La conectividad que necesitamos

Jueves 12 de Agosto del 2021

Escribe: Juan Pablo Godoy Jimenez

Este lunes 9 de agosto, el presidente Alberto Fernández encabezó en Tecnópolis el lanzamiento de la segunda etapa de «Argentina Programa» y les envió un mensaje a las empresas de telecomunicaciones por los aumentos de las tarifas. “Es impensable vivir en un mundo donde la conectividad no llegue a todos. Se enojan porque digo que Internet es un servicio público… ¡que se enojen! Porque vamos a hacer de Internet un servicio público para que llegue a todos los argentinos y las argentinas y que no nos estafen ni nos roben con las tarifas”, aseguró Alberto Fernández.

El Presidente remarcó, durante el acto en Tecnópolis, la necesidad de que las telecomunicaciones continúen siendo un servicio esencial.

El rechazo empresarial

Desde el año pasado, el propio Fernández declaró por decreto como servicios públicos a la telefonía, internet, y televisión paga. La decisión generó un fuerte malestar en el sector y la reacción de las empresas de telecomunicación. ¿Pero cual es la causa de este rechazo? Por un lado, no sorprende la oposición por parte de las empresas de telecomunicación, después de todo solo les interesan las ganancias posibles y estafar a la gente, así que su actitud no es nada sorprendente.

Pero, ¿por qué hay un sector de la sociedad y de los medios de comunicación, que detestaron esta idea?, ¿por qué se oponen con una gran energía a algo que obviamente es lo mejor para todas las argentinas y todos los argentinos? A estos sectores los mueve un profundo odio al otro. Un odio y un gran deseo de desigualdad que solo espera que el otro viva en la miseria y el desconocimiento. Uno de los referentes de este sector seria Horacio Rodríguez Larreta, que en un corto lapso de tiempo no tardó en decir locuras y criticar esta medida que ayudaría a la población argentina a vivir mejor. No son capaces de ver que un acceso a internet como servicio público le abriría la puerta a millones de posibilidades para un gran porcentaje de argentinos y argentinas. Es innegable que la internet es una de las puertas al conocimiento de la humanidad, negarle eso a una persona es un acto inhumano indescriptible. Ya en el 2016, el mismo Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas aprobó por mayoría de votos una resolución que declara que los derechos humanos deben ser protegidos en el ámbito digital, y promovidos en la misma medida y con el mismo compromiso que los derechos humanos en el mundo físico.

Horacio Rodríguez Larreta, uno de los primeros en saltar y criticar la posibilidad del internet público.

El internet público en el mundo

Aunque la internet como servicio público sigue siendo un acto revolucionario por la actitud que toma de favorecer al pueblo, esta medida ya a sido llevada a cabo en varios países del mundo:

  1. Canadá: La Comisión de Radio-Televisión y Telecomunicaciones Canadiense (CRTC) declaró en 2016 a internet como servicio básico. Entre las particularidades de la decisión estaba el desembolso de 558 millones de dólares en cinco años para asegurar el acceso a internet de alta velocidad (al menos 50 Mbps de bajada y 10 Mbps de subida) a todos, incluso en las zonas más remotas y rurales del país. “Una conexión de gran calidad y fiable es esencial para la calidad de vida de los canadienses”, afirmó el presidente de la CRTC, Jean-Pierre Blais al anunciar la inversión.
  2. Holanda: El ministro de asuntos económicos holandés Henk Kamp anunció en 2016 que el acceso inalámbrico a internet era una necesidad básica y anunció un proyecto de desarrollo tecnológico para que los consumidores y las empresas puedan acceder al servicio. “Sin esta tecnología, nuestra economía se estancaría. Los consumidores y las empresas necesitan acceder a los servicios a través de internet inalámbrico y eso solo aumentará”, dijo el ministro al momento de hacer el anuncio.
  3. Finlandia: Fue el primer país del mundo en conceder a todos sus ciudadanos el derecho legal de tener acceso a la banda ancha. En un principio los autorizó a disponer de una conexión de un megabit por segundo, que pasó a 100 Mbit/s en 2015. La ley de Mercado de Telecomunicaciones obliga a los 26 teleoperadores de Finlandia a proporcionar una conexión a internet “de alta calidad y a un precio razonable”, con una velocidad de descarga de al menos 1 megabyte por segundo (Mbps).

En conclusión, la posibilidad del internet publico no solo trae una mejora muy grande para la calidad de vida de todos los argentinos, sino que también aporta la posibilidad de que aumente la cultura y a su vez de que se acorte la brecha de la desigualdad. Y por sobre todas las cosas, da la posibilidad de que, si el pueblo tiene la posibilidad de tener las herramientas del conocimiento, finalmente podamos deshacernos de las fake news y de los medios de comunicación hegemónicos, que solo infunden miedo y desinformación.