Miércoles 23 de junio del 2021

Gabriela Torres, titular de SEDRONAR (Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación), en #NoNosQuedaOtra por #la990. Los consumos durante la pandemia, el intento de cambio de paradigma y cómo vemos las adicciones; el incentivo del capitalismo a ocultar rápido las vulnerabilidades, y cuándo un consumo es problemático.

Escuchá la entrevista completa:

El consumo de sustancias dentro y fuera de la pandemia

“Me gusta siempre contar de qué se trata un problema de consumo problemático de sustancias. Venimos también a cambiar el paradigma de que una cosa es una persona que consume y otra cosa es el narcotráfico. Un problema de consumo tiene que ver con personas, por lo cual las políticas tienen que estar centradas en qué vamos a hacer con las personas, quién es, qué le pasa, su trayecto de vida, cómo se construyó su subjetividad, y qué trayecto tiene ese cuerpo. No es lo mismo el consumo para todos, siempre tiene que ver con un cuerpo, con qué vulnerabilidades tiene ese cuerpo, puede ser por edad o condiciones de vida. Una relación problemática con una sustancia es cuando alguien deposita en esa sustancia todo el poder de su vida y se convierte en un objeto y la sustancia tiene el poder sobre uno. Está bien decir que el consumo problemático es un síntoma de un montón de padecimientos. Entonces, en esta época de pandemia, que fue cambiando del año pasado a este, tiene que ver con cómo todos aprendimos a tapar la angustia o la incertidumbre”.

“Hubo un aumento del consumo. quien tenía un consumo abusivo empezó a tener un consumo problemático”

“Quién tomaba los fines de semana empezó a tomar en la semana. Quien abría un vino a la noche lo empezó a abrir a las cinco de la tarde. Estuvo esa sensación de que esa sustancia le iba a tapar algo e iba a pasar rápido la tarde, por ejemplo. También es importante no estigmatizar a alguien que consume, porque tampoco es un problema de voluntad individual, también tiene que ver con el contexto, con la época, y con la sustancia circulante. Por ejemplo, en las juventudes, el tema del consumo de sustancias tiene un montón que ver con la construcción de identidad. Es importante darnos cuenta también que estamos en una sociedad capitalista que nos incentiva a tapar todo con cosas rápidamente y a no darnos tiempo a transitar lo que nos pasa.  Parece que todo hay que solucionarlo rápido”.

“estamos en una sociedad capitalista que nos incentiva a tapar todo y a no darnos tiempo a transitar lo que nos pasa”

“El año pasado hicimos una investigación cualitativa con grupos focales, con la mesa federal de todas las provincias, y también nos acompañaron universidades nacionales, y el relato del exceso de consumo tiene que ver sobre todo en el mundo adulto, con lo que se nos fue perdiendo como el eje laboral, el sentir de estar con otros; eso tuvo que ver mucho en relación al consumo. Después hay muchos datos duros, por ejemplo, que dirige la Cámara Vitivinícola, sobre que aumentó la venta de alcohol un 300% el año pasado”.

 

Cuándo encender la alerta

“Está bien siempre tratar de preguntarse y ubicar para qué consumimos. Si consumo para divertirme, pero voy a una reunión laboral no voy a consumir antes. Ubicar el para qué. Lo otro es registrar cuánto se consume, dejar las botellas arriba de la mesa que uno va consumiendo es un buen dato. Lo otro es registrarse el cuerpo, cuándo me empiezo a sentir mal, cuándo estoy perdiendo el sentido, o cuándo me importa más la sustancia que mi entorno. “No importa si no escucho, no importa si no me interesa”. Un consumo problemático es una construcción, no es que uno empieza a ser un consumidor problemático de un martes a un miércoles. Hay un tiempo. La buena noticia es que en ese tiempo se puede intervenir, pedir ayuda, que otro te mire, que otro te acompaña. Por eso es tan importante que nos registremos a nosotros y a los demás, y siempre estar atento a lo que le pasa a nuestro entorno afectivo. En cuanto al tabaco, lo que más consumimos los argentinos y argentinas son drogas legales: alcohol, tabaco y medicamentos. Hay una lógica de mucha automedicación en Argentina también. Siempre es importante que interpelemos las prácticas de consumo que tenemos. En ese sentido tenemos una línea de trabajo con el sistema educativo, volvimos a poner lineamientos curriculares dentro de la escuela: no solo es hablar de las sustancias y sus consecuencias, sino también, por ejemplo, en tercer grado, los lineamientos curriculares dicen que si no tenés hambre no tenés que comerte todas las galletitas, y no creerle todo a las publicidades. Es revisar un poco cómo soportamos la vida y cómo la vamos tapando. El contexto y la época. Está bien que nos recordemos que a la época la cambiamos entre todos. Yo celebro que la radio hable de estos temas, y que los medios hablen de estos temas, para también dejar de poner el problema en la estigmatización, como si el consumo de drogas fuera un tema de jóvenes o de jóvenes pobres nada más. Entonces está bien que hablemos de esto porque es un problema social y tenemos muy asimilado naturalizar el consumo y tomarlo graciosamente como si fuera un tema liviano, y que si sos de un sector social no pasa nada y es una tragedia si sos de un sector pobre. Una de las primeras cosas que se necesitaban hacer en SEDRONAR desde que llegamos era abrir más lugares de atención, y desde que llegamos abrimos 155 espacios nuevos. SEDRONAR tiene una red de 580 espacios en todo el país y tenemos la línea 141 que funciona 24 hs todos los días para una consulta por uno, por otro, por el que está al lado o al frente. Tampoco hay que tener vergüenza. Hay que sacarle la oscuridad a estos temas”.