Jueves 6 de mayo del 2021

Columna del Imperio “Yanquis Go Home” de Juan Garda para #NoNosQuedaOtra por #la990. Cambios en los sistemas operativos que ponen en jaque la manipulación de sus usuarios, y la resistencia de Facebook por ver afectado su modelo de negocios.

Escuchá la columna completa:

Facebook y Apple en guerra por un cambio de sistema operativo que modificaría el negocio de la utilización de datos.

Lo que quieren son tus datos

Big Tech, una categoría ficticia que engloba a las grandes compañías informáticas que, con el correr de los últimos años, han conseguido una posición dominante en el mercado y han aumentado enormemente su patrimonio durante la pandemia. Conocidas también como “Big Five”, se trata de 5 compañías cuyos nombres son conocidos por cualquier ciudadano del mundo con acceso a internet: Google, Facebook, Apple, Amazon y Microsoft (aunque si se las considerase internacionalmente, debería incluirse en la lista a otras empresas, como por ejemplo la china Alí Baba, entre otras).

De un tiempo a esta parte, la posición dominante de mercado y el consecuente poder que han ido acumulando, prendieron luces de alarma en los organismos reguladores, que han iniciado investigaciones por sus prácticas monopólicas a través del Departamento de Justicia (DOJ), la Comisión Federal de Comercio (FTC) y la Comisión Europea.

“la posición dominante de mercado y el poder acumulado, prendieron luces de alarma en los organismos reguladores”

Las preocupaciones, públicas y privadas, se centran en el impacto que estas compañías tienen sobre la privacidad de sus usuarios, su poder económico y de mercado; el ejercicio de la libre expresión, la censura y hasta la seguridad nacional (que puede verse amenazada en episodios como los que llevaron a la toma del capitolio, por los que Donald Trump sigue bloqueado en Facebook y Twitter).

Por otro lado, su dominación es tal, que difícilmente podría sostenerse la navegación diaria y la presencia digital por fuera del “ecosistema” que componen estas empresas, que se mantienen populares apelando a la comodidad del usuario, con servicios gratuitos y envíos puerta puerta en el día. Pero lentamente y lejos de los ojos del público, algo estaría empezando a cambiar. Y no porque Joe Biden haya decidido regularlos, cobrarles impuestos o mucho menos expropiarlas; sino porque por primera vez están empezando a pelearse entre ellas. Y esta primer pulseada se da entre Facebook y Apple.

Mark Zuckerberg, dueño de Facebook.

El problema comienza a partir del anuncio del lanzamiento de la nueva actualización del sistema operativo de la empresa de la manzana mordida: iOS 14.5. Y no por la inclusión de dos “voces negras” para Siri (que efectivamente forman parte del pack), sino por la incorporación de una nueva funcionalidad: el Opt-in. Hasta ahora, cada vez que una aplicación quería hacernos seguimiento -físico y digital- obtenía autorización por el simple hecho de instalarla. Y si no queríamos esto, teníamos que manualmente darnos de baja. Un proceso conocido como “Opt-out” y que nadie hace. Esta acción, que afecta a toda compañía que nos realice seguimiento, Facebook lo ha interpretado como un ataque directo a su modelo de negocios de publicidad dirigida, que explica una enorme proporción de sus ingresos.

iOS 14.5. Apple lanza un nuevo sistema operativo.

Y esto es así porque el direccionamiento publicitario se da no sólo a través del seguimiento que Facebook hace de nosotros/as, sino también del que hacen otras empresas y aplicaciones, que a su vez comparten los datos obtenidos con la compañía de Zuckerberg. Por ejemplo, si yo usase la interfaz climática de mi celular para chequear el pronóstico de los próximos días en Bariloche, y mi navegador de internet para averiguar por excursiones al cerro campanario; Facebook inmediatamente empezaría a mostrarme anuncios con ofertas de pasajes y ropa para la nieve.

Y este ejemplo, mas bien inocente y apuntado a la comodidad del usuario en la utilización de sus datos, puede escalar rápidamente hasta convertirse en franca manipulación social y direccionamiento político, como sucedió con Cambridge Analytica. Una compañía que utilizó la información que Facebook había obtenido a través de su propia plataforma y de otras empresas que la compartieron con ella, para crear un perfil político de cada votante que le permitió direccionar los mensajes de campaña, de forma tal que influyó de forma comprobada en el resultado de por lo menos tres elecciones: La salida del Reino Unido de la UE (Brexit), la elección de Donald Trump, y la que llevó al poder a Mauricio Macri en Argentina. Es importante aclarar que, de acuerdo a Facebook, no le dio la información a Cambridge Analytica, sino que ésta última la robó. Y que, siempre de acuerdo a la compañía de la F azul, la inclusión de la opción de Opt-in dañaría principalmente a los pequeños negocios, que dependen de la publicidad direccionada para potenciar sus ventas. De hecho, han lanzado una muy agresiva campaña publicitaria mostrando a pequeños empresarios que suplican a la gente que permita a Facebook seguir rastreándolos.

“Resulta que ahora, el mega magnate Mark Zuckerberg, sería el defensor número uno de los empresarios pyme”

Por otro lado, el CEO de Apple, Tim Cook, afirma que no es lícito que las compañías recaben información de los usuarios cuando éstos no dieron su consentimiento y no terminan de entender el alcance de la información recolectada.

Sin embargo, no podemos no señalar que, por más que Apple se muestre como el paladín de la protección de la privacidad, casualmente esta medida afecta de forma directa los ingresos de sus principales competidores, al tiempo que fortalece su propio modelo de negocios (que cobra comisiones a las empresas que operan con su plataforma iOS).

Por lo visto, mientras Biden siga mirando para el costado, seguiremos atrapados entre el león y el oso que amenazan comernos, mientras esperamos a que el dueño del circo se digne a aparecer para poner las cosas en orden.