Viernes 7 de mayo del 2021

Columna “Punto y Coma” de Julián Andreu para #NoNosQuedaOtra por #la990. La Corte Suprema como órgano político.

Escuchá la columna completa:

Los cinco suficientes para armar un partido político y ganar las elecciones.

Punto: La Corte Suprema de Justicia de la Nación es un órgano político y sus fallos son acordes a los intereses a los que responden.

Coma: Hay algo que el gobierno desconoció o no hizo lo suficiente para lograr un fallo “favorable” en la Corte. ¿A que me refiero? Es casi vox pópuli las diferencias internas en el órgano superior de la justicia.

Si leyeron el fallo, se nota una clara diferencia entre los mismos miembros. No es lo mismo Rossati o Maqueda que Rosenkratz, y otro muy diferente es Lorenzetti. Éste último puso en valor dos cosas importantes: puso a la par el derecho a educarse y el derecho a la salud, pero está claro que si no tenés salud no podes ir a la escuela, mucho menos si estas muerto. Rossati y Maqueda fueron convencionales constituyentes donde garantizaron la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, pero no plena: quedaron cositas en discusión y eso se empezó a zanjar con la ley Cafiero. No todo está resuelto y es un lindo momento para empezar a definir y darle la autonomía plena a la CABA como dijo la Corte.

Quiero volver al tema central, hubo un presidente que dijo la gran frase :“La justicia tiene su componente político y está en la Corte Suprema”, y reformó al máximo tribunal; llevó su número a 9 y manejó con una mayoría automática los fallos que, entendía, eran esenciales para su gobierno. Esto es información, no opinión.

La posibilidad de sumarle miembros a la Corte se hace por una ley simple y se aprueba con mayoría simple, no se necesita mucho. O sí, se necesita ganar las elecciones de octubre o de noviembre, sumar los diputados necesarios para la mayoría y avanzar, no hay otra forma de gobernar en este contexto. Se sale para adelante y por arriba.

Cámara de Diputados de la Nación.

Vamos por la otra pata política. El artículo 9 de la Ley Cafiero dice: El Estado nacional se reserva la competencia y la fiscalización, esta última en concurrencia con la Ciudad y las demás jurisdicciones involucradas de los servicios públicos cuya prestación exceda el territorio de la CABA. Si la Corte dice que la CABA es autónoma, es hora de que se haga cargo de los servicios públicos que siguen bajo la órbita Nacional. Se me ocurre el transporte, la justicia y la basura. Es clave esta última, porque está involucrada la provincia de Buenos Aires. Esto habría que hacerlo en pasos sucesivos y que vaya Larreta a la Corte cuantas veces quiera y pueda. Si es autónoma, la Ciudad se debería de hacer cargo de sus servicios públicos como toda provincia. Un ejemplo: Macri le trasladó las distribuidoras de energía a CABA y a la Provincia para diluir el costo político de los aumentos abusivos. Para muestra un botón.

Pero hay cosas para rescatar del fallo. Si el tema Salud y Educación son competencias de las provincias, o en este caso de la Ciudad, dejen a Formosa y a su gobernador que decida la política sanitaria, porque la autonomía es siempre autonomía, no cuando a la política “correcta” le parezca. Cuando haya un reclamo hay que sacar este fallo y refregárselo. Y además, me atrevo a decir que este fallo no cayó del todo bien en algunos espacios que disputan con Larreta la hegemonía, lo pone como rival claro para el 2023, pero en ese rincón si lo vemos como un ring de pelea, no es el único que se quiere subir a pelear para ganar protagonismo. Ahí vamos a ver, haciendo una analogía con el boxeo, a quien le da el peso y si a ese o esa, le da para aguantar y recibir los golpes que espero el gobierno tenga para dar.