Miércoles 12 de mayo del 2021

José Schulman, secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, en diálogo con #NoNosQuedaOtra por #la990. Conflicto en Colombia: terrorismo de Estado y economía de guerra.

Escuchá la entrevista completa:

José Schulman, secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos Humanos.

Conflicto militar en Colombia

“En Colombia hay un momento de confrontación social en las calles muy fuerte, el conflicto social se ha arrastrado durante muchos años. Es un conflicto que hay que ponerse en Colombia, no pensarlo en términos argentinos. Los niveles de pobreza, de injusticia, violencia, y terrorismo de Estado en Colombia son casi inimaginable en la Argentina de estos días. Colombia ha sido sometida durante mucho tiempo a una ocupación militar pactada entre la élites y Estados Unidos. Generaba una economía de guerra que había que mantener, y esa economía de guerra recae sobre las condiciones de vida de los campesinos y de la gente del interior que terminan huyendo a las grandes ciudades y las grandes ciudades no están para nada preparadas y colapsan”.

“Es una situación muy muy difícil, hubo una apuesta por parte de las FARC en volcar el movimiento popular en un debate sobre la solución del conflicto, llamado “Diálogo de La Habana”, pero el establishment colombiano dos veces traicionó. Una vez que se había pactado el acuerdo, que incluía largos capítulos de cuestiones sociales, empezando por la tierra, incluyendo temas de género y modificaciones en el aparato de represión, entonces el establishment obligó a un plebiscito donde volcó todo su aparato y su fuerza política, los mismos que lo habían firmado, a negarlo. Sorpresivamente ganó el no en ese momento y a partir de ahí reconsideraron el acuerdo. Finalmente, el acuerdo se firmó, las FARC bajaron de la montaña, lo que quiere decir que unos 15000 hombres armados salieron de lugares inaccesibles, fueron a unos campamentos acordados con el Estado y ahí entregaron las armas, primero a la ONU, y después la ONU las destruyó. Eso fue en 2017, a partir de ahí el acuerdo no se cumplió, el Estado siguió asesinado a líderes y lideresas sociales y también a los guerrilleros desmovilizados. Pensaban que con eso tenían absolutamente resuelto todo, pero los conflictos reales son reales, la pandemia agravó todo, y ya desde hace un tiempo largo hay una ocupación de las calles por el pueblo colombiano”.

“Esto estalló el 19 de abril y al gobierno lo único que se le ocurrió es matar”

Podríamos decir que hay dos procesos: uno organizado, que confluye en una especie de comisión de paro, un gran centro que agrupa a las instituciones populares mas o menos estables, pero después hay un sujeto que no responde a nadie, que es el sujeto joven, pobre, harto de todo, que incorpora aún más complejidad al conflicto. Esto estalló el 19 de abril y al gobierno lo único que se le ocurrió es matar. No tuvo una sola idea, una sola iniciativa. Matar, matar, matar, y las cosas más horrendas que se puedan imaginar. Hay más víctimas en Colombia en estos días que en todo el proceso de Chile. Es un ejército de alto poder militar, preparado para enfrentar a otro ejército, que era el ejército guerrillero y ahora está lanzado a las calles contra nadie, porque no hay nadie organizado”.

“Nosotros hacemos un esfuerzo en estos temas de solidaridad, porque queremos ser útiles de verdad, no sacarse fotitos para Facebook. No fuimos a Bolivia a sacarnos fotos en el Palacio Quemado, sino que organizamos la única red de socorro para los bolivianos que querían escapar de la dictadura de Yañez y sacamos 50 dirigentes populares, algunos hoy gobernadores en Bolivia. Pensamos qué podíamos hacer en Colombia aparte del clásico, y a esta altura casi inútil, comunicado. Hay una enfermedad en el movimiento popular que es sacar un comunicado para que lo lea el amigo, y el amigo saca otro para que lo lea el primero, y no tienen ningún efecto en la vida real. Nosotros nos pusimos en contacto con organizaciones colombianas, hace 20 años que vamos a Colombia, y vimos que podíamos brindar, como un servicio, recibir los videos de lucha, procesarlos acá de acuerdo al protocolo que nos han brindado, guardarlos y proporcionárselos a los equipos jurídicos para que pueden usarse a nivel judicial. Los descargamos de una tarea y además psicológicamente para la gente es más seguro mandarle mensajes a la Argentina que en Colombia. Estamos recibiendo bastante”.

Colombia: cien años de soledad

“En Colombia hay que considerar que hay un escenario político instituido, institucionalizado, reconocido, que posiblemente se ha ido mutando en un pacto, en acuerdos… Petro aparecería como la figura de unidad de todos esos sectores. Ojalá no se equivoquen, en tanto y cuanto, no pretendan Petro ni nadie acordar cosas en contra de la voluntad de los que están en las calles, porque los que están en las calles no se van a subordinar si Petro decide algo que ellos no quieren. No son fuerzas organizadas que reconocen un liderazgo, esa es la peculiaridad que hay hoy en Colombia después de 50 años de guerra, de los estallidos de los partidos políticos, de la izquierda, incluido el tremendo momento de crisis que vive el partido FARC”.

“Hay varios escenarios en Colombia: uno es que Uribe consiga a fuerza de palo, palo y alguna limosna, salvarlo a Duque. Cuando digo Uribe digo la OEA, Estados Unidos, el establishment mundial, etc. La otra posibilidad es que efectivamente se abra paso a un acuerdo entre sectores vinculados con Petro y algún sector del establishment colombiano que diga “basta de Uribe, vamos a intentar otra cosa”. Cuando yo fui en 2014, 2017, me decían que había un sector del poder colombiano que quería esto. Eso yo no lo comprobé. No digo que no puedo existir, pero hasta ahora… Se habla mucho de lo que serían empresas trasnacionales interesadas con el negocio en lugares donde ahora no se puede poner el peso productivo porque están afectados, etc. Esa sería una segunda posibilidad, yo creo que esa es una posibilidad real: un acuerdo que desplace a Uribe y Duque de las decisiones y hay algo así como una transición ordenada. Y la tercera, que es lo deseable, es que el movimiento popular se mantenga firme y termine produciendo división en el campo enemigo y consiga cambios radicales. Todo eso hoy está en disputa, hoy es 12, está convocado un paro para hoy. Mañana me convocaron a ser parte de una audiencia pública en el Senado de la Nación que convoca a seis senadores como juicio contra Uribe. Es un escenario en ebullición, donde el movimiento popular suma, no está perdiendo fuerzas. Se incorporan más y más sectores que hasta ayer no estaban incorporados, y por ahora no se bajó ninguno. Otro día hablaremos sobre Petro: el gran problema es todos los compañeros que quieren entender Colombia con el “Martín Fierro”, Colombia es “Cien años de soledad”, no el “Martín Fierro”.

Foto de portada DANIEL MUNOZ / AFP