“Para todo el pueblo de Chile”

Jueves 8 de julio el 2021

Escribe: Leandro Soto (*)

Luego de una histórica primera sesión, Elisa Loncón, una académica que proveniente del pueblo originario mapuche fue electa para presidir la Convención Constitucional encargada de redactar una nueva carta magna para Chile. Con el vivo recuerdo del estallido social, su elección marca un camino en la búsqueda de alcanzar mayor igualdad, inclusión y derechos para las grandes mayorías.

Las masivas movilizaciones sociales que empezaron en octubre del año 2019 en Chile han abierto las puertas para profundas transformaciones en diversas áreas. De los colectivos políticos que se manifestaron surgieron diversos reclamos. Algunos de ellos, en su mayoría de larga data, se relacionaron con el acceso a la vivienda, salud y educación. Un recorrido general desde el inicio de aquel Chile despertó pone en relevancia el accionar de las juventudes y estudiantes, en dicho caso fue la convocatoria de estos sectores a “evadir el ingreso al metro” en reclamo al aumento de tarifas el que en gran parte inició las manifestaciones. En este contexto, es también importante mencionar el rol de las disidencias, ciertas minorías y los feminismos durante el proceso que inicio las revueltas.


El estallido social chileno estuvo signado por las consecuencias de las políticas neoliberales impuestas por sectores de poder concentrados, tanto en Chile como en otros países de la región de América Latina. Se trata de medidas que actúan en detrimento de los sectores populares y que en la mayoría de los casos ponen en tensión o impiden el acceso a áreas básicas. En este punto no debe olvidarse que, en periodos similares y con las particularidades propias de cada situación, se dieron casos como las manifestaciones en Perú o las revueltas en Ecuador.

El movimiento ciudadano chileno logró permanecer y poner en escena – incluso en el marco del complejo contexto sanitario causado por el Covid-19- la necesidad de lograr profundos cambios, pero por vías institucionales. Aunque no es posible precisar que desde el inicio fuese una de las principales causas que motivaran los reclamos, la necesidad de abrir un proceso para reformar la carta magna marcó el horizonte de las manifestaciones. El principal problema surgió de que la actual Constitución, con sus desigualdades y privilegios reservados para los sectores de poder, es una herencia de la dictadura militar de Augusto Pinochet. Por este motivo y con el entendimiento de quienes en la actualidad llevan adelante las decisiones políticas y de gobierno, se dio inicio a un proceso constitucional.

La elección de quienes se deben encargar de redactar una nueva Constitución surgida en democracia resultó un caso paradigmático. Luego de un plebiscito para iniciar el proceso y una elección que contó con la participación de grandes mayorías, la convención fue conformada bajo la paridad de género y se han reservado escaños para los pueblos originarios. En este contexto y luego de una histórica jornada llevada a cabo el primer domingo de julio de 2021 -en la que también se registraron actos represivos por parte de los Carabineros -Elisa Loncón, académica e integrante del pueblo mapuche fue electa con 96 votos para presidir la Convención Constitucional.

En su discurso inaugural frente a la Convención iniciado en lengua mapuche, Loncón sostuvo: “Agradecerle el apoyo a las diferentes coaliciones que entregaron su confianza y depositaron sus sueños al llamado que hiciera la nación mapuche, para votar por una persona mapuche, mujer, para cambiar la historia de este país. Estamos felices por la fuerza que nos dan, pero esta fuerza es para todo el pueblo de Chile. Para todos los sectores, para todas las regiones, para todos los pueblos y las naciones originarias que nos acompañan. Para todas las organizaciones, este saludo y agradecimiento es también para la diversidad sexual, este saludo es para las mujeres que caminaron contra todo sistema de dominación”.

Posteriormente, se realizó la elección del vicepresidente de la cual surgió el constituyente Jaime Bassa. En lo que sigue, será la Convención Constitucional la que deberá superar los múltiples desafíos y lograr los acuerdos necesarios para una redactar una nueva Constitución que deberá ser aprobada. Se trata de una gran misión en la búsqueda de dar respuestas a un pedido que surgió del reclamo popular. Finalmente, se ha abierto un camino democrático hacia un nuevo Chile.

(*) Licenciado en Ciencias de la Comunicación- UBA, Maestrando en Periodismo- UBA.