Progresar: el salvavidas de los estudiantes

Sábado 31 de julio del 2021

Escribe: Bernardita Castearena

Mientras cursaba el profesorado de historia en la ciudad de Junin, Macarena trabajaba de niñera de lunes a viernes y en la barra de un boliche los sábados. “Los trabajos que tenía no me dejaban mucha plata para mantenerme y mi familia no podía ayudarme mucho, así que todo lo que cobraba de Progresar iba a fotocopias y gastos relacionados con la facultad. Me ayudó mucho tener una tarjeta de débito para organizarme. Usaba esa tarjeta para comprar artículos de librería y era un gasto del cual no tenía que preocuparme de llegar o no”, cuenta tres años después de haberse recibido.

El primer día que tuvo la plata en el cajero -que en ese momento eran alrededor de $700-, Mailén pudo comprarse un celular en cuotas sin que le signifique un gasto más a su familia, que todos los días trabajaba en Nueve de Julio para enviar a principio de mes gran parte del sueldo a la ciudad de La Plata. Para Josefina, estudiante de Comunicación Social, el depósito de principio de mes significaba una tranquilidad, ya que era un dinero disponible para cualquier imprevisto. “En el primer año fue de gran ayuda. En mi caso me salvaba de las fotocopias, de los tickets para el comedor o de la vianda del día”.

La vida de los estudiantes -sobre todo la de los que llegan desde lejos a las grandes urbes universitarias- suele estar llena de sacrificios y privaciones. Por eso la creación en 2014 de las Becas Progresar, y su recuperación y reapertura este año 2021, significa un avance en materia de derechos para todos aquellos estudiantes mayores de 18 años que sean compatibles con las líneas de educación obligatoria (primaria y secundaria), educación superior (terciaria y universitaria) y enfermería (terciaria y universitaria). La inscripción estará habilitada durante todo el mes de agosto.

Más allá de la estigmatización de los medios hegemónicos, este tipo de programas no sólo tiene como objetivo brindar una ayuda económica, sino también asegurar la continuidad educativa del beneficiario. Pueden acceder al programa estudiantes entre 18 y 24 años de edad cumplidos que sean alumna o alumno regular de una institución educativa; estudiantes avanzados en la carreras hasta 30 años de edad (en el caso de tener hijos menores de 18 años a cargo, el límite se extiende hasta los 35 años) y estudiantes de enfermería o poblaciones vulnerables, sin límite de edad. Los ingresos del grupo familiar de las y los aspirantes deben ser de hasta tres salarios mínimos, vitales y móviles.

 

Quienes cumplan con los requisitos en esta segunda convocatoria percibirán 6 cuotas, de agosto a enero. Los montos mensuales asignados, según línea de beca, son:

Escuela Primaria y Secundaria: $3600

Formación profesional: $3600

Nivel universitario: desde $3600 hasta $4600

Nivel terciario: desde $3600 a $3800

Enfermería universitaria: desde $5000 a $9700

Enfermería terciaria: desde $5000 a $8000

El Progresar está destinado a estudiantes como Lucia, que está cursando la carrera de contadora pública en Tandil y espera tener la plata en el banco para aliviar a su familia con los gastos facultativos, pero también para poder darse un gusto, como comprarse una comida rica o alguna prenda que le haga falta. Porque los estudiantes no sólo tienen que vivir en un padecimiento cotidiano, sino también poder disfrutar y pedir una rica hamburguesa de vez en cuando.