«Desde el BICE estamos promoviendo con mucha fuerza este cambio de matriz productiva»

Lunes 30 de agosto del 2021

José Ignacio «Vasco» de Mendiguren, presidente del Banco de Inversión y Comercio Exterior de Argentina (BICE), empresario textil, y dirigente de la Unión Industrial Argentina, en #NoNosQuedaOtra por #la990. Crecimiento en el sector pyme, la industria, y el plan de apoyo estatal; la concentración industrial, el empresariado nacional y el problema estructural del país.

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La industria argentina aumenta su producción

“Estoy yendo a Armstrong, provincia de Santa Fe, vamos a celebrar el Día de la Industria, y vamos a una zona donde la maquinaria agrícola es un sector importantísimo para la Argentina y hoy está en récord de producción. La maquinaria agrícola es un sector que da trabajo a una enormidad de pequeños productores y a toda una rama en la zona. Productores de repuestos, maquinarias, accesorios; es un sector como los fundidores, que han tenido una recuperación importante en este periodo. La pyme, en general, salvo algunos sectores muy claros como el de hotelería, turismo o gastronomía, que ya están empezando otra vez a normalizarse. Ha pasado momentos difíciles. El resto, de los 20 sectores que nosotros monitoreamos permanentemente en el banco, 17 están en franca recuperación. El índice general nosotros lo tenemos en un 5% arriba del mismo mes del 2019, es decir, pre pandemia. Es cierto también que el 2019 fue un mes muy duro para la industria. Y lo que para nosotros el primer trimestre del año, significaba ya confirmar un rebote, ahora, después de haber pasado esta segunda ola, que, gracias a dios con la vacuna parece que vamos superando, lo que tuvimos es una tendencia en el crecimiento. Se observa también en el consumo de energía, en el consumo de energía estamos ya a 5 puntos por arriba de la pre pandemia. Lo más importante hoy hacia la pyme es garantizarle el financiamiento, porque indudablemente el parar, haber arrancado… La asistencia enorme que hubo el año pasado de parte del Estado para que no cayeran las pymes hoy necesita tomar músculo para poder sostener este crecimiento”.

«va a haber una asistencia importante del sector público para acercar la pyme a la Ciencia, a la Tecnología y a la frontera tecnológica»

“Hay que sentarse con los que somos especialistas de cada sector; no es lo mismo la problemática del textil, que el del metalúrgico o que el del siderúrgico. Y como sabemos,  en la pos pandemia la realidad que tenemos hacia adelante es muy promisoria pero muy renovadora. Vienen épocas nuevas, demandas nuevas, fíjense ya lo que se ha planteado del trabajo a distancia. Entonces, no podemos estar buscando en el pasado solución para los problemas del futuro. Hay que renovarse mucho, juntarse mucho, y va a haber una asistencia importante del sector público para acercar a la pyme a la Ciencia, a la Tecnología, a la frontera tecnológica. La pandemia lo que ha hecho es adelantar, casi diez años diría, el proceso de cambio tecnológico, productivo y laboral. Tenemos que trabajar mucho”.

Proceso de concentración de la economía

“Vos podés crecer aumentando la pobreza y el desempleo. El crecimiento no es garantía de desarrollo económico. Si el trigo o la soja va a 600 dólares, la economía crece, los números, pero no derrama. Entonces, ¿es bueno el crecimiento? Si, van seis o siete meses consecutivos de un saldo favorable de la balanza comercial. ¿Qué quiere decir? Que estamos generando más dólares que los que gastamos. ¿Esto es bueno? Sí, porque los dólares son claves para el desarrollo de la producción. Ahora, eso no quiere decir que estemos resolviendo los problemas internos, capaz que están exportando más cuatro siderurgias concentradas y no hacen a las pymes. Por eso hay dos temas que hemos encarado desde el banco con mucha fuerza: ir detrás del derrame, de que el crecimiento derrame en todos los sectores. Por ejemplo, la industria de la maquinaria agrícola debe derramar en todos los proveedores de la industria de la maquinaria agrícola; la industria automotriz en Argentina fue deficitaria en términos enormes, solamente el 20 o 25% de los autos que se dicen producidos en Argentina, se producían en Argentina. Hoy, la medida del gobierno de promover el desarrollo de los proveedores locales está llegando a que el contenido local de los autos llegue al 40%. Quiere decir que el déficit estructural que siempre tuvo la industria automotriz está bajando”.

