Un fantasma recorre la Champions League

Sábado 18 de septiembre del 2021

Escribe: Agustín Ortíz

Muchas cosas se nos vienen a la cabeza al mencionar la palabra Sheriff. Pero en esta oportunidad, valga el spoiler, no vamos a hablar del Sheriff Javier Castrilli ni de la canción de los Redonditos de Ricota del cd Último bondi a Finisterre.

Cuando se conoció el sorteo de la UEFA Champions League 2021/22, un equipo surgido de la clasificación sorprendió a propios y extraños. Estamos hablando del Sheriff Tiraspol que disputa la Liga de Moldavia, ¡sin ser moldavo!, y que su historia podría emular un cuento escrito por el Negro Fontanarrosa o el propio Soriano.

El equipo de Transnistria si jugara en Argentina despertaría el ingenio de las hinchadas dedicándole desde sus tribunas <<De qué Estado sos, de qué Estado sos>> o <<No existís, no existís, Transnistria no existís>>, al ritmo coreográfico de flamear y cruzar los brazos en alto. Es que estamos hablando de una región dentro de Moldavia que logró su independencia de la Unión Soviética en 1990 pero no está reconocida como Estado por la ONU. Posee una población de más de 500.000 habitantes y se considera de facto un Estado independiente cuyas autoridades decidieron conformar una república presidencialista con gobierno, parlamento, bandera, escudo, policía, ejército y moneda nacional propia.

Sin embargo, sus ciudadanos poseen mayoritariamente la nacionalidad moldava y existen minorías rusas y ucranianas. Su ciudad principal es Tiraspol la cual parece detenida en el tiempo como si la caída del bloque del Este nunca hubiera ocurrido, guardando aún la esencia y las costumbres de la ex URSS. De hecho en su bandera figura la simbología comunista de la hoz y el martillo. El origen de Transnistria como Estado no reconocido deviene tras la caída de la Unión Soviética y al considerarse separatista entró en conflicto militar en 1992 con el gobierno de Moldavia, país en donde se encuentra su territorio y cuyo acuerdo de paz derivó en una comisión tripartita entre Rusia, Moldavia y Transnistria para su control interno. Actualmente, la República de Moldavia la denomina unidad territorial autónoma con un estado jurídico especial Transnistria.

Este equipo fue fundado en 1997 por dos ex agentes de la KGB, los servicios de inteligencia soviéticos, ya que pertenece a la empresa de seguridad que estos mismos fundaron. Además estos empresarios también ampliaron sus negocios a otros rubros como el alimenticio, el petrolero, la construcción, el transporte y con ello financian al Sheriff United de Tiraspol. Su estadio se llama Stadionul de Tiraspol, cuenta con capacidad para 14.000 espectadores y llegó a cobijar partidos de la selección moldava, más allá de que Transnistria sea una región autónoma y se autoperciba como Estado independiente. La arquitectura recuerda a las construcciones clásicas de la vieja URSS y su hinchada recuerda en cada partido los ideales bolcheviques.

Sheriff United es el equipo más ganador de la liga moldava, obteniendo diez títulos consecutivos entre 2001 y 2010, siendo el habitual animador de este torneo. Este año, sorprendió al mundo entero al vencer a todos sus contrincantes en la fase previa de la Champions League, eliminando al Dinamo Zagreb croata en el repechaje.

Por el césped de Stadionul de Tiraspol correrán figuras mundiales como Lautaro Martínez y Karim Benzema como así también lo hicieron los jugadores del Shakhtar Donetsk de Ucrania. Contra estos últimos, existe una controversia que desafió a las mismas reglas de la UEFA, la cual supone que equipos rusos y ucranianos no pueden enfrentarse tras el conflicto bélico de Crimea. Pese a esto, al considerarse Transnistria una región pro rusa, lo mismo que la ucraniana Donetsk, se habilitó el juego y del cual el Sheriff salió victorioso por 2-0, haciendo historia.

La historia de este equipo nos demuestra que el fútbol es aquella maquinaria capaz de traspasar las fronteras reconocidas por los organismos internacionales y los conflictos bélicos. Mucho más que una pelota rodando.