Domingo 2 de mayo del 2021

Traduce: Ian Marfort

Publicado originalmente el miércoles 21 de abril de 2021 en nasa.gov

La creciente lista de primeros logros del Perseverance, el más reciente robot de la NASA en la superficie marciana, ahora incluye haber convertido algo del dióxido de carbono de la pequeña atmósfera del planeta rojo en oxígeno. La tarea fue completada por una máquina experimental, del tamaño de una tostadora, que iba a bordo del Perseverance. Mars Oxygen In-Situ Resource Utilization Experiment (MOXIE) fue como la han bautizado. La prueba tuvo lugar el 20 de abril, día número 60 desde que la misión aterrizó.

perseverance plano
Plano del Perseverance.

Mientras que la demostración de tecnología recién está empezando, esto podría allanar el camino para que la ciencia ficción se convierta en ciencia de hecho. Aislar y guardar oxígeno en Marte para que ayude a cohetes a elevar a los astronautas fuera de la superficie del planeta. Puede que algún día una máquina como esta incluso provea de aire a un astronauta.

“Este es un crítico primer paso para convertir dióxido de carbono a oxígeno en Marte” dijo Jim Reuter. “MOXIE tiene más trabajo para hacer, pero los resultados de esta demostración de tecnología está lleno de promesas en tanto nos movemos hacia el objetivo de ver humanos en Marte algún día”. El oxígeno no es solo la cosa que respiramos. La propulsión de los cohetes dependen del oxígeno, futuros exploradores van a depender de poder producir propulsores en Marte para volver a casa”.

La atmósfera de Marte es 96% dióxido de carbono. MOXIE trabaja separando los átomos de oxígeno de las moléculas de dióxido de carbono; que están compuestas por un átomo de carbono y dos de oxígeno. Un desecho, el monóxido de carbono, se emite a la atmósfera marciana.

El proceso de conversión requiere de altos niveles de calor para alcanzar una temperatura de aproximadamente 800 grados Celsius. Por este motivo, MOXIE está hecho con materiales resistentes al calor. Éstos incluyen piezas de aleación de níquel hechas con impresora 3D, que calientan y enfrían los gases que fluyen a través suyo y un aerogel liviano que ayuda a mantener el calor. Un fino revestimiento de oro en la parte externa de MOXIE refleja el calor infrarrojo; manteniéndolo a raya de irradiar hacia afuera y potencialmente dañando otras partes del Perseverance.

MOXIE
MOXIE siendo instalado en el Perseverance.

En su primera operación, el oxígeno generado por MOXIE fue modesto, unos 5 gramos; que son el equivalente a 10 minutos de oxígeno respirable para un astronauta. MOXIE está diseñado para generar hasta 10 gramos de oxígeno por hora.

La demostración de tecnología fue diseñada para asegurar que el instrumento había sobrevivido al despegue desde la Tierra, al viaje de casi siete meses por el espacio exterior y al aterrizaje del Perseverance el 18 de febrero. Se espera que MOXIE extraiga oxígeno al menos unas nueve veces más a lo largo de un año marciano (casi dos terrestres).

MOXIE
Ilustración del instrumento MOXIE con sus piezas internas.

Estas producciones de oxígeno se van a realizar en tres fases. La primera va a comprobar y caracterizar el funcionamiento del instrumento, mientras que la segunda va a probar el instrumento en variadas condiciones atmosféricas, como diferentes horarios o estaciones. En la tercera fase el equipo tratará de dar una vuelta de tuerca más probando nuevas condiciones de experimento. 

MOXIE no es tan solo el primer instrumento que produjo oxígeno en otro planeta. Es la primera tecnología de su especie que en el futuro va a ayudar a que las misiones despeguen del territorio usando elementos del ambiente de ese otro planeta. Algo conocido como utilización de recursos in-situ. Este proceso nos permite convertir estos materiales abundantes (dióxido de carbono) en cosas utilizables, como propulsores, aire respirable, o, combinado con hidrógeno, agua.

Imagenes de NASA/JPL-Caltech