Chile a las urnas: la convención constituyente por una nueva constitución

Domingo 16 de mayo del 2021

Escriben: Leandro Soto (*) y Álvaro Fernández Castex (**)

En octubre del año 2019 se inició el largo estallido social. También en octubre, pero del 2020, se logró la aprobación del plebiscito por una nueva constitución. Luego de los dos octubres que han modificado en su totalidad el mapa político y social, Chile votará por concejales, alcaldes, gobernadores y los 155 ciudadanos que redacten la nueva constitución del país.

«Evadir, no pagar, otra forma de luchar»

Desde las revueltas populares de octubre del año 2019 hasta la actualidad parece que algo ha despertado definitivamente en Chile. Aquellas manifestaciones surgidas del “Evadir, no pagar, otra forma de luchar”, iniciadas por el aumento de tarifas del transporte público, han encausado luego demandas de tipo sociales, económicas y políticas. En muchos casos desigualdades estructurales de un sistema signado por medidas neoliberales que hicieron que gran parte de la población tenga que reclamar por sus derechos en las calles. La apropiación de la escena pública dejaría a la vista del mundo las demandas de sectores históricamente relegados en Chile. Diversos grupos, en el marco de un mapa de medios altamente concentrado por unos pocos dueños, debieron disputar la visibilidad mediática y la representación reservada en la mayoría de los casos para los sectores de poder tradicional. Surgieron, entonces, diversos colectivos como Las Tesis y Baila Capucha Baila y cobraron centralidad los reclamos de las juventudes y diversas minorías.

Al igual que en otros movimientos, como el reciente caso de Colombia, el desencanto por las formas tradicionales de la política y una severa crisis de las instituciones se tornó un imperativo. Al mismo tiempo, la violenta respuesta del Estado traducida en numerosas muertes y escenas de represión -sumadas a la falta de los consensos necesarios- impulsó, en líneas generales, un pedido de reforma de la constitución chilena. Una herencia de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Nuevamente en octubre, pero del año 2020 y en el marco de la crisis causada por la pandemia del Covid-19, Chile decidió iniciar el proceso constituyente a través de un plebiscito con alto grado de participación. El mismo contaba con dos preguntas: primero si los ciudadanos estaban de acuerdo en modificar la constitución nacional, que resultó aprobada. En segundo lugar, deberían decidir el tipo de mecanismo para llevar a cabo esa reforma. O bien una Convención Mixta compuesta en partes iguales por parlamentarios en ejercicio y ciudadanos electos, una alternativa severamente criticada por ciertos sectores ya que podría contener a parlamentarios conservadores que, según dichos sectores, eran en gran parte responsables de la difícil situación. O bien, una Convención Constitucional, opción que resultó electa, conformada en su totalidad por ciudadanos elegidos por el voto popular.

Entre las diversas particularidades de la elección de este sábado 15 y domingo 16, se destaca la elección de la convención que redactará la nueva constitución chilena compuesta por 155 ciudadanos de manera paritaria entre varones y mujeres. Para garantizar la paridad de género todas las listas deberán estar encabezadas por una mujer, las que presenten un número par de candidatos deberán estar constituidas entre igual cantidad de varones y mujeres y si la lista posee un total de candidaturas impar, ninguno podrá superar al otro en al menos un candidato. Además, se reservan 17 cupos para los pueblos originarios que representan casi el 13% de la población nacional y sólo podrán ser elegidos por su propia comunidad.

Para el reparto de las bancas se toma el sistema electoral que rige para la elección de la Cámara de Diputados en el cual el territorio chileno se divide en 28 distritos. El número de escaños que le corresponde a cada uno varía entre 3 a 8 por cantidad de habitantes y el reparto de bancas se realiza mediante la fórmula proporcional D’Hondt. Se vota a un solo candidato a través de una boleta única dividida por categorías y diferenciadas por colores. La cantidad total de candidatos que se presentan para disputar un lugar en la convención constituyente es de 1374 de los cuales 1279 son los escaños correspondientes a los distritos y 95 candidatos por los pueblos originarios. En algunas zonas se presentan hasta 80 candidaturas lo que hace que las papeletas de votación tengan una gran dimensión y que hasta algunos lo llamen “el voto más grande de chile”. Por eso, se espera que el escrutinio presente algunas demoras.

Sin dudas, el proceso de reforma constitucional y la elección de una convención constituyente compuesta 100% por ciudadanos elegidos por el voto popular representa un gran sentimiento antipartidos con una fuerte crítica a la élite política actual. Sin embargo, las tres grandes coaliciones que logran presentar candidatos en los 28 distritos del país pertenecen a partidos tradicionales. “Vamos por Chile” coalición política del gobierno actual con un gran corte conservador, “Lista del Apruebo” ligada a la centro-izquierda con un ideario de carácter progresista y “Apruebo Dignidad” una alianza compuesta por partidos de izquierda como el Partido Comunista. A pesar de que el proceso electoral admite la presentación de candidaturas y listas independientes cabe advertir que hay pocas chances de que resulten ganadores debido a que el sistema electoral presenta un sesgo mayoritario en favor de las grandes coaliciones. Además, en líneas generales, las listas independientes y los partidos minoritarios sólo alcanzan a presentar candidatos en un solo distrito.

Piñera, aun presidente de Chile.

El movimiento sociopolítico chileno, resulta un caso paradigmático para la región. Se trata de una forma de organización colectiva que ha logrado -con sus tensiones y complejidades- perdurar en el ámbito público e incluso que sus demandas sean traducidas en medidas tendientes a modificar la realidad política. Este tiempo representa un gran desafío para la democracia representativa del país, que se ha visto sometida a grandes cuestionamientos. Sin lugar a dudas, el resultado de la elección de los constituyentes será fundamental para saber si la ciudadanía logrará torcer su destino en base a espacios de acuerdos y debates plurales. Chile está a las puertas de una nueva época, en las que parafraseando a Salvador Allende, se debe tener la certeza de que el sacrificio no será en vano.

(*) Lic. Cs. de la Comunicación- Maestrando en Periodismo (UBA)

(**) Lic. C. Política- Maestrando en Gobierno (UBA)