«El problema no es la pobreza, el problema es la economía concentrada»

Viernes 17 de septiembre del 2021

Alberto Gandulfo, titular de la Comisión Nacional de Microcrédito (CoNaMi), en diálogo con #NoNosQuedaOtra por #la990. Las políticas posibles para fomentar el empleo y la redistribución de la riqueza.

Escuchá la entrevista completa:

Alberto Gandulfo, titular de la Comisión Nacional de Microcrédito (CoNaMi).

Derrota y acción política

“Evidentemente a nadie le gusta perder, pero la derrota es parte de la acción política. En este caso nos tocó perder y encima perdimos más de lo que pensábamos que podíamos perder, y eso, evidentemente, duele y mucho. En una composición de un frente amplio, heterogéneo y fuerte como el nuestro se dan este tipo de discusiones. Nosotros tenemos grandes jugadores dentro del Frente que juegan y apuestan y redoblan sus esfuerzos y ponerse de acuerdo lleva a estas fricciones. Es una semana crítica porque hay que ver cómo salir de todo esto, pero aún con esos tejes y manejes, tanto el presidente como la vicepresidenta, como Massa y todos los que componen el frente, si nos unimos frente a la derecha… En algún lugar era un resultado que podía ocurrir, esta unidad es la que nos permite sostenernos. Más allá de la discusión de los cómo, todo el mundo tiene claro que hay que ponerle plata a la gente en el bolsillo, que hay que apostar al trabajo y a la producción y que hay que mantener la unidad”.

La salud y la pandemia

“Hay prioridades. Nuestro gobierno priorizó el tema de la pandemia y hoy tenemos la posibilidad de hablar libremente y desarrollarnos gracias a este plan de vacunación, que la derecha lo vende como que no ha sido exitoso, pero lo ves en la calle: todo el mundo moviéndose y volviendo a las actividades; esto generó mucho malestar en la gente, eso está claro, pero el gobierno priorizó la salud de la gente y hoy tenemos un plan de vacunación que ha sido exitoso. Murieron 100 mil personas, sí, el costo es alto. Pero ahí hubo una prioridad. Otra prioridad fueron los alimentos, y la lógica de reparto de alimentos y planes, fue una medida que permitió llegar hasta acá, que permitió sostener los momentos más críticos de la pandemia, pero, evidentemente, es una acción agotada».

«Necesitamos recuperar la dinámica de la producción y de la distribución de riqueza»

«Nosotros somos un gobierno peronista, venimos acá a producir y a distribuir riqueza, no a contener pobreza o a repartir alimentos o a sostener comedores: esa lógica es la que, de alguna manera, agotada en esta instancia, y encima con este resultado electoral, nos obliga a preguntarnos cómo, y ahí es donde está la fricción dentro del Frente de Todos, no en los principios unitarios que nos permiten sostener este frente”.

Pobreza: monopolio vs soberanía

El problema no es la pobreza, el problema es la economía concentrada. Porque mientras nosotros estamos ahora conteniendo, con tanto nivel de pobreza, a la gente que tiene dificultad económica, hay mucha gente que gana plata en Argentina, y son los que acumulan, los que fijan precios, los que evaden incluso impuestos, pero, fundamentalmente, son los que fugan capitales. Ahí viene en el gobierno la discusión del cómo. Todos estamos de acuerdo en la necesidad de la soberanía alimentaria, pero el tema es cómo. Ese cómo tiene que ser rápido. Nosotros tenemos que buscar la manera de que, por ejemplo, la compra del Estado no debilite a esos productores de esa producción de alimento. Simplemente con el gasto que tiene el Estado en alimentos, nosotros podríamos, por lo menos, mejorar las condiciones de producción de muchos de los pequeños productores y de la agricultura familiar campesina. Simplemente con eso. Por supuesto que es un proceso gradual, y por supuesto que están impulsando la renta que genera el consumo popular, nadie te va a regalar nada. Necesitamos un Estado fuerte para esa discusión. Por eso es tan importante poner al Estado en función de una política soberana».

«Todos estamos de acuerdo en la necesidad de soberanía alimentaria, pero la cuestión está en el cómo»

«Ahí necesitamos políticas claras que, en estos dos años, nos permitan avanzar en la soberanía alimentaria; no es una decisión presidencial o un decreto del presidente, sino que es una construcción política que requiere de mucha organización, presencia en los territorios y politizar el consumo popular. Primero hay que desendeudar a los sectores populares que son los que hoy están padeciendo el modelo concentrado; el sistema financiero está utilizando los propios planes sociales en beneficio de la seguridad social para endeudar a los sectores populares, con tarjeta Naranja y Efectivo Ya. El otro punto tiene que ser la generación de trabajo y la inversión en producción, porque esa es otra, todos creen que esos créditos que se anuncian vía los bancos son créditos que, está bien, a la gente le sirve, pero la solución no pasa por los bancos. Los bancos financian a sus propias carteras. Estamos subsidiando al banco y no al productor que está endeudado y, el crédito que toma, no lo toma para generar trabajo, sino para pagar deuda«.

«El Estado tiene que orientar un crédito a la inversión productiva y tecnológica»

«Y el otro punto fundamental, que nos falta en estas políticas públicas, es la construcción de comunidad: es lo que nos dice Cristina en su libro «Sinceramente», necesitamos construir un nuevo contrato social, que requiere otro tipo de Estado, no este tipo de Estado que no regula a la gente o a estas nuevas tecnologías comerciales. Necesitamos democratizar el mercado para evitar que haya corporaciones manejando los precios tanto del consumidor como el del productor. No hay nada más manchado que el Azúcar en este país, estamos hablando de Ledesma, que en la dictadura arrasó con todo un pueblo, y nosotros tenemos la principal corporativa en el sector del Azúcar a Ledesma, estas son las cosas que hay que resolver. Y por supuesto, necesitamos a una comunidad que se organice en función de esa producción local. Que la ayuda social se redireccione a la producción de la agricultura familiar, a las cooperativas textiles, a los pequeños productores«.

Cristina Fernández de Kirchner en la presentación de su libro «Sinceramente», donde abogaba sobre un nuevo contrato social.

«Lo planteamos a este tema en la campaña, y hay temas que no han sido resueltos: como los créditos UVA, que es una estafa del macrismo hacia la gente y no lo hemos terminado de resolver. Esas son las cosas que yo les diría al presidente. Lo primero que tenemos que hacer es desendeudar y aumentar los salarios, y mejorar las condiciones de todos los trabajadores y trabajadoras en Argentina, y a su vez, que la ayuda social se vuelque en una lógica de organización popular, no simplemente en distribuir planes, sino que de la posibilidad de crear valor y distribuir riqueza. El gran problema en Argentina que tenemos hoy es que tenemos un modelo de acumulación netamente extractivista, y la especulación financiera impide que cualquier tipo que quiere producir pueda producir en Argentina, ya sea por los costos, o por los precios en el mercado. El mercado debe tener políticas de mayor regulación y la comunidad tiene que acompañar esta regulación. Si no logramos que la comunidad nos acompañe, ahí es donde hay que construir un nuevo contrato social. Hablar de un nuevo contrato social es cambiar de escala, es modificar nuestra economía, es pensar la comunidad organizada de otra manera. Uno de los problemas que tenemos que nadie habla es el problema de la droga en los barrios. Tenemos que combatir todas esas lógicas, y eso en la medida en que nosotros no lo regulemos cada vez va a haber más lavado de dinero y más fuga de capitales”.