«El Nunca Más Económico es el Nunca Más al neoliberalismo»

Miércoles 12 de mayo de 2021

Robi Villarruel, director del Centro Universitario de idiomas (CUI) y miembro de la Comisión Directiva de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), en diálogo con el equipo de #NoNosQuedaOtra por #la990. Presentación del libro “Nunca Más Económico”, compilado por Mariano Hamilton. Herencias de la dictadura en las subjetividades, y el accionar de los poderes económicos que impusieron políticas antipopulares.

Escuchá la entrevista completa:

 

Imagen: ENAC.

Nunca más: el modelo económico y cultural vigente

“El libro en realidad es producto de que soy parte de una organización política empresarial de empresarios pymes nacionales que surgió en la resistencia en el 2016, al año siguiente del triunfo del macrismo, y desde esa organización (ENAC) siempre, desde un primer momento, nos propusimos trabajar con la idea de que el empresario pyme debe ser un sujeto activo político y participe de las decisiones y siempre lo enmarcamos en la historia argentina y de los empresarios. Definimos de movida que adheríamos a la política de Memoria Verdad y Justicia que había iniciado el gobierno argentino y, por supuesto, la lucha de la Memoria de las Madres y de los organismos. Desde un primer momento hubo una Comisión de Derechos Humanos, pero también lo llamamos «Nunca Más económico» porque nosotros considerábamos que esa lucha que habían dado los organismos y la sociedad argentina y después el Estado de mantener la memoria del genocidio, necesitaba un refuerzo en lo que tiene que ver con las ideas económicos que la dictadura había plantado. El motivo es sabido, no venían solamente a diezmar una generación sino a cambiar de raíz la organización de la sociedad argentina, la matriz productiva y, sobre todo, el modelo económico».

«seguimos con la ley de entidades financieras que firmó Martínez de Hoz, es la ley que rige a los Bancos, y la ley que rige al capital financiero»

«Esto fue una inspiración de un compañero, Javier Escalada, que vino un día con la carta del Rodolfo Walsh a la Junta Militar que la publicó el 25 de marzo del ’77, a un año de la junta que le valió la vida, y es muy impresionante como ya a un año describe el proceso económico en marcha con una actualidad que es escalofriante. Uno lo podría trasladar al 2015, 2016, y también a los 90 en la desindustrialización, el cierre de fábricas, la tercerización, la persecución al sindicalismo, etc. Ahí nos propusimos armar esta idea de empezar a trabajar el “Nunca Más Económico” como un nunca más al neoliberalismo. Hicimos una serie de testimonios; empezamos a grabar testimonios de personajes y funcionarios de la política y de otros ámbitos que hubiesen incursionado en el análisis de la dictadura no solamente en términos del genocidio, sino en aspectos económicos, legales, técnicos, financieros, y culturales. Entonces entrevistamos a jueces como Zaffaroni, al juez Arias, a Ana Castellani, socióloga y funcionaria, a Vanoli, que hizo un trabajo muy importante desde la comisión nacional de valores de la memoria…”.

“En ese trabajo, en el camino apareció Mariano Hamilton y su esposa que nos ayudaron a convertir el libro. El tema de la colonización de la subjetivación, el libro lo que trata es el grado de precisión que tuvo la dictadura: porque no fue solamente ir y secuestrar a militantes, fue colocar jueces, funcionarios, y técnicos en los lugares específicos para hacer cambios profundos, cambios quirúrgicos en la sociedad. Nosotros seguimos con la ley de entidades financieras que firmó de puño y letra Martínez de Hoz, es la ley que rige a los bancos, y la ley que rige al capital financiero. Durante la pandemia nosotros como pymes sufrimos mucho, ninguno de los bancos privados nos ayudó. No respondieron a las políticas del gobierno, a los pedidos que se le hicieron. Nosotros tenemos compañeros en la organización que son clientes de más de 40 años de un banco y no les dieron un peso en la pandemia. Los bancos desde la dictadura en adelante son los grandes ganadores del proceso de liberalización del mercado y se rigen por una ley que sigue vigente».

«En la cultura, la idea de que el Estado es mal administrador, de que la industria argentina es mala y poco competitiva, son valores sobre los que se apoyan después las corporaciones y los poderes económicos y que fueron producto de la dictadura en primer lugar a sangre y fuego, los ’90 después con el aparato mediático pero que continuó hasta hoy. Con las leyes lo estamos padeciendo. Hace poco tiempo el ministro de Transporte nuevo que asumió, Guerrera, puso esta idea de que el Estado no está en condiciones de hacerse cargo de la Hidrovía. Ese concepto que es discutible, es el concepto sobre el cual se desguazó el Estado en los ’90: achicar el Estado es agrandar la nación decía la dictadura. Lo que hay que cambiar es desde dónde nos paramos. Es posible que el Estado no sea un buen administrador o sea un Estado empobrecido, pero entonces hay que buscar formas que, en primer lugar, prioricen la soberanía, prioricen el control de lo público, pero no partir de conceptos instalados en nosotros que nacieron al calor de la dictadura y de la instalación del neoliberalismo en Argentina. A ese trabajo hay que seguir haciéndolo».