Poner palabras cuando no las hay, hasta siempre Palo

Domingo 25 de julio del 2021

Escribe: Gabriel De Milo

Hace exactamente tres días con sus tres noches que me debato en si debo o no hacer lo que por fin creo estar haciendo. Hace tres noches que escribo en mi mente este y muchos relatos acerca de lo increíblemente aterrador que es reconocer tu ausencia. Pienso en la manera, en la forma, pienso en lo «poético» tal vez que parece el momento, si es que hay maneras poéticas de pasar al mas allá, y lo digo así, sin mencionar la palabra muerte porque si hay algo que tienen los artistas y vaya si vos lo eras, es el poder de ser inmortales con su obra, con los recuerdos que generan en el resto de las personas, los que disfrutamos desde el lugar que hayamos elegido apreciar de la misma.

Palo Pandolfo, en vivo

Palo Pandolfo era un poeta que tocaba la guitarra y cantaba, un artista, de esos que desde su lugar intentaban cambiar las cosas, romper lo establecido, un artista comprometido. Que difícil hablar en pasado de alguien tan presente, que difícil proponerme despedir a quien aún convive en los afiches de esta ciudad que lo vio crecer, trabajar, desarrollarse y transformarse en uno de los músicos más representativos de la escena.

Hace unos días nomás, tal vez hace unas semanas, recuerdo escribir una pequeña reseña sobre su nuevo tema «Tu Amor» del cual participó Santiago Motorizado. En la misma, increíblemente al releerla, me detengo en una adjetivación en la que contaba que veía a un Palo fresco, renovado, y en verdad es así. También sentí una inmensa alegría al ver el vídeo de la canción y sentir que las nuevas generaciones del rock comenzaban a reconocerlo como el gran artista que supo ser, ver ahí dos generaciones de músicos compartiendo una canción, sintiéndose alagados mutuamente por el convite.

Palo Pandolfo

No quiero y no voy a hacer una descripción de su obra, eso lo pueden buscar en cualquier momento, estas palabras solamente pretenden cauterizar si es posible una herida abierta, estas palabras no son más que una catarsis, un desahogo, un humilde y pequeño homenaje a uno de los músicos más auténticos, más humildes y más creativos de nuestro rock, un artista enorme, y esta adjetivación está basada en la métrica que el propio Palo Pandolfo nos enseñó: «Cada persona se mide por el tamaño de su corazón…».

Tendremos todos que aprender a hablar en pasado sobre Palo, tendremos todos que privarnos de sus shows, pero también tendremos todos que recordarlo en sus canciones, en su poesía, y así solo así vivirá por siempre en nuestros corazones.