«Los espacios verdes se han visto reducidos por la venta de tierras para construir torres»

Lunes 27 de septiembre del 2021

Matías Barroetaveña, legislador porteño por el Frente De Todos, en diálogo con #NoNosQuedaOtra por #la990. ¿Planeamiento Urbano?: Ciudad de Buenos Aires, convenios urbanísticos, la repetida agenda de construcción en la Legislatura porteña, falta de criterio ambiental, y el reclamo por los espacios verdes en la ciudad.

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Matías Barroetaveña, legislador porteño por el Frente De Todos.

Una ciudad del cemento

“Es muy llamativo que en la Legislatura la principal agenda, o casi la única agenda, siempre tenga que ver con modificaciones en las normativas, tratando de incentivar siempre el mismo tipo de construcción: construcciones que apunten al segmento del seguro, que se valorice el precio de la tierra y que los metros cuadrados valgan más en dólares. Esto lo hemos visto con la modificación de los códigos: se modificó el código urbanístico, después el código de edificación, después el 30% del código urbanístico que acababan de modificar con modificaciones parciales, y después empezaron a surgir estos convenios urbanísticos. Antes, uno de los principales negocios estaba en la venta de tierras, llevaban vendidas cerca de 500 hectáreas en la ciudad de Buenos Aires, lo que se profundizó cuando Macri era presidente. Al no tener los 40 votos en la Legislatura, es decir, la mayoría en los dos tercios para vender tierra, lo que hacen ahora con estos convenios es una excepción de la normativa vendiendo aire. Es decir, donde alguien podía construir 8 pisos, ahora poder construir 16 pisos. Esto es por modificaciones a la carta. Son como las viejas excepciones del Consejo Deliberante. El jefe de Gobierno firma un papel y dicen: «A cambio de estos metros hacés tal cosa”.

«Se debe discutir primero el plan urbano ambiental, que es el modelo de ciudad, y después el código urbanístico. ACÁ se hizo al revés»

“Todas las ciudades planifican un crecimiento, y sobre todo en una ciudad como la de Buenos Aires que tiene un Conurbano de 15 millones de habitantes en total. La Ciudad de Buenos Aires planifica, y a través de ciertas normativas, qué se puede construir en cada lugar. Eso se hace tomando un conjunto de consideraciones. Se supone que se tiene que discutir, primero, el plan urbano ambiental, que es el modelo de ciudad, y después el código urbanístico. Acá se hizo al revés, se está discutiendo a dónde vamos y antes de discutir qué se puede construir. La Ciudad por ejemplo modificó las esquinas; en las esquinas no se podía construir en altura porque era bueno para la circulación de los vientos, para no cubrir el cielo en algunos lugares de la ciudad. Esos criterios, mayormente ambientales, fueron dejados de lado y se permitió construir en las esquinas y estamos viendo muchas casonas y edificios en esas esquinas caer. Podríamos decir que esto está dentro de las reglas del juego: ellos tienen un modelo ciudad, ganaron las elecciones y proponen una modificación del código. Lo mismo hizo la dictadura militar en su momento cuando modificó el código, prohibiendo la industria porque no tenía trabajadores industriales en la Ciudad. Pero sobre esta norma, que después, además, van modificando, ahora hacen excepciones. Es decir, hacen un acuerdo que es sobre una herramienta que es el código urbanístico: en esa norma se decía que solo puede haber diez pisos en las avenidas, en tal lugar tres pisos, en otros cinco, y lograba cierta unidad; pero sobre todo para que no te venga la sorpresa, de repente cuando te mudás a un barrio, de golpe, te construyeron en una zona de casas una torre de 30 pisos, o que te pase eso al lado de tu casa, o que, como pasa en Caballito, los servicios estén saturados por la cantidad de torres. Lo que ellos están haciendo ahora es ir por encima y hacer excepciones con esta herramienta que es el convenio urbanístico, que es algo que existe en la ley, pero para otras cosas”.

Espacios verdes de la Ciudad: plazoletas y canteros

“Este modelo de ciudad tiene consecuencias en diferentes aspectos: uno tiene que ver con el tema de los espacios verdes que se han visto reducidos por un proceso de venta de tierras muy importante, y el caso que le ha dado más visibilidad es el de Costa Salguero, porque ante la concesión de una tierra que es pública, decidieron avanzar con la privatización para construir torres; pasó por una audiencia pública que provocó una fuerte reacción de la sociedad, y lo tienen ahí en espera y no se ha querido avanzar por el fuerte rechazo que provocó. Después avanzaron con Costanera Sur con el caso IRSA, con decenas de torres sobre un humedal en lo que era la Ex Ciudad Deportiva de la Boca, que había sido cedido de forma gratuita por la Ciudad para un uso deportivo, y ahora se quiere convertir. Y así después hay otros casos, como en Paternal, y en varios espacios de la Ciudad”.

¿Pueden los espacios verdes de la ciudad de Buenos Aires terminar siendo un gran aislado conjunto de plazoletas?

“Sacarle espacio al automóvil para dárselo a los peatones, o a los ciclistas y demás, me parece que está bien; o como, por ejemplo, el Metrobus, que es priorizar el transporte público sobre el privado. El tema es que es un engaño, porque toman modelos que se están llevando a cabo en otras ciudades, pero lo hacen de forma muy berreta. Entonces, si ellos convirtiesen esa parte de la calle en un espacio verde… Pero lo hacen con macetas o pintando el piso, o sin que sean superficies absorbentes. La verdad es que a los espacios verdes cuando ellos los cuentan, porque llevan una cuenta de 6 metros cuadrados por habitante, cuando en realidad nosotros decimos que es 1 metro, cuentan plazoletas y canteros donde uno no puede ir a tomar mate, o a estar con los chicos, por ejemplo. Y tampoco cuenta con la función de absorbente porque, en general, son canteros de cemento”.