Juan Subirá: “No tengo dudas de que Macri es un psicópata”

Sábado 1 de mayo del 2021

Hace 12 años que publicamos por primera vez la revista hamartia. Era un primero de mayo de 2009 cuando subimos a internet nuestra primera portada. En ese momento la posibilidad de publicar en papel era un sueño, los altos costos de imprenta lo hacían imposible. Pero eso no nos detuvo.

Luego de un año de intenso trabajo, de idas y vueltas, le dimos forma a nuestro primer número web. Desde aquella vez que apretamos F5 para verla en línea, muchas cosas cambiaron y otras no. Cambió la forma en que leemos. En ese momento, internet recién se posicionaba como una opción de lectura, en cambio hoy es una plataforma imprescindible. Cambiaron también nuestras posibilidadades de comunicarnos con nuestros lectores. Hoy somos además de una página web, una revista papel y un programa diario de radio. Lo que nunca cambió es que seguimos convencidos que a diferencia de lo que se repite como un eco, la historia la ganan los que escriben.

De aquel primer número queremos rescatar la entrevista que le hicimos a Juan Subirá, referente de la Bersuit Vergarabat. Después de 12 años no perdió vigencia en sus declaraciones. Además de contar los comienzos de esa mítica banda, anticipaba lo que era algo impensado por aquellos días: Macri presidente. Dijo aquel mediodía sentado en la estación de servicio de YPF sobre la avenida Cabildo en que nos encontramos para hacer la entrevista: “No tengo dudas que Macri es un psicópata”.

Para festejar este nuevo aniversario, para contar lo que sigue siendo desde el primer día nuestra vocación. Nuestra forma de habitar el mundo.

Publicada originalmente el 1 de mayo pero del 2009

Escribe: Julián Saud

¿Cómo nació el Catálogo del psicópata urbano?

Eso nació con Enrique Symns, él fue uno de los personajes que empezó a hablar de este tema de los psicópatas. Después, nosotros adaptamos el término. Se hizo entre nosotros, habló de los pibes de la banda y la periferia, una terminología muy común, y que en realidad, si bien psicópata es como una palabra que responde a otra interpretación, para nosotros empezó a querer decir un montón de otras cosas. Entonces en un momento surgió la idea de hacer el catálogo. Hubo otro ejemplo, una nota en la revista Humor en donde el Indio Solari en el año 86 le dice a Gloria Guerrero que el Psicópata iba a ser el personaje que…

Solo los psicópatas podrán sobrevivir en el siglo XXI.

Ese era el título de la nota. Este hijo de puta ya estaba hablando de esto hace un montón de años. Se empezó a resignificar el término y ahí surgió como la necesidad de hacer el catálogo.

¿Eso lo recitaban en vivo?

A veces leíamos algunos de los puntos. Lo empezamos a hacer en el ámbito de la banda, nos dimos cuenta que era impresionante el significado que tenía dentro del ambiente nuestro. Un día me llama Fabián Pico, que hacía años que no lo veía, que había sido manager de la banda en la primera época y me dijo: “Me identifico con los cien puntos” (risas) era como que tenía el cien por cien de psicopatía. Para nosotros fue muy gracioso hacerlo, pero a la vez significativo porque evidentemente es un personaje urbano.

Con Macri como Jefe de Gobierno, ¿no creés que se confirma lo de que somos todos psicópatas?

Me dejaste pensando. No tengo ninguna duda que Macri es un psicópata. Representa a una casta que tiene que ver con el poder, con las grandes familias de la Argentina, que usa a Boca como un trampolín hacia el poder, pero directamente hacia la Presidencia de la Nación. Yo creo que apunta hacia eso y hace muchos años que es un plan preparado, concebido, muy bien estructurado y, por supuesto, con todo el apoyo de la gente que en el país mueve los grandes engranajes. Y, desgraciadamente, todo hace prever que puede llegar. Y sí, vos fijate lo que pasó acá en la Capital Federal. Ganó, siendo una persona que nunca había hecho nada para involucrarse en la política, era solo un presidente de un club de fútbol.

