Lunes 31 de mayo del 2021

Columna “No está bien, está mal” de Nicolás Dulcich para #NoNosQuedaOtra por #la990. Los antídotos contra el COVID-19 que ofrece Cuba a pesar del feroz bloqueo que sufre por parte de Estados Unidos, la relación del país isleño con Argentina, y la visita de la ministra de Salud nacional en búsqueda de un acuerdo.

Escuchá la columna completa:

Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, junto a Alberto Fernández, presidente de la República Argentina.

Cuba es la economía que más invierte en Salud

Cuba sufre un bloqueo feroz, impuesto unilateralmente por EE. UU. desde hace casi 60 años. Sí, los adalides de la “libertad de mercado” y el “laissez-faire” (según reza el mito liberal) intervienen de forma directa contra la economía, el comercio y las financias del país caribeño desde el comienzo mismo de su Revolución.

Aun a pesar de estar doblemente aislados, tanto por la geografía como por su “amigable” vecino del norte, los cubanos siguen ahí, de pie. Los isleños lideran los índices de Salud y Educación de la región. Según el Banco Mundial, poseen la menor tasa de mortalidad infantil de toda América Latina, y es la segunda nación con mayor esperanza de vida. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Cuba es la economía que más invierte en salud de todo el hemisferio: alrededor del 10% de su PBI se destina directamente a ese fin.

“Cuba es la economía que más invierte en salud en el hemisferio: alrededor del 10% de su PBI se destina directamente a ese fin”

Pero al incesante y pesado bloqueo se le sumó la Pandemia global más implacable de la historia registrada. De todas formas, desde que comenzó todo esto, Cuba ofreció al mundo más de 1.200 profesionales de la salud a 21 países de Europa, Asia, África y América Latina. Y por más increíble que parezca (o quizá no), la isla desarrolló cinco antídotos distintos: la vacuna Soberana 01, 02 y Plus; y las llamadas Abdala y Mambisa. Estamos hablando del único país de América Latina en desarrollar, no uno, sino cinco respuestas al COVID-19. Sin embargo, el bloqueo limita y condiciona a la isla: hoy se necesitan alrededor de 20 millones de jeringas para completar la vacunación de toda su población. ¿Qué pasaría si efectivamente fuera “la mano invisible” del mercado la que asignara los recursos del planeta? ¿Por qué EE.UU. no confía en la “libre” distribución de los bienes y servicios? ¿Qué hizo EE.UU. con los insumos médicos en su propia tierra? ¿Dejó que terminaran en las manos del mejor postor? ¿Y qué hizo con el compuesto para millones de dosis que le envió Argentina? Mal que les pese a los profetas del odio y la yapa, las evidencias están ahí para demostrar la falacia y el verso del mercado, la libertad y coso.

Las estadísticas de la pandemia en la isla, según Our World in Data (Universidad de Oxford) muestran alrededor de 140.000 contagios y 950 muertes por COVID-19 desde el comienzo de la pandemia. El pasado viernes 28 se reportaron 1.188 nuevos contagios, 10 muertos y 1.449 altas médicas.

Carla Vizzotti, ministra de Salud de la Nación.

Este fin de semana el presidente cubano Miguel Díaz-Canel recibió a la Ministra de Salud de la Argentina, Carla Vizzotti, en La Habana. El objetivo de la visita fue claro: conocer de primera mano los avances en la elaboración de las vacunas Soberana 02 y Abdala. Desde este humilde lugar, esperamos que se alcance un acuerdo útil para ambas partes, reeditando lo que fue tal vez la mejor experiencia de solidaridad de nuestro país para con la nación caribeña y, también, un importante ejercicio de soberanía de nuestra política exterior. Sucede que en 1973, bajo la presidencia de Héctor J. Cámpora, no sólo se reanudaron las relaciones diplomáticas con la isla (interrumpidas durante la dictadura) sino que, además, Argentina eludió el violento bloqueo estadounidense proveyendo de productos alimenticios, maquinarias e insumos industriales al pueblo cubano. Ojalá podamos hacerlo.