Sábado de mayo de 2021

Escribe: Magy Meyerhoff

El pasado 9 de mayo se festejó en el país que hace nueve años la comunidad trans fue protagonista de la sanción de la Ley Nº 26743, la Ley de Identidad de Género, que reconoce los avances que los hombres y mujeres trans obtuvieron en materia de derechos a los cuales no tenían acceso.

Desde Hamartia nos propusimos pensar cómo se construía lo trans en el cine. El término transgénero, que refiere a las personas que tienen una identidad o expresión de género que difiere del sexo que se les asignó al nacer, implica todavía confusión y por ende, desconcierto.

Por eso elegimos estas seis películas para que puedan revisar su propio devenir en esta temática. Esperamos que lo disfruten (y que puedan replantearse todo).

UNA MUJER FANTÁSTICA: La primera película chilena (y todavía la única) en ganar el Oscar, es la dramática historia de Marina, una mujer trans que sufre la pérdida de Orlando, su pareja. Lo que arranca como un presente prometedor, se desmorona al enfrentarse a los prejuicios y las agresiones que tiene que enfrentar por su muerte. Probar su inocencia, reencontrarse con el hijo y la ex pareja de Orlando mientras atraviesa el duelo y el dolor. Daniela Vega, que fue la primera presentadora trans en los mayores premios del espectáculo, no deja de sorprendernos en cada escena. Una historia necesaria y hermosa. 

BOYS DON’T CRY: La historia de Brandon Teena fue uno de los pilares constitutivos para poder explicar y conocer las realidades trans. En 1993 Brandon, un chico trans que vivía en Nebraska, Estados Unidos, fue violado y asesinado por John Lotter. Seis años después Kimberly Peirce dirigió esta historia, donde cuenta su vida, con Hilary Swank en el papel de Brandon. Más allá que actualmente se instaló (y a buena hora) la necesidad de recalcar que los personajes trans sean interpretados por personas trans, Swank brilla por su sensibilidad. Y está muy bien acompañada por Chloë Sevigny, papeles que habilitaron a que las dos fueran nominadas para el Oscar, con la protagonista consagrándose como mejor actriz. 

TRANSAMERICA: Esta película estrenada en el 2005 cuenta la historia de Bree, una mujer trans que una semana antes de someterse a una vaginoplastia recibe el llamado de Toby, su hijo, que no ve hace años y que no sabe de la transición de su padre (ahora madre). Con una mezcla de culpa por el abandono, intriga, amor y miedo, emprenden un road trip desde Nueva York a Los Ángeles, donde Bree se descubre en la maternidad de incógnito desde el papel de una misionera religiosa que acompañará a Toby en la promesa de reencontrarse con su padre. Felicity Huffman, que en ese momento recién arrancaba con el icónico personaje de Lynette en Desperate Housewives, se lleva la película. 

TOMBOY: Laure tiene 10 años y lo único que quiere hacer es jugar cosas de chicos, usar pantalones y tener el pelo corto, como un niño. Tras haberse mudado con su familia, durante las vacaciones escolares decide llamarse a sí mismo Michael. Con el verano a punto de terminar, Michel empezará a pensar cómo, a sus diez años, tendrá que seguir luchando.. Está producción francesa que se llevó dos premios en el BAFICI del 2012 (junto a muchos otros premios internacionales) retrata las infancias trans de una manera tierna, pero dolorosa. 

TODO SOBRE MI MADRE: ¿Cómo no nombrar al padre de la inclusión en el mundo del cine? Pedro Almodovar, Cecilia Roth, una jovensísima Penélope Cruz, trabajadoras sexuales, maternidad, morbo y el asomo del mundo trans. Y los fetiches que hacen de esta uno de los mejores trabajos del director ibérico. 

TANGERINE: Esta gran película del estadounidense Sean Baker es una gloriosa venganza trans filmada en un Iphone 5, retratando la vida callejera en Los Ángeles. Protagonizada por Kitana Kiki Rodriguez como Sin-Dee Rella, una trabajadora sexual que, después de pasar casi un mes en la cárcel, se entera por su amiga Alexandra (Mya Taylor), que su novio y proxeneta estuvo engañándola con una mujer cis (es decir una mujer que cuya identidad de género coincide con como se siente). Y va a su búsqueda. Retratada (muy acertadamente) en las vísperas de la navidad, Baker satura la película de luces, de brillos, de colores estridentes. Y lo bien que le sale.