Juan Subirá.

¿Sentís que en estos años hubo un cambio importante en el espacio público?

Lo de Cromañón fue tremendo. Para el rock y para la sociedad. Fue un retroceso impresionante. Por ejemplo Mariano, nuestro amigo, tiene un bar, yo lo veo sufriendo, lo vuelven loco y lo están presionando constantemente con un montón de cosas, con la cantidad de gente que va al lugar, una serie de reclamos, en donde al tipo no lo dejan laburar. El dice: “Yo un tiempo puedo bancar pero, si sigue así, me voy a fundir o me voy a tener que ir”. Como él hay un montón. Las bandas que no pueden tocar y que no haya lugares que tengan que ver con el desarrollo cultural y con el crecimiento normal de las cosas. Cuando vos empezás, para cualquier artista o para una banda de rock, es muy difícil empezar, encontrar los lugares.

Y desde el otro lado también, cómo se hace guita sin que importe. Si bien no es el elemento central, meter más gente de la que entra…

Eso fue el detonante en este caso. La verdad que los que estuvimos hace muchos años, sabemos que siempre hubo peligro. El tema de la seguridad. Podemos hablar si se quiere de la Argentina en general. Las rutas, de lo que quieras, viste. Entonces habría que cerrar el país. Porque no es seguro vivir acá. Los tipos aprovecharon la movida para atacar algo que de alguna manera les molestaba. Es una situación muy complicada, el tema de la seguridad.

Juan Subirá, fotografiado por Gastón Vera

¿Cómo se construyó su público?

En el caso nuestro se hizo bien de abajo, empezó como una cosa barrial, te diría. Tenía mucho que ver con el barrio del Pelado, con los amigos de él.

¿Qué barrio?

El pueblito, queda entre las vías y Pavón. Apenas empieza Pavón es como un triángulo que hay ahí. Que es del otro lado de la vía de la cancha de Racing. Vivió muchos años ahí y tenía a la mayoría de sus amigos, entonces cuando empezó Bersuit, el primer público que hubo fue ese, el del barrio. Era una banda, que podían ser cincuenta chabones tranquilamente. Estos pibes apoyaron y aguantaron mucho al principio y para una banda es fuertísimo. Y después empezamos obviamente a hacerlo solos. Una vez que esto arranca y que vos empezás a tocar y a frecuentar el under y a circular… Estoy hablando de esa época donde había lugares como el café del Buen Aire enfrente del Zoológico.

Barcitos, sótanos…

Y claro, todo eso. Lugares para trescientas personas, algún teatrito como el de Avellaneda en frente de la plaza Alsina, el Lasalle acá en el centro, y empezamos. Después irte hasta La Plata, una vez a Rosario. El público es un enigma, yo pienso: ¿quién se puede identificar con lo que vos estás mandando?

Ustedes vienen de un Under especial, contracultural… Justo antes nombraste a Enrique Symns. ¿Hoy el Under, existe?¿Dónde está?¿Es paralelo o está abajo simplemente?

Estoy mucho menos en la calle. Uno, porque tengo un par de hijos, mi mujer y por el laburo mismo de la banda también. O sea que por ahí está y no lo veo. Ojalá que esté. Porque es muy importante que eso exista. Porque es ahí donde empieza a generarse todo. Culturalmente, artísticamente, creo que de ahí sale la gente más valiosa, fijate Tortonese, gente re grosa que salió de ahí. Yo iba de repente al Paracultural y ahí encontrabas a Urdapilleta, al gordo Caseros, a un montón de gente que andaba por ahí dando vueltas, que se curtía en ese ambiente. Porque era gente que estaba haciéndose, estaba experimentando, bueno, nosotros también. Y ahí estaba una cosa como de ebullición y un ambiente alucinante. Pero claro, estaban los lugares: estaba el Parakultural, La verdulería, Medio mundo varieté, Babilonia, clubes de barrio. Entonces vos decís, dónde se puede hacer todo eso, los bares oscuros. Nosotros íbamos a leer poesía al cabaret poético, después al mirador. Ciclos de poesía había un montón.

