«No vas a domar nunca a los formadores de precios a los rebencazos»

Martes 21 de septiembre del 2021

Sergio Chouza, economista, docente e investigador de la UBA y la UNDAV, y consejero del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional, en #NoNosQuedaOtra por #la990. Suba del Salario Mínimo, Vital y Móvil; Inflación, datos sobre el déficit fiscal, y análisis sobre las medidas económicas que anunciará el gobierno de Alberto Fernández.

Escuchá la entrevista completa:

Sergio Chouza, economista, docente e investigador de la UBA y la UNDAV, y consejero del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional.

¿Cambios en la política económica?

“Podría haber alguna profundización en materia de políticas, pero, uno piensa, ¿Cuánto puede modificar un cambio de nombres o de figuritas en el rumbo económico de fondo? Yo no creo que haya intérpretes de la política económica que tengan grandes diferencias entre sí al interior del frente político. Obviamente cuando miras aguas afueras, en la oposición sí hay diferencias radicales en el rumbo económico que se implementó”.

Anuncios: aumento del Salario Mínimo, Vital, y Móvil

“Sobre la masa de trabajadoras y trabajadores el aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil tiene una incidencia de alrededor del 10%, pero también, después, es determinante para la movilidad de los segmentos más bajos, el otro bloque de trabajadores no asalariados sino excluidos del sistema, con lo cual, por medio de políticas asistenciales, hoy en día estás conteniendo alrededor de 1 millón doscientos mil argentinos y argentinas que, obviamente, el ajuste, que está vinculado un 50% base sobre el salario mínimo, les repercute la suba. Me parece apropiado. Si bien es entendible que en el año de pandemia era difícil pensar que esa medida de ingreso podía superar a la inflación, cuando eso no pasó en ningún país del mundo, ya que en todo el mundo los salarios tuvieron una caída del poder adquisitivo, en este año donde la incidencia sanitaria fue mucho menor, es el momento para acelerar eso, y parte de ese impulso lo puede dar el Estado con esta decisión, que obviamente se toma en una mesa tripartita, pero donde la mayor relevancia en la fijación del número la tiene el Estado nacional. Me parece una señal positiva. Va a terminar estando entre 2 y 4 puntos por arriba de la inflación del año y va a cerrar más o menos en la zona del 44 o 45%, con lo cual, para el segmento más bajo de la escala salarial va a ser la primera recuperación del poder adquisitivo de los cuatro años. No alcanza, falta muchísimo”.

«para el segmento más bajo de la escala salarial va a ser la primera recuperación del poder adquisitivo en cuatro años»

“Un plan implica no solamente medidas que sean un espasmo, algo efímero ante un escenario electoral sino empezar a construir un puente o un recorrido en el cual se empieza a gestar una mejora en todas las variables que hacen a la mejora de la calidad de vida de toda la población. Eso implica el empleo y los salarios, pero también otras cuestiones que hacen a lo cultural y a la vida que teníamos previo al impacto de la pandemia; en materia de lo educativo hoy hubo anuncios en la provincia de Buenos Aires para empezar a recomponer la situación y recuperar parte de los contenidos y la currícula que tal vez no se pudo desarrollar del todo; y en lo económico vos podés tener una respuesta reactiva frente al resultado de las urnas que mejore en el margen la situación electoral, pero si el día de mañana, en noviembre, cuando terminen las elecciones, volvés a tener un fogonazo inflacionario o una situación de tensión en materia macro, que deriva en un aumento fuerte del valor del dólar, te vuela de un plumazo todo lo que pudiste llegar a aliviar en este momento efímero de dos meses hasta las elecciones. Por eso las medidas no deben ser precipitadas e irresponsables, y deben estar conectadas con un ordenamiento macro que sea integral”.

Superávit externo vs déficit interno

“La evolución de las cuentas externas del saldo de dólares que tiene la economía argentina sigue siendo superavitario. Si hay algo, entre comillas, positivo que dejó el tsunami de la mega crisis macrista, una crisis de deuda y de balanza de pagos de 2019, es que cuando bajó el agua después del tsunami, la economía argentina quedó tan devaluada, que en términos de nuestras exportaciones y todo el resto de movimientos en dólares con el resto del mundo, quedaba un superávit que era muy significativo porque argentina quedó “muy barata” en dólares”.