“En todas las etapas neoliberales, la última fue la de Macri, Argentina importaba los tomates, los alimentos para perros, los espirales para mosquitos. Mientras en el Valle de Río Negro dejaban pudrir las manzanas y las peras, nosotros las importábamos de Chile y España, ¡una locura! O recuerden los 8 kilómetros de cola a Chile para comprar alimentos. Esto significa que al pequeño y mediano productor de Argentina lo fundiste. Las grandes corporaciones multinacionales, ¿qué hacían? Eran ellas las que importaban los productos. Entonces, mantenían la red comercial, dejaban la producción afuera, sobrevivía, pero mataba al productor local y se generó la concentración. Argentina tiene un problema estructural totalmente arreglable».

«Argentina exporta lo que come. Con esta estructura productiva no tiene salida»

«Argentina exporta lo que come. Los chilenos no se comen el cobre, entonces cuando el cobre sube internacionalmente, festejan todos los chilenos. A veces nosotros lo que exportamos es la materia prima de lo que comemos. Entonces, si no tenés una estrategia diferencial, el precio internacional te arrastra, y no puede ser que tengas a una persona cobrando el sueldo de Rosario o de Córdoba, y pagando el pan como los franceses. Lo que hay que hacer es resolver ese problema estructural fomentando la producción local de esos alimentos. Hoy Argentina no está exportando alimentos, está exportando alimentos para animales del mundo; el trigo lo exporta a granel, el maíz a granel, la soja a granel… Entonces nosotros exportamos, en vez de biocombustibles, poroto de soja; en vez de proteína, es decir hacer acá los alimentos, exportamos el grano para que el otro haga la proteína y después se lo comprás. Con esta estructura productiva Argentina no tiene salida, va a volver a repetir lo que hizo en su historia, crisis por falta de dólares. ¿Qué quiere decir esto? Que en vez de trigo tenés que exportar fideos, que en vez de maíz tenés que exportar proteína, que en vez de poroto de soja, biocombustible o proteína: hoy en Argentina, el 85% del trigo que se exporta, lo exporta a granel”.

“El gobierno empezó bajando las tasas de interés cuando tomó el poder, luego con la pandemia todo se dirigió atrás de eso. El gobierno tuvo una decisión política de hacer un salvataje hacia la pequeña y mediana empresa, que es el más grande que he conocido en la historia, para evitar que se cayera. En el gobierno anterior se caían 40 pymes por día y te decían que era el único camino, que había que ir igual pero más rápido. Este gobierno salió al salvataje para que no se cayeran, sin ese salvataje hubiera sido muy difícil, pero vos no podés construir nada sobre un cementerio de empresas, entonces se hizo eso. Con claridad, desde el banco estamos promoviendo con mucha fuerza este cambio de matriz productiva. Por ejemplo, financiamos un molino harinero en La Plata de cuatro generaciones para una línea de producción que va a hacer trigo orgánico, que se exporta muy bien y el mundo está demandando este producto y se vende al doble. Y así te puedo contar montones de proyectos en los que estamos que apuntan todos al cambio de la matriz productiva, o sustitución de importaciones, pero de valor agregado. Porque antes los argentinos exportábamos maíz e importábamos todo lo caro. Esto nos va a llevar un tiempo».

«Vos no podés costruir nada sobre un

cementerio de empresas»

«Argentina hoy exporta a 400 dólares la tonelada, e importa a 1800 dólares: eso describe el modelo que tenés, es así desde 1800, con la diferencia que en esa época teníamos 4 millones de argentinos, entonces ese negocio cerraba, vendía grano e importaba hasta las bombachas de los gauchos. Con 45 millones de personas es inviable. Por eso aumenta la pobreza, aumenta la indigencia, por eso estamos quebrados y permanentemente estamos mendigando plata por el mundo, pero porque no cambiamos la matriz. Soy optimista, yo fui ministro de producción y nos tuvimos que hacer cargo de la explosión de la convertibilidad: Argentina estaba en el piso, habíamos decretado el peor default de la historia de la humanidad, cinco presidentes en diez días, los bancos cerrados… Y, sin embargo, le dimos toda esa manija a liberar la energía productiva de la Argentina, y gracias a todo ese emprendedurismo de la pequeña y mediana empresa, del campo, de la industria y de los servicios. En un año fuimos la sorpresa del mundo y Argentina produjo 16. 500 mil millones de dólares de superávit comercial. Si no hubiera estado todo ese entramado espectacular que Argentina tiene de emprendadurismo hubiera sido imposible”.