Viste que ahora muchas bandas se volvieron a juntar …

Sí, claro.

La primicia del pasado…

(Risas) –La primicia del pasado. –Repite.

¿A dónde va el Rock?

Yo creo que nadie lo sabe. Para mí, hay que tener en cuenta que el rock tiene más de cincuenta años de vida. Como género empieza a ser viejo y por eso también hay tanto reciclado y tanta basura. Yo creo que como género también tiene un desgaste tremendo y probablemente los mejores artistas ya hayan salido.

Quizás esté yendo a otro lugar…

¿A otro lugar? Para mí, la música instrumental tiene que volver a tener un lugar preponderante tarde o temprano. La música en estado puro. A mí me encanta la canción, también es un género hermoso, pero creo que tuvo un desgaste muy fuerte. Los últimos años se hizo más preponderante la canción más redondita, la más perfecta. Vos extrañas en el concierto, los solos, los momentos de delirio, de juego de los músicos. Toda esa parte que antes tenía lugar.

Ustedes improvisan.

Nosotros en la sala lo hacemos mucho. En vivo lo tenemos ahora muy acotado. Tenemos algunos momentos. Pero realmente se extraña eso. Ahora escucho algunas bandas que están saliendo. Que les están dando mucho lugar y te digo que me parece que tiene que volver, a mi me encanta todo eso. Ahora yo hice un disco solo.

¿Cómo se llama el disco?

Fisura Expuesta. Todavía no salió. Lo grabé en los últimos meses del año pasado y lo terminé ahora hace poquito. También participaron los chicos de La Bersuit, participó otra banda que yo tenía antes que se llama “La salud de los enfermos” que hacíamos justamente mucha música instrumental. Participaron otros amigos como Calamaro y Palo Pandolfo. Hice canciones varias y dos temas instrumentales. Pero también dentro de las canciones hay espacios de delirio. Fue una experiencia maravillosa. Espero que se edite a mediados de año.

¿Vas a tocarlo en vivo?

No sé. Eso depende de muchas cosas. La verdad que el compromiso yo lo tengo con Bersuit. Si la banda tuviera una agenda relajada como pasó el año pasado, que nosotros tocamos muy poco, puede ser. Por eso el año pasado dije: “Este es el año para hacerlo”. Empecé a pensarlo, armarlo, a ensayar inclusive con algunos de los músicos y preparé el disco. Pero si la banda toca seguido es muy difícil para mí. Por ahí haga una presentación en vivo, para la prensa, para darle un empujón inicial. Y el hecho de hacerlo y de que exista es muy importante.

¿Cuáles fueron tus maestros?

Uno… un muchacho que se llama Ricardo Capellano, guitarrista, que tiene un taller de composición y que siempre funcionó en el Centro Cultural San Martín. Ahora, está en el Manuel de Falla, en Gallo y Perón. Yo lo adoro a él, para mí es un maestro. Desde lo ideológico y también desde lo musical artístico, porque es un pensador. Un intelectual que me ayudó mucho a armar la cabeza y a romper un poco todo y volver a armar. Es un pilar. Después, el Pelado también, porque fue él, el que trajo la idea y un poco el concepto para hacer Bersuit, pero aparte un tipo con esa decisión, con esa locura. Fue un poco el que comandó todo esto. Nos enganchamos en la de él y lo acompañamos, por momentos también le hicimos el aguante en situaciones muy difíciles. De hecho, hace 20 años que estamos juntos. Mucho tiempo, muchas historias. Momentos buenos, malos, de todo. Miles de vivencias. Y un montón de gente en el camino, yo por ejemplo con Carlitos y Pepe somos amigos del barrio, inclusive Albertito también. Y tocamos juntos desde los 13 años. Tocamos juntos desde que no sabíamos tocar. Desde antes de tocar. Nos empezamos a juntar en mi casa a jugar y como un juego empezamos a hacer ruido y ese ruido se convirtió en música y acá estamos.