Viernes 11 de junio del 2021

Escribe: Luciana Espíndola

La Plata, 26 de Noviembre de 2020

Un calor sofoca la ciudad de las diagonales, calor asfixiante, húmedo como susurro cerquita del oído.
Por la esquina de 5 y 63 en una bicicleta de paseo color beige aparece La Toni.
15 minutos antes un mensaje de whatsapp: “Me quedé dormida, estoy yendo”.
Pasan menos de 15 minutos. Asombra la velocidad en la que acude al encuentro y asombra también que su expresión radiante no refleje ese estado de sopor previo al que hace mención.
Deja su bici en un canterito, nos saludamos con el codo, (costumbres adquiridas en la realidad pandémica), se sienta en un banquito incomodo de cervecería y le ofrezco una cerveza.
Mientras se acomoda saca el celular, contesta mensajes, resuelve cuestiones laborales.
No para. Se nota que vive en la vorágine de una juventud llena de compromisos.
Toni Domínguez tiene 23 años, es militante transfeminista nacional y popular, activista, modelo, periodista y docente en la cátedra de Comunicación y Derechos Humanos de la UNLP.
Su vida es el reflejo de otras vidas, de una juventud signada por un deseo harto de estar encadenado, deseo rebelado, deseo político que busca salir y hacerse carne para que muchos otros deseos sean también libres.

Foto: María Emilia Bianchi

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2003, Tres Algarrobos, Provincia de Buenos Aires

Los viernes sale de la escuela, agarra su mochila, saluda a la señorita y a su única compañera de curso y rumbea para lo de los abuelos: ese es su remanso, el lugar en el que puede estar a gusto, ayudar al abuelo con la huerta, leer con la abuela algún cuento. Sentado solo frente al vacío insondable de la llanura pampeana, los ojos se pierden en el horizonte: en él proyecta lo que viene. Toca el pasto con las manos, sueña y espera.
Toni tiene siete años y para su corta edad, muchas certezas: sabe hacia dónde va, los ojos, hacia adelante, apuntan a todo lo que está por venir.

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Sansinena 2010, provincia de Buenos Aires

A los trece años las y los adolescentes van eligiendo el camino por el cual ir en busca de un poquito de independencia.
Ese despertar a veces es insulso, pasa como sin gracia. Otras veces, en cambio, es torbellino y motor de cambios mucho más profundos, mucho más colectivos.
La Toni advierte desde su sentir que algo no anda bien, que hay un mundo hostil, de binarismos, de violencias estructurales, de desigualdades que necesita ser cambiado. Y elige a la política como su instrumento al que utiliza con astucia para modificarlo y también para transcurrir su vida. La política como arma y como escudo.

– En Sansinena es donde tuve mi despertar político que, en principio, estuvo atravesado por las demandas del territorio. El feminismo, la diversidad sexual me llegó mucho después, yo ni siquiera lo cuestionaba en ese momento. También tuve un despertar muy individual en el que por mucho tiempo creí que era la única persona en el mundo a la que le pasaba esto porque no tenía a nadie alrededor igual a mí, no tenía representatividad en los medios. No había nada. Entonces como que de pronto decía ¿Me estará pasando a mí nada más?

Sansinena el pueblo donde creció La Toni, parte del Partido de Rivadavia, provincia de Buenos Aires

A la escuela Secundaria n°4 de Sansinena asisten chicos que viven alejados del centro del pueblo: a caballo, en tractor, a pata, con frio, lluvia o sol, la Toni va a la escuela con porfía. No falta nunca.
Un día se junta con un par de compañeras y arman un petitorio y lo llevan al consejo escolar: idean, debaten, y arman un recorrido de remises que pase a buscar a todos los que viven lejos y los lleve a la escuela. El consejo lo acepta. Primera conquista.
Ese es el puntapié de una larga sucesión de victorias.
Con sus compañerxs de cursada resuelven que esas ganas de hacer necesitan de organización, quieren armar un centro de estudiantes para representar a lxs estudiantes del pueblo.
El director de la escuela chilla como orangután, como puede ser que un trolo sea presidente del centro de estudiantes de su escuela: Hay gente que deja huellas, para bien o para mal. Ese tipo representa todo lo que no quiere ser.
También hay huellas buenas, registros que marcan con amor; ese es el caso de María Angélica, la profe de psicología. Irreverente, compañera, política: Angélica les enseña a los pibes a que siempre hay que ir por más.
La Toni la recuerda con amor, está orgullosa de que hoy sea la directora de la secundaria de Sansinena. Sin ella quizás las cosas no hubiesen sido las mismas.

