Viernes 18 de junio del 2021

Columna “Punto Y Coma” de Julián Andreu para #NoNosQuedaOtra por #la990. Economicistas, búsqueda de números, y el anclaje de estos a la realidad. Estadísticas de emisión por parte del Banco Central, recuperación económica, y la situación que tensiona al Frente de Todos, y al ministro de Economía, respecto al FMI.

Escuchá la columna completa:

Punto: El gobierno juega con dos puntas, una economicista y otra política.

Coma: Todos recordaremos cuando le preguntaron a Néstor Kirchner por qué ponía a un tipo como Redrado en el Banco Central, y la respuesta de Lupo fue contundente: ¿A quién querés que ponga, a Kunkel?

Está claro que Guzmán no es Redrado, ni mucho menos, pero como casi todos los economicistas, solo busca cerrar números y casi siempre los números de un país no son iguales a los de tu casa. Esa es una analogía muy usada por comunicadores: el país es como tu casa, si se gasta más de lo que se gana la cosa no funciona. Una economía nacional no se maneja por parámetros caseros, ni mucho menos.

Vamos con algunos números. A esta altura del año pasado habían emitido aproximadamente 1 billón de pesos, este año esa emisión fue de 250 mil millones. La caída el PBI fue, en este mismo período, 6 puntos; este año es 0,3 puntos porcentuales. ¿Qué quiero mostrar con esto?, una clara recuperación económica, con números aun más favorables de lo esperado.

¿Cuáles fueron los principales motores de la recuperación? Una soja en casi 600 dólares y una clara reducción del gasto, llámese IFE y ATP por ejemplo, punto clave, este último, que condicionó la estrategia sanitaria. Si por números fuese, deberíamos haber ido o ir a una cuarentena más dura, sin desconocer el avance sustancial del proceso vacunatorio, algo de lo que ya hablamos.

Martín Guzmán, ministro de Economía, junto a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El ministro de economía además enfrenta otras situaciones ajenas a la interna, a las que me voy a referir después. La negociación no solo con el FMI, esa deuda ignominiosa que dejó el gobierno anterior, se le suma a esto la deuda con el Club de París que ésta está condicionada a su vez la anterior negociación. A los burócratas de esos organismos internacionales solo les interesa que los números cierren, con la gente adentro o afuera, cosa que a la política del Frente de Todos no, y supongo que a nosotros tampoco, es siempre con la gente adentro.

Acá es donde aparece en el escenario esa disyuntiva, que algunos medios lo muestran como un enfrentamiento entre Guzmán y Cristina, como la cara visible del ala política, cosa que yo no la pongo como tal. ¿Si me preguntás si hay tensión? Obvio que la hay ¿Quién esperaba esa noche, cuando se ganaron las elecciones, que lo que venía era esto? Dos años de una pandemia que arrecia el mundo, en un contexto ya difícil por el condicionamiento externo al que estaba sometido el país producto de otra pandemia, la económica dejada por Macri y su séquito del terror. Cuando el Senado propuso, en la figura de Parrilli, que los DGE (Derechos Especiales de Giro) que enviaba el FMI, unos 4 mil millones de dólares convertidos, se usaran para paliar la crisis producto de esta pandemia, fueron los medios los que interpretaron una diferencia con Guzmán. Nada se escuchó de boca del ministro.

Raro en esta oposición mediática que tanto pregona la república y coso, que cuando la institución que representa a las provincias, como lo es la Cámara alta, propone alternativas, es una afrenta al Ejecutivo. Lo mismo sucede con la oposición política, que ya se comporta como una barricada callejera, con argumentos ramplones y simplistas; parloteaban que debería ser el Congreso que estaba en funciones el que impusiera por ley los alcances de las restricciones, denostando los DNU que en definitiva tienen fuerza de ley. Cuando dicha ley llegó para su tratamiento, esta misma oposición se opone, valga la redundancia, a su propio argumento.

Vuelvo a insistir con algunos conceptos, el gobierno debería ajustar la comunicación. Llega la información de que se acaban los discursos improvisados del presidente y los reportajes a ciegas; todo hasta las elecciones será pautado y escrito. Si es así, me parece correctísimo, nadie improvisa en campaña. Y desde luego, seguir enfocados en la campaña de vacunación, y como siempre repito y repito, mejorar la economía para las mayorías, eso redundará en salir mucho mas rápido de esta crisis sanitaria y social.