«Hay una situación que convive: tenés un superávit en el sector externo, pero tenés un déficit interno en pesos en materia presupuestaria, porque tenés menos recaudación de ingresos que los gastos que tenés», Sergio Chouza.

“Es un superávit externo, un flujo de dólares que te da positivo y se vuelca en parte en la economía. Tenés una situación que convive que es la siguiente: tenés un superávit en el sector externo, pero tenés un déficit interno en pesos, en materia presupuestaria, porque tenés menos recaudación de ingresos todavía que los gastos que tenés. Tenemos uno de los dos pilares que todavía está flojo. ¿Por qué? Por el efecto de la pandemia, donde todavía se siguen implementando partidas; hay medidas concretas de fortalecimiento del sector productivo, hubo refuerzos de ingresos. Si bien el programa frente al Covid de este año no fue el del año pasado, que fue en el orden de los 7 puntos del PBI, el de este año fue en el orden de 1.6 puntos del PBI, mucho menor, pero todavía se siguen destinando pesos a fortalecer a la economía interna. Y sí, podemos darlo hasta ciertos límites, porque esto es un desfiladero que es muy delgado y acotado, y si vos exacerbas los equilibrios… Por el canal de las expectativas más de la macro y de las finanzas, lo peor que podés hacer hoy, es que esta tendencia gradual, paulatina, la baja de la inflación y la estabilidad cambiaria se te rompa, si se te rompe eso, toda medida de alivio que puedas dar te la termina comiendo la inflación”.

Cómo explicar la baja de inflación a los ciudadanos

“Empatizo con toda postura de alguien que considere que la inflación todavía sigue siendo muy elevada, pero es importante haber pasado de un 4,8 del mes de marzo a un 2,5 en el mes de agosto, una cosa no quita la otra. Que falta, falta muchísimo. No hay que sobregirarse en medidas que, desde una mirada más efímera del corto plazo, puedan parecer atractivas pero cuando uno sube la lupa y ve los equilibrios generales no terminan siendo tan compatibles. A la inflación, a los productores, y a los formadores de precios, a los rebencazos no los vas a domar. No va a pasar”.

«Cambiemos tomó una inflación del 26% medida por el IPC de la Ciudad de Buenos Aires y la dejaron en 53,8%»

“Otro punto que también me parece relevante y que es un punto flojo, es el canal de las expectativas, la coordinación en materia de expectativas; todo lo que implique el hecho de coordinar a los diferentes actores, a los diferentes agentes económicos, y acá englobo a los formadores de precios, a los representantes de las y los trabajadores, a la opinión pública también, porque también requiere una coordinación: escucho todo el tiempo debates económicos en televisión, y hay veces que dicen cualquier burrada y decís, si a esto lo dijera un economista nacional y popular, del grado de estigmatización que tendría no podría salir a la calle. En los canales dominantes desde la comunicación y la política económica, se pasa por alto y nadie le repregunta. Entonces, esa coordinación por parte de la política pública, tiene un poco más de peso, y me parece que en eso se estuvo un poco flojo, se dejó hacer y que la discursiva económica vaya libremente y a la hora de contar una historia, y de lo que estás haciendo, no es una cuestión menor a la hora de coordinar expectativas entre los diferentes sectores. En materia inflacionaria para mí eso tiene una influencia y hay que seguir trabajándolo”.

“A lo largo de la política económica argentina siempre convivimos con desequilibrios que desembocaron en contextos inflacionarios, entonces forma parte de pensar nuestra economía. Desarmar eso, si lo buscás hacer con algún plan de shock, como se intentó hacer desde el gobierno de Cambiemos, sin ir más lejos, donde nos proponían un sendero donde en cuatro años terminábamos siendo Suiza. Era un optimismo que no comprendía bien la idiosincrasia de la economía argentina, los aspectos estructurales, y así se la terminaron poniendo en la pera. Tomaron una inflación del 26% medida por el IPC de la Ciudad de Buenos Aires y la dejaron en 53,8%. En primer lugar, no hay que apelar a las soluciones mágicas porque pueden ser contraproducente. Lo estructural, y el hecho de avanzar en la desconcentración de la producción, tenemos un problema de macrocefalia muy evidente. Eso está asumido y se reconoce como un problema, pero no se me ocurre alternativa para decir qué subordinar para resolver esto. Me parece que es algo que se va aceitando conforme más mejorando el resto de la macro”.