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Crecida a la luz de una nueva generación de derechos conquistados, una generación atravesada por el resurgir de la juventud en la política, signada por la inclusión, La Toni se planta desde otro lugar, piensa su militancia con otra base, es joven, otras lucharon por conquistar lo que hoy para ella es cotidiano pero que no naturaliza porque sabe todo lo que falta, los prejuicios de la heteronorma siguen ahí y busca cambiarlos.

Entre muchas otras, hoy su trinchera es el aula. Dio clases en Fines, en Secundarios y en la universidad y entiende que la escuela es el espacio donde se pueden debatir pensamientos, cuestionar imposiciones y sobre todo construir sentido.
En el secundario se plantó frente a les pibes, inamovible, porque en palabras suyas no es ninguna boluda:
– Mira hermano o lo entendés o lo entendés: Yo vengo acá a darte clases, si querés saber de mi vida, googleá. Yo no voy a estar dos horas dándo cátedra de mi vida personal porque me desgasta tener que estar todo el tiempo teniendo que recurrir a mi experiencia personal para justificar mi identidad. Vos no recurrís a tu vida para explicar porque sos chongo, lo sos y punto.

Se planta sin dubitar una sola palabra, cero pulgas. Esa es su militancia en el aula y en la vida: naturalizar aquello que la heteronorma excluye, para romper con el estigma.

Foto: María Emilia Bianchi

Como parte de la dirección de políticas de género y diversidad de la facultad de periodismo de la UNLP rescata los talleres como espacio que le abrió los ojos no solo a estudiantes sino a docentes. Docentes de otra generación, que con miedo, con prejuicio no se animaban a tocar esos temas:

– Mientras te siga dando miedo hablar de diversidad sexual va a ser un tabú en las aulas.
La educación para mí es un acto pedagógico transformador y liberador por completo: lo viví en mi propia experiencia como alumna y lo veo como docente también. Hay que empapar a les jóvenes a la diversidad y multiplicidad de pensamientos, identidades, cosmovisiones y de formas de pensar el mundo.

No existe una escuela que enseñe a vivir pero en ella se vive y se aprende a ser.

La Plata, sábado 4 de diciembre

Desde el bondi Este que pasa por Plaza San Martín se la ve, vestida de rojo y con un micrófono en la mano habla con sus compañerxs. Son las cuatro de la tarde, en un ratito conducirá la séptima Marcha del orgullo TLGBI de la provincia de Buenos Aires con la consigna “¡No al código de Garro! Y ¡Ley Nacional de Cupo e inclusión laboral travesti trans, ya!”
Horas después se la verá por redes gritando contra Garro, contra el neoliberalismo, por un transfeminismo nacional, popular, democrático y cada vez más inclusivo. A por ello.

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Personas de distintas edades leen este recorrido de vida. Ávidos de morbo y tristeza no comprenden el relato: quieren más. Asombra y preocupa la meritocracia del dolor
Será que también es imperiosamente necesario correr el foco, cambiar la perspectiva y entender que la ola que está sobre nuestras cabezas no va a parar a preguntarnos si estamos de acuerdo con que pase.

Viernes 11 de Junio de 2021, La Plata

Dos noticias encabezan hoy la agenda de género y diversidades del país: a las tres y media de la mañana diputados convirtió en ley la equidad de género en los servicios de comunicación del Estado Nacional.
También en diputados ayer se dio media sanción a la ley de Acceso al Empleo Formal para personas travesti y trans “Diana Sacayán Lohana Berkins” que garantiza el acceso al laburo digno y establece un piso de un 1% en la planta estatal para ese colectivo.
Un día, un poquito de reparación por tanta desigualdad, dos reconocimientos a una lucha histórica por la igualdad y los derechos humanos.

Meses después de esa entrevista, la Toni ahora es trabajadora del Ministerio de Cultura de la Nación. Le escribo para ver qué opina de esta noticia y me manda un audio:
-Estoy muy muy contenta por la media sanción, es un momento histórico para que esta decisión política que comenzó el año pasado con el decreto presidencial comience a materializarse en un debate público sobre la inclusión laboral travesti trans para el estado. Como trabajadora de la Administración pública nacional siento un profundo orgullo de poder estar acá y de poder sobre todo acompañar las demandas populares materializándose en políticas públicas. Estoy muy contenta y esto se lo debemos a todo el movimiento travesti trans, a todas las compañeras que no están: a Diana Sacayán, a Lohana Berkins. La verdad que es un momento muy interesante que da cuenta de cuáles son las prioridades para la Argentina; en un contexto como este también la prioridad es el trabajo, así que estoy muy feliz.
A seguir militando por la sanción completa.

La Toni. Foto: María Emilia Bianchi