambiar en los Estados Unidos. Por ejemplo, fue la primera vez que un Presidente dio este discurso ladeado por dos mujeres: Kamala Harris, vicepresidenta y Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes del congreso norteamericano.

A diferencia de la gestión anterior, esta vez sí se vieron medidas de seguridad contra el COVID: Todos los asistentes utilizaban barbijo y de las 1600 personas que suelen asistir, sólo fueron convocadas 200, que se definieron por sorteo. En el transcurso de su exposición, prometió terminar con las barreras a la inmigración (una de las causas por las que, de acuerdo al censo 2020, en el ultimo decenio declinó la población en los Estados Unidos). Por otro lado, pidió que los más ricos sean los que mas impuestos paguen (algo inaudito en los EEUU), señaló que fue el presidente que más puestos de trabajo creó en sus primeros 100 días de gobierno y propuso un paquete de dos billones de dólares para asistir a familias y estudiantes. Asimismo, concluyó que en vez de su promesa inicial de 100 millones de vacunas en sus primeros 100 días, se aplicaron 220 millones. Y dijo que cualquiera que quiera la vacuna puede aplicársela, al tiempo que llamó a los estadounidenses a vacunarse.

Pero hay algunas cosas que nunca cambian en los EEUU y una de las mas acuciantes hoy en día, es el racismo sistémico.

Los distritos predominantemente negros tuvieron en 2020 el triple de infecciones y casi 6 veces mas mortalidad, que los distritos predominantemente blancos.

A una semana del veredicto condenatorio a Derek Chauvin, uno de los asesinos de George Floyd ( una solución cosmética) y a horas del asesinato de un joven hispanoamericano a manos de la policía, el gobierno sigue escondiendo la cabeza como un avestruz y hablando de casos aislados.

Uno de los ejemplos mas actuales y claros de cómo el racismo sistémico afecta aún cuando se quiere evitarlo, se ve en la gestión de la pandemia y sus consecuencias. Pese a que en términos generales la población de los EEUU está compuesta por un 60% de blancos, mientras que la población afrodescendiente supera por poco el 12%; los distritos predominantemente negros tuvieron en 2020 el triple de infecciones y casi 6 veces mas mortalidad, que los distritos predominantemente blancos.

De acuerdo al Center for Disease Control (CDC), que reconoce estas cifras, las causas serian 4:

1- Un grado inferior en el acceso a la salud, combinado con un porcentaje mucho mas alto de comorbilidades preexistentes (la segunda, en buena medida producida por la primera).

2- La sobrerrepresentación afroamericana en los empleos esenciales. Y no fundamentalmente en el sector de la salud, sino sobre todo en el transporte, el comercio minorista, la industria alimentaria, la GIG economy (plataformas y apps) y las tareas de apoyo al personal de la salud, como trabajadores de limpieza por ejemplo. Sólo en este último rubro, trabaja el 2,3% de los asalariados totales, pero el 5,4% de los trabajadores afrodescendientes. Más de un 3% por encima de la media.

3- La falta de información verificable y de fuentes oficiales. Tanto para la población en general, como especialmente para la población afro.

4- Las disparidades en el acceso a la vivienda. Mientras que el 73% de la población blanca es propietaria, ese porcentaje se desploma 30 puntos en el caso de los afroamericanos, que arañan el 40%.

Y como no podía ser de otra manera, el racismo también está presente en el proceso de vacunación.

Como ejemplo, en el estado de Carolina del Norte los afroamericanos representan el 22% de la población y el 26% del personal de salud, pero sólo el 11% de los vacunados. Y en el estado de Maryland los afrodescendientes componen el 30% de la población, pero el 16% de los vacunados; mientras que los blancos explican el 55% de la población total, pero el 67% de los vacunados.

Por último y como si todo lo demás fuese poco, hay que considerar también los desiertos de farmacias. Distritos donde no hay lugares disponibles para vacunarse o comprar medicamentos en kilómetros a la redonda. Por supuesto, estos distritos son, en su enorme mayoría, predominantemente afroamericanos.

Como podemos ver, en la tierra de la libertad el virus no discrimina, pero la sociedad sí.